Mi mujer es capaz de detectar minúsculos restos de polvo y tierra debajo de mi mesa, y con un simple vistazo sabe quién los ha dejado, cuanto tiempo hace y qué es.
Mi mujer es capaz de encontrar restos orgánicos entre las sábanas y adivinar cuanto tiempo hace que fueron depositados.
Mi mujer es capaz de recoger muestras de desechos de debajo de los cojines del sofá, saber qué eran y quién los dejó. Y por supuesto, cuánto tiempo llevan ahí.
Mi mujer es capaz de saber de quién son los pelos que taponan el desague de la ducha.
También es capaz de averiguar quién meó fuera de la vasija analizando el ángula de caída de las gotitas.
Con un simple vistazo, sabe que es el momento de cambiar la arena del gato, y además si el gato necesita más pienso o una lata de carne.
A través de las huellas dactilares, es capaz de saber quien abrió la nevera agarrando la puerta.
Con sólo olisquear un potaje, sabe si ya está cocinado o cuántos minutos le faltan.
Al entrar en casa, con una sola mirada, adivina si he fregado los platos o no, incluso es capaz de intuir la excusa que voy a dar.
Hasta hoy no me había dado cuenta, pero mi mujer es una experta Antropóloga y Psicóloga Forense. ¿A qué espera el CSI para contratarla?, ¿Cuando le reconocerán que es mucho más competente que la de BONES?, ¿A qué espera la Policía científica para contratarla como asesora?