sábado, 4 de diciembre de 2010

Cenizas


Sábado 27, madrugué para trabajar un poco en la casa. Colocar lavadora...A las once cuando salía para repasar matemáticas con mi hijo y llevarle unos churros de la nueva “Churrería /pizzería” comenzó a llover...
¡La ropa...!
Domingo 28, me levanté temprano y como vi el día despejado (a pesar de “la alerta” en Canarias) salí con la moto. Regresé pronto porque tampoco iba a jugar con la suerte.
A las 11,00 me fui de visita a casa de una amiga y me traje dos libros…

¡Mi hijo me llama por la tarde porque ha escuchado que el lunes no hay clases por la Borrasca…!

Lunes 29, amanece con un el cielo despejado… A las 13,45 comenzó a llover…Pero paró pronto.
Por la noche me quedé para ver el resumen del partido del Barça contra un equipo que creo que no llegó a pisar el césped en toda la noche…Me dio pena del Madrid, porque el fútbol a veces es muy cruel, sobre todo cuando te enfrentas a esa máquina perfecta. Pero me quedé con la frase de Mouriño, el Barça es un equipo “acabado” y ellos están todavía en proceso. Y que todavía no ha concluido su evolución y cuando vuelvan a verse las caras las cosas pueden cambiar como el año pasado con el Inter…
¡Volver de las cenizas….!
Martes 30, pongo un disco de José Feliciano y escucho varias canciones ”Cenizas” y “Corazón de acero “de Rivas (entre otras):

http://escuchar-musica-espagnola.com/jose.feliciano.html

Miércoles 1, un amigo me envió una INTERESANTÍSIMA y DIVERTIDA conferencia de Joan Melé, vicepresidente de Triodos Bank sobre la BANCA ÉTICA titulada "Dinero y conciencia".
http://www.eoi.es/mediateca/?videoid=308

Jueves 2 de diciembre, el Inspector, después de saludarlo me dice que aprendió mucho el otro día en mi clase…
¡¡Bieeeennnn…!!
Votaciones de sindicatos…50 % de abstención...

Viernes 3, ¡¡¡DESCONTROLADORES aéreos….!!!
Por la tarde caos en los aeropuertos…
Sin entrar en profundidad sobre si esto es consecuencia de un sistema capitalista…Y que a los banqueros también HAY QUE SACARLES LOS TANQUES y ponerlo en las puerta de los banco, bla, bla,bla….La realidad es que la gente ha quedado tirada…Claro que tienen derecho a una huelga pero…
Ej: Llega un controlador aéreo con un infarto de miocardio a urgencias…Y el médico le paga con la misma moneda y le dice:
¡Mire estoy estresado, al igual que el resto de mis compañeros….!
Y claro, lo dejan tirado en el pasillo… ¡Y que se joda…
.!
Todos los trabajadores que están relacionados con el transporte y que pueden causar un daño muy grande a la ciudadanía y a la economía del país, debería estar regido por unas normas especiales (Ej: pilotos de avión, controladores aéreos, portuarios, conductores de autocar, trenes, metros y camioneros y por supuestos personal sanitario…).
Todos tenemos derechos a la huelga, pero no a PUTEAR continuamente a los ciudadanos, tus derechos acaban donde comienzan los míos.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Bienvenidos al Circo Wikileaks!


Esta mañana, mientras leía el periódico y sorbía el café –que animal de costumbres tan repugnante soy- reparé un buen rato en “la noticia de la semana”, de la que El País se ha jactado como “descubridores para España”, y se han revolcado en ella como en un filántropo intento de “abrir los ojos al mundo” y así reivindicar el derecho a la información que tenemos los lectores. ¡Ejem! Y entonces, cuando echaba un chorro de leche a los cereales, me pregunté: ¿qué cojones me están contando que sea nuevo?

Que EEUU hace su particular Gran Hermano vigilando a todo el globo, no se le esconde a nadie, y que no se fía de ningún súbdito, esta claro, mucho menos lo iba a ser del resto del mundo, sus mandatarios y sus planes. Como digo, siguiendo toda la semana los “destapes” del periódico de la familia Polanco, me han re-descubierto para mi asombro ¿?: que en Afganistán se cometían crímenes horrendos, que en Irak se escondió la verdad, que EEUU tiene terribles planes expansionistas ( ¿en serio?, pero, ¿seguro?...) que Berlusconi es un putero, que Sarkozy es un ególatra, que Rajoy no tiene carisma, que a Gadaffi le gustan las tetas grandes (y que es fan David Bowie, por su atuendo), que la presidenta de Argentina no está bien de la quijotera (claro, tanto bótox…) que Putin es el pistolero más rápido del Este y Mevédev un títere, que Esperanza Aguirre es hipreambiciosa (no me jodas, ¿en serio?), que Chávez es un molesto forúnculo lleno de pus en el culo, que la política española le baila el agua a la yanqui, que a Marruecos la corrupción le sale por los poros… vamos, que si esto se le escondía a alguien, o es un longevo eremita, o más inocente que un niño en Noche de Reyes.

Circo mediático fútil, que no cuenta nada nuevo al lector medianamente informado, y mucho menos, al que va un poco más allá y no se conforma con los titulares, pero que sirve para llenar horas de televisión y de negro sobre blanco con el engañoso eslogan de terrorífica exclusiva que hará temblar los cimientos de la política norteamericana. ¡Ja!

Los peores parados son el señor Asseng, al que han endosado un crimen de abuso sexual para pararle el dedo en el ratón (auqnque su paso a la historia no se lo quita nadie), el antisistema/militar/pirata fan de Lady Gaga, encarcelado por traición a su país. Y nosotros, claro, porque esta gente a la que los servicios de espionaje han etiquetado de esa guisa, tiene el destino del mundo en sus manos... ¿o tampoco ellos? Ah!, y Hollywood, claro, que ya tiene película.

Sabemos las cosas, pero nos gustan que nos la subrayen con fluorescentes.

"Pedro Páramo ya no vive aquí" de Paco Nadal

En primer lugar, gracias a Patri y Raúl, por regalarnos a Vanessa y a mi, el día de nuestra boda, este maravilloso libro de letras españolas y ambientes mexicanos. Es el regalo perfecto para una unión entre ambos países.



                                               Cada capítulo de esta apasionante aventura es un trozo del México violento y desconocido. Esa sociedad, la de la opulencia de "unos pocos", frente a la miseria de "unos muchos", está perfecta y magistralmente narrada por un periodista que se mete donde no le llaman.

Y es que nadie lo invitó a entrar en Chiapas cuando estalló la revolución de un enmascarado indígena llamado Subcomandante Marcos.

En este primer tramo de una carretera de palabras, y con un gran sentido del humor, Paco Nadal siente en sus carnes la desconfianza y despego de los indígenas chiapanecos, gentes sencillas hartas de la prepotencia de los españoles, que dura desde la colonización hasta nuestros días, y al que observan como un extranjero "que nada bueno trae".

Con una narración tan real que casi vives cada paso que el escritor camina, sigue, en el siguiente capítulo, desde la inmensa selva de Chiapas hasta la gran jungla de hormigón llamada Distrito Federal, y al que llama "La Locura de la Gran Megalópolis".
Personalmente, en el viaje que hice hace cuatro años, descubrí una vida dentro de otra vida. Me pregunté si nuestra existencia en Canarias es un chiste; y la vida real, que ninguna gracia le hace a cualquiera, se vive en el Distrito Federal.
Calles atestadas de distintas maneras de ganarse la vida, esperan que algún día ese sistema mal establecido sea juzgado por una nueva revolución que cambie la asfixiante situación en la que muchos viven.

Pero tal como van las cosas, si esperas a que todo cambie y se reparta la riqueza, o a que un nuevo "Pancho Villa" te solucione la vida y te sientas más seguro y te remuneren con sueldo digno; mejor espera sentado en una esquina, respira el humo contaminado, ensordécete con el tráfico y, ¡cuídese! porque si te levantas de la silla durante cinco segundos para saludar a un amigo, posiblemente ya no la vuelvas a ver.

Más tarde, su curiosidad lo lleva hasta el pueblo donde, supuestamente, lo escogió Juan Rulfo de ambiente para escribir una de las mejores novelas de la Literatura Universal: "Pedro Páramo".
Enmarcada la novela dentro del género del realismo mágico, Nadal va preguntando a algunos parroquianos si conocieron a Juan Rulfo. Unos dicen que lo vieron alguna vez; otros, que nunca pasó por allí; mientras algunos otros, comentan con orgullo que hasta lo conoció en persona cuando niño, y que vivió ahí hasta la juventud.
Sintiéndose inmerso dentro de la novela, entrevistó a otro escritor mexicano que sí lo conoció, y que lo recordaba sobretodo por su carácter huraño y cerrado.
Al final, me quedo con agradables experiencias vividas en este tramo del libro, pero no olvidaré el día en que alguien preguntó al escritor desaparecido:
¿por qué no escribe más novelas?
La respuesta de Juan Rulfo fue: ¡porque no me da la gana!.

En el siguiente capítulo tratan sobre la visita del periodista al pueblo de Pancho Villa: Chihuahua, donde descubre un personaje marcado por un duro pasado, de nombre Doroteo Arango, que se lanza a conquistar terreno de esclavos a revolucionar un país dominado por terratenientes explotadores y gobiernos corruptos hasta la médula.

En otra nueva historia, Paco Nadal señala en el mapa una línea ferroviaria, que lo transporta por el norte del país en "El tren de las barracas de cobre", uno de los dos ferrocarriles que aún sobreviven en el país, y que no descarrilan "de puro milagro".

Y así avanza hasta el último capítulo, "La Caza del Venado Azul" es la parte más humorística del libro. El escritor sentía curiosidad por la fama adquirida por la planta del "peyote", que únicamente la tierra lo regalaba en el desierto cercano al pueblo "Real de Catorce" y pocos sitios más. Dicho pueblo conoce muy bien esta planta alucilógena, que es destinada a usos medicinales y prácticas de espiritualidad, pero que muchas personas adquieren para "flipar" con sus efectos.

-Pues ya que estamos, ¿por qué no probarla?- diría el escritor antes de embarcarse a una aventura mística. Con tres personas más, y después de detallar el pueblo olvidado pero mágico de "Real de Catorce", se dirige hacia el desierto buscando la experiencia mística de este cactus tan difícil de encontrar.

No voy a contar lo que cada uno sintió, desde alucinaciones hasta vómitos, ganas de morir o de ver las estrellas como si las tuvieses ante tu rostro, o sentirse totalmente libre; pero sí, como al sentirse el periodista en un estado lamentable, llega como mejor puede al hotel, y   se acuesta.

Al despertar, la mejor parte estaba por llegar. Jamás en su vida parecía estar tan lúcido, así que sin darse cuenta, salió a borbotones esa historia que siempre tuvo en mente, y de la que al final dice, decidió que podría ser una buena historia para novelar. Se dedicó en cuerpo y alma a escribir todo lo que pudo en la habitación del hotel, y no salió hasta terminar el boceto. No vivió para otra cosa.
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NOTA: Dejar claro que lo leí hace bastante tiempo, que no recuerdo muchas cosas, salvo las necesarias, pero que más o menos esto es un breve y mal hecho resumen de una hermosa aventura a lugares donde nadie osaría meterse; donde nadie descubriría ningún interés; donde todo está abandonado; pero donde miles de historias desean ser descubiertas. Pero claro, no todos somos el genial "Paco Nadal".

En la próxima reseña, contaré las hazañas de un japonés que, al no tener nada mejor que hacer, se dedica desde primera hora de la mañana, a correr maratones y pruebas de triatlón.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Abriendo tus besos.

Abriendo tus besos.

Mis manos jugando entre tus cabellos
abriendo tus besos por la mitad,
deseando un momento eterno
de quietud y cercanía,
y olvidarme que estás donde no quiero llegar.
Si mi vida es tan frágil
no sé qué hago perdiendo el tiempo
imaginando, soñando...
Si ahora es todo lo que tengo
si tener es algo intangible
y mis manos no pueden acariciarte
ni abrir tus besos por la mitad.
Soñados, ansiados jadeos que salen de tu garganta
y con un soplo de ternura
arrima mi alma al abismo de la lujuria
por la que me dejo llevar.
Soy tan vulnerable de mis fantasías
tan dueño de ellas
como cuando ellas se adueñan de mí,
porque paso el tiempo ocultando aquella prenda
que nunca supiste que fue de ella.
Y sabes, a veces
que tengo todo un mar de lágrimas por beber
de recuerdos que se pierden
en las oscuras cavernas de mi delirio,
porque aún muero de ganas
de ser a quien más desees,
de ser lo que no te importe que sea...
y medir tu cuerpo saboreándote con mis labios
con la paciencia que el invierno
llena de escarcha mi ventana.

Satori 1-12-2010

martes, 30 de noviembre de 2010

rescatando cosas de por ahí....

Salvando las diferencias, emularé la actitud del camarada Claudio de rescatar cosas que andan por ahí perdidas en el disco duro o comunmente conocido HDD, mientras espero, como el resto de mis compañeros a que mi musa personal (creo que la morena de la guitarra, según boromir, aunque he solicitado formalmente que me la cambien por la pelirroja...) regrese de sus "vacaciones" en Lanzarote junto con las demás (encima que se van todas, se van juntas al mismo sitio...tócate los...) bueno, lo dicho, dejo algo que "escribí" hace un "tiempillo" saludos a todos.....


"Colocaremos piedra sobre piedra para enterrar el pasado y no dejar que el futuro se nos escape. Nos mataremos unos a otros empujados por la desconfianza y el egoísmo. Habitarán, los que sobrevivan, una tierra arrasada por las diferencias y la violencia humana, nada quedara de lo que una vez fue original y bello por que esta es nuestra condición, destruirnos unos a otros por estupideces, y nuestras conciencias permanecerán dormidas siempre y las que se despierten y se alcen en protesta serán silenciadas por aquellos que creen controlarlo todo, cuando nadie pueda controlar ya nada…"

lunes, 29 de noviembre de 2010

Ha muerto Leslie Nielsen.

 El protagonista de películas tan escacharrantes como Aterriza como puedas, Espía como puedas, Mr. Magoo, etc. Murío ayer de una neumonía. Sus películas quedan para el recuerdo.



 También ha muerto Irvin Kershner, el director del Imperio Contraataca, la mejor película de la saga de Star Wars.

sábado, 27 de noviembre de 2010

Cinco


Como otro sábado me sentía sentado en mi moto por la carretera de Arrieta-Órzola que está llena de pequeñas calas para bañarse. A los pocos kilómetros de pasar el primer lugar me hicieron señas unas chicas en bañador. Me quedé pasmado. Dude si parar, porque eran varias...Pero mi masculinidad fue más tenaz y aparqué.
-¡Hola! ¿Eres....?
-Si... ¿Cómo saben mi nombre?
-Te conocemos por medio de tus amigos hedonistas
-Me quedé boquiabierto.
-Primero habló una rubia con unas gafas de intelectual. Yo soy una amiga de un chico que hace poco se mudó de casa, tiene un tío escultor...Pero últimamente no tenemos mucho contacto.
-Luego se me acercó una pelirroja con un pincel en la mano. Yo era muy amiga de vuestro poeta, pero me ha puesto los cuernos con otra. La última vez que lo vi recorriendo el mercadillo estuve a punto de decirle algo, pero...
-Luego me fijé en una morenita que tocaba una guitarra. Me hizo señas para que me acercara y me dijo: ¿Tienes ángel...?...
-Un poco atónito le respondí que creía que sí.
-Pues yo, ¡Ya no...! Por eso me dedico a la música, para ver si lo recupero.
-De repente escuché: ¡Om...om....! Y vi una hemos rubia cerca de la orilla del mar, sentada en la postura del loto...


Abrió los ojos y me dijo: ¡Sabes lo que es el nirvana...!
-Si. ¿El grupo musical o la extinción de los deseos materiales?
-Pregúntale a tu amigo el hedonista que me ha dejado aparcada mientras lo busca.
-De repente, nos interrumpió otra chica que iba vestida como las niñas pijas de series de estudiantes.

Y me dijo: ¿Estudias o trabajas...?
-Las dos cosas.
-¡Ah...! Como esos hedonistas que yo conocí y que se está atragantando con tantas ocupaciones.
-De repente, todas me rodearon y me dijeron:
¡Dale un mensaje a tus amiguitos....!
¡O se ponen a trabajar, o seguiremos eternamente de vacaciones...!
-Y... ¿De parte de quién...?
-Comencé a oír un ruido de fondo, y no escuchaba sus voces, sino sus labios moviéndose, el ruido continuaba y me costaba oírlas....

Entonces gritaron:
-¡Niño....somos sus MUSAS....!

-Y el ruido del despertador terminó por despertarme
.....

¡Culpable!


Otra semana más entre ruidos, grillos (=alumnos), pulsos, suspensos (algún que otro aprobado), conversaciones, risas y disputas.

-¿Qué ha dicho.....?...Una disputa abuela....
-¿Cómo...?...Una riña abuela... ¡Una DISPUTA...!
-¡Entonces no era tan niña....!

Si un chiste para ir pasando algún que otro mal trago. Estos días he hablado con varios hedonistas y uno de ellos estaba un poco pesimista, la crisis le subía por la piel mientras charlaba conmigo.

Lunes 23
Por la noche estuve viendo una interesante entrevista en el programa “Página 2” sobre la novela
“El club de los optimistas incorregibles” de Jean-Michel Guenassia.
http://www.novelasrecomendadas.com/novela.php?id=781&res=El-Club-de-los-optimistas-incorregibles
http://www.rtve.es/television/pagina2/

Miércoles 24
Después de muchas dudas, este día tenía una visita a Esterilización y Farmacia del Hospital General de Lanzarote con los 11 alumnos de 2º de TASS (Técnico Asistente Sociosanitario). El personal que nos atendió fue muy amable, pero el recorrido por ambos departamentos fue muy rápido.

Jueves 25
Interesantísimo artículo en El País sobre la especie humana:
La cultura sin cultura
http://www.elpais.com/articulo/opinion/cultura/cultura/elpepiopi/20101125elpepiopi_12/Tes
Entré en el blog de un compañero y este se desahogaba con un artículo (también escribe en el Canarias Ahora): http://periodicoenelcafe.blogspot.com/2010/11/padres-no-hay-mas-que-algunos.html

Viernes 26
Mientras hacía la guardia de recreo un compañero se dirigió a mí y me dijo:
¿Qué te pasa que te veo un poco decaído...?
Si. Es que tengo una de esas guardias por la falta de un profesor que se dio de baja por “ese problema...” Y, tengo yo que sustituirlo...
Enseguida mi compañero descargó contra mí su furia verbal después de un comentario que le hice sobre la problemática que estábamos tratando. La misma conversación surrealista que había tenido días antes con mi amiga por teléfono:
¡¡Culpable...Soy culpable...!!
De no actuar como ellos piensan que debo hacerlo...
Como no estaba el horno para bollo lo dejé correr, ya que debía guardar las energías para la siguiente guardia (que así fue, me hicieron falta porque los alumnos están a otra cosa, NO LES INTERESA PARA NADA LA ENSEÑANZA....)… Otra opinión más sobre el tema:
http://deseducativos.com/2010/11/25/que-de-hottentots-parmi-nous/

Esta tarde hablando con otro amigo que reside en Cataluña, me contaba que se va a abstener. Y luego me dijo: En este momento, hay dos tipos de mundo, los que tienen trabajo y los que no. Me comentó que fue a comer a un restaurante de Madrid bastante caro y estaba lleno. Y que había solicitado hoy mesa para tres en otro muy importante, y casi no le dan mesa…
Crisis? What crisis?
Lo había llamado para hablar de mujeres y me olvidé…
¿Qué me está pasando…?
Por la noche cuando fui a meter el coche en el garaje me encontré una propaganda:
Churrería /Pizzería Juan Santana, (C/ Benito Pérez Galdós, 48, Tahiche) a unos 200 metros de mi casa…
¡Bien….!

jueves, 25 de noviembre de 2010

Sevilla

No voy a redundar en los epítetos que siempre acompañan a la ciudad de Sevilla. Tampoco quiero hacer una crónica exhaustiva de mis días allí porque se puede resumir en unas fotos. Tuve tiempo para pasear, para leer un comic cojonudo que compré para el viaje de vuelta, "Arrugas", de Paco Roca,premio al mejor guión y álbum en el Salón del Cómic 2008, y que se acerca al Alzheimer reuniendo anécdotas que sus amigos, hijos de afectados, le fueron contando. Muy recomendable. Y como no, tuve todo el tiempo del mundo para comer, beber y disfrutar del arte (las tres premisas que me llevaron a orillas del Guadalquivir).


Tiempo para jartarse de arte sacro





Tiempo para pasear por Palacio



Tiempo para mojarse de lo lindo

















Tiempo para comer y beber hasta reventar (como resultado, 2 kilos de más y no precisamente en la maleta)




Tiempo para rebuscar entre libros y leer.




Y para volver a comer


miércoles, 24 de noviembre de 2010

Infinito


Todas las biblias o códigos sagrados han incurrido en los siguientes errores:
1. Que en el ser humano existen dos únicos principios verdaderos: El cuerpo y el alma.
2. Que la energía, denominada mal, pertenece exclisivamente al cuerpo y que la razón, denominada bien, es exclusiva del alma.
3. Que si el hombre sigue los dictados de su energía, Dios le atormentará eternamente.
Pero la VERDAD es exactamente lo contrario:
1. El ser humano no tiene un cuerpo distinto al alma porque lo que llama cuerpo es aquella porción del alma que puede ser percibida por los cincos sentidos, las principales ventanas del alma en esta época.
2. No hay más vida que la energía y ésta pertenece al cuerpo. La razón es el límite, o circunferencia externa, de la energía.
3. La energía es deleite eterno.

William Blake
http://es.wikipedia.org/wiki/William_Blake

Si las puertas de la percepción se depurasen,
todo aparecería a los hombre como realmente es: infinito.
Pues el hombre se ha encerrado en sí mismo hasta ver
todas las cosas a través de las estrechas rendijas de su caverna
.
.......................................

"Un cerebro inteligente que, en un momento dado, pudiera comprender toda las fuerzas por las cuales la naturaleza es algo animado y la situación respectiva de los seres que la forman, y si además ese cerebro es suficientemente amplio como para someter esos datos a análisis, este cerebro abarcaría en la misma fórmula los movimientos de los cuerpos más grande del universo y los de los átomos más ligeros. Para una inteligencia así, nada sería incierto, y el futuro, como el pasado, se abriría ante sus ojos."
(Pierre-Simon de Laplace, matemático francés del siglo XIX)
"El universo elegante" de Brian Greene.

domingo, 21 de noviembre de 2010

La marea azul.

LA MAREA AZUL


Como cada madrugada, me dirigía a mi trabajo. Una mañana fría y oscura, desapacible. La niebla enroscaba sus tentáculos de vapor en las farolas y unas gotas de agua manchaban los cristales del coche, mientras el limpiaparabrisas, al ritmo de la música del cd se movía mecánicamente arrastrando las gotas con su baile de metrónomo. Con la mano izquierda iba limpiando el vaho del cristal, mientras circulaba con precaución por las calles. En cinco minutos subía por la vieja carretera del cementerio, al mismo tiempo que la niebla se replegaba ante el alisio que ya soplaba tierra adentro, dejando al descubierto las blancas paredes del camposanto, solitario y tenebroso a mitad de la colina. Seguí circulando por la ciudad, por la maraña de calles que ya me conocía sobradamente sin prestar demasiada atención mientras me restregaba las legañas y bostezaba aburrido a punto de llegar a mi destino.

Y de repente intuí que algo había cambiado. Abrí los ojos, perplejo, y de pronto lo percibí con claridad. Un légamo azulado y viscoso recubría las calles. Como si durante la noche la marea hubiera recubierto las calles y al bajar, mientras se retiraba, hubiera dejado atrás un mar de algas de color azul.

El campo acuoso, de un viscoso turquesa, se extendía por todas las calles de la parte baja de la ciudad. Los pocos transeúntes que vagaban a esas horas, chapoteaban torpemente sobre la extraña bajamar, mirándose sorprendidos unos a otros, buscando una respuesta al extraño fenómeno.

Paré junto a la Plaza Central, donde un grupo de parroquianos se había congregado junto al Bar Esquina, en busca de un café caliente y de información. Pero en realidad nadie podía explicar el extraño suceso que contemplábamos. Uno de los allí presentes llamó la atención sobre las ondulaciones que oscilaban en una misma dirección, era cierto, una especie de corriente parecía mover aquella masa gelatinosa en una misma dirección. Pero de repente algo ocurrió.



Una ola fangosa y azul se alzó sobre los vehículos que se encontraban estacionados a la puerta del bar. Ascendió casi dos metros y luego cayó sepultando a los coches en un tsunami agitado y burbujeante. Cuando el líquido volvió a la calma no había ni rastro de los coches. Nos miramos horrorizados unos a otros, un par de hombres que se encontraban a mi derecha perdieron los nervios y corrieron por las calles chapoteando entre el cieno turquesa. Al final de la calle el fenómeno se repetía acometiendo contra toda clase de vehículos estacionados o en circulación. No se salvaban ni las motos ni las bicicletas, tan sólo los peatones y los aterrados conductores que se quedaban sobre el asfalto, sentados y empapados de una especie de tinta azul, después de que los vehículos que conducían desaparecieran misteriosamente bajo la extraña ola.

Pronto se desató el pánico y la gente comenzó a correr sin rumbo fijo por las calles, los pocos vehículos que seguían en circulación esquivaban a los corredores para terminar chocando contra las fachadas de los edificios antes de que una ola azul los cubriera y los hiciera desaparecer.

Observé nuevamente la extraña película oleosa que burbujeaba a nuestros pies, no parecía querer subir a las aceras, se limitaba a fluir por la calzada. Y ahora la corriente parecía ondular con más fuerza. Seguí con la mirada la dirección y pude observar que parecía seguir un patrón prefijado. Caminé con precaución por la acera sin perder detalle y al cabo de un rato pude comprobar que todas las ondulaciones parecían confluir en un mismo edificio.

A pesar de que ya debía haber salido el sol, la niebla se había cerrado y parecía que era medianoche. Alcé la vista y pude contemplar el lúgubre inmueble del Ayuntamiento, las dos plantas se alzaban amenazantes sobre los pocos transeúntes que deambulaban sin rumbo, las sombras se alargaban desde sus tejados y absorbían la poca luz que atravesaba el filtro de niebla. A simple vista pareció elevarse sobre el horizonte, y las ventanas se alargaron y las puertas se oscurecieron mientras las paredes se afilaban en las esquinas. Frente a la fachada principal discurría la calle Primera, un amplio boulevard con bares y comercios a los lados que ahora estaba completamente vacío. Por detrás se veía el extraño perfil del centro comercial abandonado, antiguamente había sido el eje comercial de la ciudad pero ahora solo quedaban las ruinas y el recuerdo de tiempos mejores. A ambos lados las estrechas calles se perdían en un laberinto de callejones peatonales, oscuros y desolados, por donde solo me llegaban apagados entre chapoteos sonidos de gritos y sollozos. Por el suelo serpenteaba la marea azul que salía a borbotones de los desagües del edificio y caía a chorros por las gárgolas del tejado, para luego dispersarse por las calles de la ciudad.

Observé una puerta lateral entreabierta y sin pensarlo dos veces me introduje dentro. Las mesas aparecían volcadas y los cajones abiertos y su contenido esparcido por el suelo. Armarios rotos, sillas tiradas y cristales por todos lados. Entre los escombros ví una persona, la saqué solo para comprobar que había muerto, le habían abierto el pecho y extraído el corazón y los pulmones que colgaban a un lado. Debía ser algún honrado ciudadano que había acudido a pagar sus impuestos. Aguanté como pude las arcadas y continué caminando entre el caos, ahora con mucha más precaución. Sea cual sea el mal que se había apoderado de la ciudad ya no se limita a atacar coches, ahora también va por los contribuyentes. Al llegar a la planta baja pude escuchar un eco lejano de voces, parecían salir de una de las puertas laterales junto a las escaleras. Escudriñé el interior entre las tinieblas y al final me pareció ver una luz que oscilaba entre la oscuridad.



Entré con mucho cuidado de no hacer ruido y me fui arrastrando hasta el fondo. Me encontraba en el primer sótano del edificio, a mi alrededor se encontraba lo que parecían ser los archivos de la ciudad. Aquí no había nada revuelto, lo que fuera que buscaban los intrusos se encontraba en los pisos superiores. Me arrastré hasta una columna lateral y me agazapé entre un enorme archivo, desde allí tenía una perfecta visión del círculo de luz, alcé la vista desde mi refugio y el terror se apoderó de mi alma. La horrenda visión que tuve ante mí revolvió el pánico en mi mente y amagó un alarido desde mis pulmones que solo pude evitar tapándome fuertemente la boca con la mano al tiempo que mis ojos lloraban de puro miedo. Hube de agarrarme a la columna para no caerme, pues mis rodillas temblaron ostensiblemente y caí de bruces casi desmayado. Me arañé la mano para recuperar la consciencia y fui calmando mi respiración poco a poco. Volví a alzar la vista despacio luchando contra mi propia razón que me obligaba a salir corriendo del lugar. Y ví, ¡Oh Dios Mío! Un blasfemo aquelarre, ¡perdóname Señor! Un Sínodo maldito, quería arrancarme los ojos ante esta horrible visión, ¡ángeles del cielo, traed la luz a este infierno!, pues nunca podré olvidar aquel cónclave sacrílego que volverá a mí como una pesadilla. Y ví, un círculo de veinte figuras encapuchadas con las manos alzadas en un rezo de perdición y pecado, tenían grabados en sus túnicas el Caos y la Corrupción, el Poder y la Podredumbre, cada una de ellos portaba una antorcha y señalaba el centro de la estancia donde un gran pozo oscuro se hundía en las profundidades de la tierra. Junto al borde una terrible figura leía un libro sobre un atril de piedra. Entonaba sus versículos que eran respondidos por el resto del sanedrín al grito de “Iä Iä” y a medida que su discurso avanzaba en el pozo un horror reptante y fungoso se agitaba en sus profundidades. Levantaba su bastón de mando y el resto respondía alzando las antorchas y saludaban: “hail, hail”. Entre la cacofonía reinante pude distinguir algunas palabras: “Ph’nglui mglw’nafh cthulhu, R’lyeh wgah’nagl fhtagn”. Y comprendí la terrible verdad que se escondían tras esos versículos, se trataba del libro prohibido, del tomo maldito, el Constitunomicón, el libro de las Libertades Muertas, escrito en los albores de la democracia y que había sido proscrito por los Sacerdotes Legisladores del Culto de la Injusticia. Y pude observar también que cada vez que uno de los acólitos levantaba su antorcha, arrojaba al pozo ofrendas votivas y exvotos constitucionales: Libertad de culto y de reunión, Libertad de pensamiento y justicia, derechos inalienables a la vivienda, a la educación, a la sanidad. Y con cada ofrenda el monstruo en el pozo crecía y rugía de rabia vengativa, y destilaba de su boca un vómito índigo y viscoso: La extraña marea azul.

Mi valor no aguantó más, mis temblores se hicieron incontrolables y caí de espaldas, con tal mala fortuna que vine a tropezar con una silla que terminó cayendo con un fuerte ruido. La ceremonia tenebrosa de interrumpió de repente y todo el mundo miró en mi dirección. El Conductor del Culto agitó su bastón de mando hacia mí y al instante varios de sus acólitos se lanzaron en mi persecución. Comencé a correr como un poseso en medio de un laberinto de pasillos y habitaciones cerradas hasta llegar a una pequeña puerta abierta que conducían a unas escaleras que bajaban. Era demasiado tarde para retroceder y buscar otra alternativa, así que comencé a bajar con cautela, mientras escuchaba los ruidos de mis perseguidores rebuscando en el piso superior. Al fin llegué a una estancia inmensa en forma de caverna, del techo goteaba por todos lados ese líquido azul pegajoso, y del fondo llegaba un espantoso hedor de podredumbre y corrupción. Me acerqué temeroso y lo que ví acabó por evaporar los pocos restos de cordura que aún me pudieran quedar en la mente, en el alma o en el corazón. Ante mí se abría un enorme socavón, tan grande que podría caber una iglesia en su interior, debía extenderse por los sótanos del ruinoso centro comercial e incluso hasta los cimientos del parque que había al otro lado de la plaza del mercado. Y en dicho agujero se alzaba un terrible y horroroso ser, semejante a un gusano gigante, abotargado y arrugado, que se movía sinuoso al compás de una extraña música. Lo que yo había vislumbrado en el pozo en los pisos superiores era tan sólo el apéndice superior del pavoroso ser. A un lado del monstruo pude ver dos individuos sentados en el suelo con las piernas cruzadas, tocaban un extraño instrumento parecido a una flauta y con la música parecían tener controlado al terrible leviatán. Me acerqué despreocupado de mi propia seguridad, a estas alturas ya no me importaba mi vida cuando mi cordura había bajado a los abismos de la realidad. Creí reconocer a los músicos, uno de ellos era el presidente de la cámara de comercio de la ciudad y el otro un conocido médico a quien yo le otorgaba una inmaculada reputación y que gozaba de cierta credibilidad entre determinados círculos vecinales. No pude mostrar mi estupor más allá de unos segundos, pues a mi espalda resonaron el eco de los pasos de varias personas. Mis perseguidores habían dado conmigo, y se apelotonaban a poca distancia dispuestos a lanzarse sobre mí, pero se limitaron a apartarse a un lado. El Conductor del Culto se abrió paso entre sus acólitos y se enfrentó a mí, alzó su bastón de mando y me exigió: “olvida todo esto, entrégate a nosotros y a cambio te daremos un salvoconducto para sortear la Marea Azul y cuando todo esto termine serás uno de los nuestros”.



La razón volvió a mí, los recuerdos navegaron por mi memoria trayendo imágenes de guerras pasadas, de oscuros pozos ya casi olvidados, de eras de dolor y miedo bajo las botas del terror. La rabia encendió mi ánimo y sin pensarlo dos veces me lancé contra el Conductor y le golpeé con toda mi fuerza, lo alcé sobre mis hombros y lo arrojé hacia la criatura monstruosa. De sus costados emergieron varios seudópodos que lo agarraron con firmeza y lo elevaron hasta su terrible boca que dejó de lanzar líquido azul para engullir al canalla como si fuera un insecto. No dejé que los acólitos encapuchados reaccionaran, agarré el bastón de mando y golpeé al flautista comerciante en la cabeza. Esparcí sus sesos por el suelo y un nuevo tentáculo agarró al desgraciado y lo engulló como al anterior. El otro flautista se revolvió esquivando mi golpe y profiriendo un terrible alarido: “no podrás evitarlo insensato, yo lo invoqué hace años y para acogerlo diseñé y construí esta caverna subterránea donde preparar su advenimiento, la llegada de Park-Im-Etroo”. No esperé más, le dí un bastonazo con tal fuerza que le arranqué la mandíbula, y mientras un tentáculo lo elevaba del suelo destrocé las dos flautas que habían caído al suelo. A mi espalda los acólitos recobraron los ánimos y se lanzaron a por mí, pero el monstruo sin el gobierno de la música comenzó a dar bandazos de un lado a otro, mientras cientos de seudópodos caían por todos lados aplastando todo lo que atrapaban. Corrí hacia la pared y me escabullí por una puerta lateral que subía a la superficie, atrás solo pude ver cómo los acólitos que corrían presas del pánico eran aplastados por los tentáculos. Salí al exterior detrás de una esquina del edificio en ruinas, y continué corriendo hasta el parque al otro lado de la plaza, chapoteando entre charcos inmensos de agua azul, mientras las entrañas de la tierra se removían en medio de un terrible terremoto. De repente toda la plaza y el centro comercial se vino abajo y una inmensa ola azul se elevó por los cielos seguida de una nube de polvo y tierra. Luego el silencio.

Un enorme socavón era todo lo que quedaba en dos manzanas a la redonda, en su interior no había nada, excepto en el fondo donde se estaba formando un pequeño lago con el agua azul que caía de la superficie, todo el repugnante líquido azulado parecía regresar al agujero de donde había salido.

Emprendí el camino de regreso a casa, estaba agotado y herido. Dí un par de pasos y tropecé con algo, entre los escombros había un libro. Antes de recogerlo ya sabía qué era: El Constitunomicón, el terrible libro de las Libertades Muertas, prohibido por un montón de tiranos que anhelaban llevar la oscuridad al mundo. Lo oculté entre mis ropas y seguí mi camino.


sábado, 20 de noviembre de 2010

Día extraño


Esta semana del 15 al 19 de noviembre ha estado plagada de acontecimientos. Algunos no se pueden narrar por ser demasiados delicados. Otro si, como la visita del Inspector a mi aula el miércoles 17 a 6ª hora. Los alumnos me dejaron en un buen lugar ya que realizaron el circuito que les puse en la pizarra (diferentes prácticas) con gran eficacia.
Acabe de leerme dos libros de César Mallorquí (hijo de José Mallorquí, el autor del cómics “El Coyote” que tengo yo), “Las lágrimas de Shiva” (2002) y “La caligrafía secreta” (2010). Según un amigo profesor de literatura les gusta mucho a los jóvenes. Ha ganado muchos premios de literatura juvenil.

http://es.wikipedia.org/wiki/C%C3%A9sar_Mallorqu%C3%AD

Pero el viernes 18 me esperaba varias sorpresas a lo largo del día. El destino de vez en cuando te hace guiños, a veces para empujarte a caminar otros para endurecerte en la vida.
A primera hora tuve otro pequeño pulso con las alumnas de segunda. Leve, pero pulso.
Cuando me fui a desayunar me encontré con una compañera sustituta que me contó todos sus problemas. Bastante estresada por su trabajo de sustituta y el futuro incierto según ella.
A cuarta hora me esperaba una de esas famosas guardias, la profesora de francés me había dejado un par de ejercicios para que los alumnos lo realizaran. Pero ¿Quién le pone el cascabel al gato…? ¿Gato…? Para mí son como GRILLOS…No quiero volver sobre lo mismo de siempre…Pero…
¡¡Que alguien me saque de aquí……!!!!

Les hice una visita a los tíos de mi hijo y me llevé una alegría, porque el sitio donde compro la comida ha cerrado unos días por vacaciones. Y me señalaron otro lugar, el restaurante de la asociación de vecino. Así que me fui a compra mi pescadito…
Están preparando la apertura de una pizzería a unos 200 metros de mi casa.
También tuve problemillas con una farmacia donde compraba algunas cosas para los alumnos.
A las 15,30 mi hijo me llama que hay que devolver el equipaje del equipo de baloncesto, que tenía casi todo pagado. Lo invito a subir conmigo a San Bartolomé y se niega. Tengo que ir yo a subsanar otro de los aburrimientos del niño.
Por la noche tengo una discusión surrealista con una amiga por teléfono, ella piensa que tiene la razón y que estoy equivocado sobre un asunto que cada cual tiene derecho a pensar lo que quiera. Después de hablar con ella llamo a un amigo y me da la razón. A veces, uno no puede hacer nada ante determinados problemas.

Sábado 20
El cielo amanece oscuro. Llamo a un amigo para hacerle una visita, pero se encuentra trabajando en El Mojón y me dice que el cielo está despejado por esa zona. Por lo que me animo a coger la moto. Cuando estoy llegando a Órzola un coche que viene de frente me pica las luces. Al principio no sabía si era para mí, pero me fui dando cuenta que el cielo estaba cada vez más oscuro y una niebla me rodeaba. El aviso era que estaba lloviendo. Me di la vuelta, pero tuve que para varias veces para secar el casco, aunque eran gotas pequeñas no me dejaba ver la carretera. Menos mal que la lluvia solo era en aquel lugar, de vuelta no me encontré con ella y pude llegar sequito a Tahiche.



Por la tarde en TV-2 emitían “Nostromo” y estaban entrevistando a Juan Manuel de Prada. Este escritor del cual me leí “La tormenta” (y me gustó), cuando habla de literatura es agradable oírlo. Pero cuando aparece en tertulias, lo sé porque lo saca continuamente “El intermedio” es intragable. Habló de que su padre era un trabajador que estudió y acabó derecho. Y era su transcriptor. Después de la agradable entrevista comenzó una tertulia con otros invitados pero no me quedé a verla, aunque el tema era interesante, pero muy extenso. Hablaban de autores que han escrito una o dos obras y luego o murieron o no escribieron nada más. Pero se limitaban a nombrar gente y decir obras y me aburría.
Cambié de canal y me encontré con el programa de cine “Pantalla Grande” de la Televisión popular. Me encanta ver a los dos presentadores porque son muy bueno, ahora cuando aparece una película que se mete con la iglesia, cambian y toda su inteligencia la utilizan para avasallarla y defender a ultranza la religión, a veces me da risa y otro cambio de canal.
¿Me estaré haciendo de derechas…?
A las 20,00 llamé a un amigo para hablar del suicidio de la Unión Deportiva en sus últimos partidos. Y coincidíamos en que el entrenador tiene que cambiar, jugar sí, pero HAY QUE DEFENDER MÁS…

Ahora me voy a cenar la carne de cerdo que me sobró al mediodía
…

lunes, 15 de noviembre de 2010

Pringaos del mundo: ¡UNIOS!

Pringaos del mundo: ¡UNIOS!

En 1848, se editó en varios puntos de Europa el Manifiesto Comunista. Escrito por Marx y Engels, sentó las bases del pensamiento marxista y del socialismo histórico. Comienza con esta frase:

Toda la historia de la sociedad humana, hasta la actualidad , es una historia de luchas de clases.

Esta frase, contiene la base del pensamiento marxista. La historia se explica por la lucha de clases, y cada momento histórico ha tenido sus propios contendientes que podemos dividir en: opresores y oprimidos. En la Edad Antigua: Patricios-Esclavos. En la Edad Media: Siervos-Nobles. En la Edad Moderna: Burguesía-Proletariado. Marx preveía que con el advenimiento del comunismo y la Revolución, la lucha de clases acabaría con el triunfo final del proletario y con la constitución de una sociedad justa e igualitaria. El resultado como todos sabemos fue todo lo contrario, los regímenes comunistas repitieron los mismos errores que los estados capitalistas y la lucha de clases continuó con la simple sustitución de las élites burguesas por unas nuevas élites burócratas. Y así continúa hoy en día la lucha de clases. Finiquitados los estados comunistas o reducidos a sistemas políticos aberrantes (como el régimen de Corea del Norte o la gerontocracia en Cuba), nos encontramos que en pleno siglo XXI, los planteamientos de Marx y de Engels, continúan aún vigentes. Hoy día la lucha de clases se perpetúa con dos nuevas clases sociales producto de la evolución de las dos clases predominantes a finales del s. XIX y principios del s. XX. Los políticos que han ocupado el lugar de la burguesía y los pringaos, que ocupan el lugar del proletario. Los primeros, seguros servidores del capital más feroz, han invadido los rincones más insospechados de los Estados soberanos. Han extendido sus redes y telarañas a lo largo y ancho de la administración y a lo largo de este último siglo han conseguido perpetuarse en el poder. Han conseguido blindar su posición, la ha hecho transmisible a sus herederos sin necesidad de establecer derechos de sucesión, y sobre todo la ha hecho inaccesible a nadie ajeno a esta élite. Se han consolidado en el poder, a modo de casta, haciendo que el pueblo les valide su posición a través de las urnas en un curioso juego al que comúnmente se denomina Democracia. La otra clase social, la forman los pringaos. Que podríamos considerar como la gran mayoría de ciudadanos que pagan impuestos de forma regular y que ven como sus derechos se recortan día tras día bajo el convincente argumento de que “es por nuestro bien”. Los pringaos, que han perdido la capacidad de crítica y la libertad de pensamiento, son tan culpables de su situación como pueden serlo las élites políticas. Por un lado, han permitido que la élite gobernante se haya ido apoderando cada vez más de todas los sectores de la sociedad necesarios para que su liderazgo y su poder no pueda ser discutido. Para ello, se han infiltrado en los medios de comunicación, un sector que históricamente funcionó como conciencia de la sociedad y que actualmente solo trabaja de voceros oficiales del régimen que los sostiene. Para que los pringaos sean capaces de entregar sus derechos naturales (vivienda, justicia, dignidad, trabajo, libertad, etc.) a las élites políticas, haciendo que el proceso parezca igualitario y justo, las élites han desarrollado y adaptado un sistema político tan antiguo como la historia de la lucha de clases. Rescataron la democracia tal y como la plantearon los griegos, la adaptaron a sus necesidades, la moldearon a sus fines y la utilizan a su antojo. Y lo más duro de todo, es que lo han hecho tan perfecto, que cualquier atisbo de crítica por parte del colectivo de pringaos se corta drásticamente con el argumento de: “atacar la democracia”. Esto sería cierto, y en muchos casos defendible por parte de los pringaos, si ciertamente el sistema político occidental fuera una democracia. Una democracia real. Repasemos el término.
Democracia, es un sistema político inventado por los griegos en el marco social de la Polis. Por los griegos, nos referimos principalmente a la Polis de Atenas, de donde salió el invento. En la teoría, la democracia es el gobierno del pueblo (demo, kratos), y viene a significar entre otras cosas que el pueblo elige a sus gobernantes, aprueba sus leyes y controla los gastos del estado. Este sistema “ideal” no funcionó ni en la propia Atenas. Los esclavos que eran la mayoría de la población, no tenían derechos. Las mujeres, que también suponían la mitad de la población, tampoco tenían derechos, y estaban supeditadas en todos los aspectos al padre o al esposo. Otros colectivos como los extranjeros, tampoco tenían derechos. Así que nos encontramos con un Estado que se valida a partir de una pequeña fracción de sus habitantes.
Hoy día tampoco ha cambiado mucho la cosa, si bien el sufragio es universal (y esto es así desde hace menos de 50 años) en la mayoría de las democracias occidentales. Del dicho al hecho hay mucho trecho. Por un lado, nos encontramos con los partidos políticos, que son las entidades básicas del control del Estado. A través de ellos, se perfila la ideología de las élites políticas, y en “teoría”, perfilan las directrices sociales y económicas de los gobernantes de turno. En la realidad, la única directriz que defienden es perpetuar en el poder a sus seguidores.
Hace ya tiempo, que los pringaos, nos hemos dado cuenta que la solución a la lucha de clases, no está en acudir a la urna a depositar tu voto como si fuera la carta a los Reyes Magos, con la ilusión de quien quiera que gane haga algo para cambiar la sociedad. Ya sabemos de antemano que quien quiera que gobierne, no va a hacer nada que permita al pueblo, a los pringaos, mejorar su situación. Se limitará a legislar para mantener a su élite política en el poder el mayor tiempo posible. En favorecer a los grupos opresores del pueblo: La Iglesia, la banca, el Capital. Sin embargo, y a pesar de haber tomado consciencia el pringao que nada va a cambiar, cuando toca acude a la urna a depositar su voto. Aún así, cada día es mayor el número de abstenciones que se registra en cada jornada electoral, cuando el pringao prefiere ir a la playa o quedarse en casa viendo la tele, que perder el tiempo apoyando una vez más a la élite política de turno.

Todos coincidimos en que la democracia es el gobierno ideal. El más adecuado para todos sectores de la sociedad. El único que puede garantizar igualdad y justicia para todo el colectivo de ciudadanos. Entonces ¿Porqué el sistema actual debe cambiar? Sencillamente, porque lo que hoy día llamamos democracia, hace tiempo que se convirtió en otro sistema político, deleznable, injusto y opresor. A medida que la democracia se ha ido infiltrando de élites políticas, se ha burocratizado su funcionamiento y ha entablado un pacto de amistad y dependencia con el Capital, la democracia se ha convertido en algo que ya definió el propio Aristóteles cuando analizaba el modelo social que defendía su maestro Platón, cuando teorizó sobre los sistemas sociales en La República y en otros de sus escritos: La oclocracia.

La oclocracia es el gobierno de la muchedumbre, de la chusma. De quienes permanecen bajo el auspicio de las élites políticas para recoger sus migajas. De los mediatizados por la telebasura, de los alienados por la iglesia y sus jerarcas. Esos que tras unas elecciones pululan por los Centros Oficiales tras los cargos electos al grito ¿Qué hay de lo mío? Y sobre todo, las grandes masas que viven subvencionadas con cargo a los presupuestos del Estado y los que acuden a las urnas pensando que con este inútil gesto podrán cambiar su situación.

¿Cuál es entonces la salida que le queda al pringao?

El propio Marx ya lo desvelaba en el Manifiesto Comunista, aunque el protagonista en aquella ocasión eran los proletarios: la Revolución.

 El primer paso de la revolución obrera será la exaltación del proletariado al Poder, la conquista de la democracia .

Los pringaos tienen que hacerse con el poder y hacer la Revolución Hedonista. Imponer el gobierno efectivo de la mayoría e instaurar la democracia. Pero la democracia real, no una ficticia ni una oclocracia. Y sobre todo, debe desmontar la burocracia institucional que pueda permitir el acceso de nuevo a las élites políticas al poder. Debe ejercer su hegemonía sobre los parásitos que se han anclado en todos los tejidos de la sociedad: políticos, capitalistas, grandes empresarios, burócratas, religiosos, medios de comunicación dirigidos, etc.

El único camino hacia una auténtica Democracia es la Revolución.