Comencé el fin de semana y lo terminé con vino.Recuerdo en diciembre de 1982 cuando acabé la carrera me vine a trabajar a un centro médico privado de Puerto del Carmen. Era la época en que los extranjeros no pasaban por los centros de salud y tenían que ir a centros privados, estos les cobraban un pastón, le dejaban la factura y luego e
n su país le entregaban el dinero. Recién acabadito me vi yo metido en esa mafia. Pero cuando vi la movida y como trataban a la gente comencé a “mosquearme” un poco. A los pocos días llegó una señora mayor con un dolor lumbar y la dueña (y traductora) me dijo que le recetara para una lumbalgia, le respondí que quería ver la zona. Discutimos acaloradamente porque yo insistía. Entonces le dije: o se quita la ropa o se busca otro médico. La señora se desnudó y tenía un herpes zoster…A partir de ahí mi jefa me cogió más respeto, pero la guerra había comenzado. A los quince días le dije que se fuera buscando otro médico. Se asustó y me hizo la pelota. Me dio vacaciones de navidad pagadas para que volviera…pero me fui y no volví…Y me pagaban un pastón…Este fin de semana he estado atareado realizando exámenes para los alumnos e intentando meter mano a dos libros, “Sincrodestino” de Deepak Chopra (releer) y uno que me dejó una compañer
a de trabajo, “Los grupos sanguíneos y la alimentación” de Peter J.D´Adamo. Este lo conseguí por internet, pero no es el mismo, le falta la introducción que me gusta mucho.Últimamente he hablado con varias mujeres de moto. Y a todas las he intentado convencer para que se compren una. Pues una amiga me hizo caso y se compró una moto 125…
¡Bueno, algo es algo…!
Está comenzando a salir y ya está alucinando…Pues si…El sábado y domingo volví a salir con la mía. El segundo día me fui a visitar a un amigo a Caleta de Caballo, luego me fui desde Soo hasta Famara, me encanta ese recorrido.
El domingo cuando estaba haciendo footing una amiga me hizo señas para que pasar por su casa después. Así que me duché y me encaminé a casa de un matrimonio amigo. El me contó que llevaba tres días con un gran dolor que le recorría por detrás de la oreja hacia el occipital. Su médico de cabecera no, pero el de urgencia le diagnosticó “herpes zoster”. Cuando comenzó a decirme los síntomas recordé otro caso igual. Le comenté que iba esta enfermedad y se tranquilizó. Cuando me iba me regaló, a pesar de mi negativa, unos plátanos y una botella de vino…
http://es.wikipedia.org/wiki/Herpes_z%C3%B3ster



















