sábado, 16 de mayo de 2009

Estas cosas que pasan

Contener mis labios

Contener mis labios
y no decir tu nombre
ni imaginarte en mis brazos
dejandote llevar por el instinto más puro.
No quiero verte cerca
ni embriagarme de ti
porque no puedo contener mi labios
sin nombrarte
porque cuando preso de la inquietud
te busco en mis recuerdos difusos
y quiero sentir tu boca
como cuando te besé por primera vez,
como cuando mis manos se deslizaron
hasta la carnosidad del final de tu espalda
y te estruje contra mi pecho,
y mi boca buscó tu boca, desesperadamente
y mi excitación
se fundió en la piel de tu cuello
bajando como un torrente cálido de pasión
hasta la sensibilidad de tus hombros
y tú complacida...solo gemías.

Satori 2009

viernes, 15 de mayo de 2009

El ascensor y los PCP



El lunes 11 de mayo después del recreo (17,05 horas) estaba de guardia en el instituto de Formación Profesional de Guía. De repente se sintió un escándalo de uno de los grupos de los PCP. Dos alumnos se habían quedado atrapados en el ascensor. Con la ayuda de dos compañeras que compartían la guardia pudimos dirigir a los alborotadores a sus aulas y nos pusimos manos a la obra para intentar solucionar el problema. Pensamos en los bomberos. Pero tuvimos la suerte de que por allí estaba la siempre eficaz directora y varias compañeras de la directiva. Ellas rápidamente se dirigieron al cuarto del ascensor donde en la pared se encuentra un escrito con la indicaciones para solucionar cualquier avería. Primero bajar la palanca, segundo apretar el botón rojo…Ahí estaba el problema. Fuimos a buscar a un compañero de la especialidad de electricidad que ya en otra ocasión había ayudado a los bomberos que no encontraban la solución…Cuando se incorporó nuestro compañero al grupo fue leyendo el protocolo con la ayuda de la directiva y encontró el botón rojo…Este se resistía, el lo manipuló durante un tiempo y consiguió apretarlo… entonces comenzó el manómetro a moverse, eso indicaba que la presión bajo el ascenso descendía …Fui a averiguarlo y así estaba sucediendo…Los chicos nos avisaron cuando llegaron a la planta baja y mi compañero detuvo su ejecución…Luego el tercer paso… Con una llave abrir la puerta…Al principio no encontraba el agujero para introducir la llave y le ayudé yo…Luego maniobró , pero no lo conseguía…Lo intentó de nuevo, le dio la vuelta a la llave por el otro extremos y ¡… Se abrió la puerta…!
Los adolescentes un poco aturdidos salieron y se sentaron en un banco al tomar un poco de aire…
En este curso escolar hemos asistido a la apuesta de la Ministra de Educación cesante con los adolescente que fracasan en 2º y 3 de la ESO que no pueden seguir el itinerario normal y tienen que iniciarse en los nuevos cursos de PCP.
Los PCP (programas de cualificación profesional ) tienen como finalidad favorecer la inserción social, educativa y laboral, mediante el desarrollo de las competencias personales, sociales y profesionales…Existen diferentes tipos.
Este curso en mi instituto albergamos una amalgama de ellos. Ahora en mayo hemos obtenido la estadística de cómo han ido evolucionando estos alumnos.

PCE de Electricidad de 20 alumnos: asisten 15, seis bajas (dos años,
titulan en la ESO)
PCE de Administrativo de 20 alumnos, asisten 11, nueve bajas.
PCPI de Automoción : de 19 adolescentes , asisten nueve, 10 bajas
(un año, no titulan)
PCPI de Cocina : de 20 alumnos 15 asisten, cinco baja.
PCA1 : adolescentes con discapacidades: comenzaron 11, asisten ocho

La experiencia en algunos centros ha sido muy dramática. Nosotros tuvimos problemas a principio del curso, pero se fueron algunos “individuos”muy disruptivos que no aguantaban el aula, ni la disciplina del centro. Con el excelente trabajo de sus profesores (siempre hay excepciones) los que han conseguido llegar hasta aquí se les puede considerar alumnos recuperables.

Hay que realizar cambios, como disminuir el número de alumnos en el aula, no mezclar niños muy disruptivos, apoyo del psicólogo y asistente social… Pero la Consejería no es capaz de ceder un ápice, por ignorancia, desconocimiento, cabezonería, falta de pedagogía, falta de recursos…

¡Seamos optimistas!

¡El conocimiento nos aleja de la oscuridad de la ignorancia…!



Autores aruquenses


El jueves 14 de mayo, a las 20,00 cuatro autores aruquenses presentaron sus libros más recientes.
1.Jonathan A. Allen Hernández presentó los libros de relatos de José Manuel Brito: La niña del malabarista y Trayectos.



2.José Manuel Brito presentó la novela de Jonathan Allen: El sueño de Praga.



3. Ramón Díaz Hernández presentó el ensayo de Germán Santana Henríquez:
La tradición clásica en la literatura española e hispanoamericana.
Y, de varios autores, el libro misceláneo Migraçoes e Fronteiras no Mundo Atlântico.


SANTANA HENRÍQUEZ, Germán: La tradición clásica en la literatura española e hispanoamericana (Siglos XVIII-XX)
Editado en Madrid, en 2008, 241 páginas.
Se trata de un extenso y ameno ensayo que se presenta compartimentado en seis capítulos.
Con esta publicación el autor pretende dar a conocer al público la importancia que tiene la tradición clásica como fuente de inspiración en autores españoles e hispanoamericanos.
La mitología y el legado grecolatino es una sustancia humanística tan potente que a muchos autores les ha sido imposible escapar a su influencia fertilizadora.
El profesor Santana Henríquez ha seguido un enfoque conocido como Estética de la Recepción o recepción de la literatura, que (para entendernos) es una de las corrientes metodológicas seguidas por la crítica literaria moderna puesto que pone de resalte las relaciones contextuales que se producen en el discurso literario.


MIGRAÇOES E FRONTEIRAS NO MUNDO ATLÁNTICO
Estado Federal de Goiás, 258 páginas.
Prólogo de los rectores de la Universidad Federal de Goiàs (Brasil) y de la ULPGC
Es el resultado de un proyecto predoctoral y postdoctoral que realizamos hace tres años con el Centro de Estudios do Caribe no Brasil (CECAB) que dirigía la Doctora Olga Cabrera.
En este libro se presenta como una obra miscelánea que recopila ensayos de diferente naturaleza temática, pero en donde el común denominador es el siguiente:
El mundo atlántico visto desde sus dos orillas
El Atlántico como frontera, como puerta, como camino, como despedida
El Atlántico como espacio de encuentro
El realismo mágico que en su día vislumbró el geógrafo francés Eliseo Reclus y luego remató G. García Márquez con su mapa imaginario del Caribe.
Escriben 9 autores: una cubana, dos canarios y seis brasileños. Se coordinan cuatro universidades.

Mayo y hace calor


Estuve largo tiempo sentado al lado del camino; sin tener claro qué rumbo tomar: izquierda, derecha, de frente, o volver sobre mis pasos. Preso de mis dudas y consciente de mi supina incapacidad; mi natural carencia de denuedo. Jamás supe que pieza era en el engranaje. Miro al futuro vacío; sin la vehemencia de querer conseguir; sin el febril deseo de culminar; sin la impetuosa necesidad de tener certezas. Reviso el pasado hojeando sus páginas; sin arrepentimientos ni atisbos de nostalgia. Saboreo, lentamente, el presente; su sabor, sorbiendo cada gota, distinguiendo y gozando de cada matiz, de su buqué, de su cuerpo. A veces agrio, a veces dulce. Ahora, me dejo llevar por las pulsiones del camino, por sus recovecos. En los cruces dudo entre izquierda y derecha, pero al frente, diviso un pueblo que quiero conocer. Es mayo y hace calor. Echo a caminar en línea recta, acompañado por mí sombra, que me pisa las suelas de las botas, dejando una estela de polvo que se aleja a cada paso.

Carlos Castilla del Pino

A este psiquiatra me lo citó por primera vez un compañero en 4º curso de medicina. El profesor que teníamos en La Laguna, un peninsular que había llegado ese año nos tenía a todos revolucionados con la psiquiatría. La verdad que estaba “un poco loco” pero intentaba sacarnos de nuestra “alienación” o “sueño universitario”. Pero lo negativo de este psiquiatra era que odiaba a Castilla del Pino, porque no compartían su ideología política y era mucho mejor profesional que el.
A Castilla del Pino lo ví hace tiempo en una entrevista en televisión y quedé sorprendido por la riqueza de su biografía. Sobrellevó una vida muy difícil por su postura ante el franquismo. Tuvo muchos hijos y varios murieron en situaciones dramáticas.
Es un autor al que hay que leer.
Pretérito imperfecto. Autobiografía (1922-1949) (1997), IX premio Comillas, y Casa del olivo. Autobiografía (1949-2003) (2004) le han valido un escaño en la
Real Academia de la Lengua Española.


http://www.elpais.com/articulo/cultura/Fallece/psiquiatra/escritor/Carlos/Castilla/Pino/elpepucul/20090515elpepucul_3/Tes


http://www.elpais.com/articulo/ensayo/psiquiatra/franquismo/elpepucul/20041120elpbabens_5/Tes


http://es.wikipedia.org/wiki/Carlos_Castilla_del_Pino

La parada de guagua.


Aún llovía, pero con menos intensidad. Así que levanté las solapas del abrigo y me encaminé a la parada de la guagua con la esperanza de que llegara antes de que volviera a llover más fuerte. No recuerdo cuando fue la última vez que había subido en una guagua, años supongo, la ventaja de tener un coche siempre disponible. La excepción de hoy se debía a que dejé el coche en el servicio técnico y no había nadie que pudiera recogerme a las diez de la mañana, así que no había otra alternativa que coger la guagua. O caminar veinte kilómetros hasta casa.

Me acerqué al panel informativo y escruté los planos, los horarios y los recorridos hasta descubrir que la guagua que debía tomar pasaría en torno a las diez y cuarenta y cinco. Consulté mi reloj y para mi desgracia comprobé que aún faltaban cuarenta minutos para la hora. Miré al cielo y vi cruzar un enorme nubarrón negro, me apretujé bajo la marquesina y recé para que no aumentara el viento.
Distraído como estaba, noté que alguien me empujaba.

—Perdone. He entrado corriendo huyendo de la lluvia y no me he dado cuenta que había alguien aquí dentro.
—No se preocupe señora —me giré para mirar a mi interlocutora y me quedé sin palabras.

Entraría dentro de la descripción de señora tal vez por la edad, madura. Y por su porte elegante y su vestimenta. Pero su desparpajo y su sonrisa parecían los de una chiquilla adolescente. Rubia, con media melena, y unos hoyuelos en las mejillas que se le acentuaban con la sonrisa. Una sonrisa blanca, perfecta, enmarcada por dos labios carnosos tintados de carmín rojo. Iba forrada de arriba abajo con un enorme abrigo negro y llevaba unas botas marrones manchadas de barro marrón.

—Es que temía perder la guagua —contestó mientras miraba con atención el panel informativo—. No se entiende nada con tanto diagrama y tantos recorridos.
—¿Hacia donde va?
—Hacia Arucas.
—Yo también voy hacia Arucas. La guagua no pasará hasta menos cuarto, todavía quedan treinta y cinco minutos —contesté mirando distraído el reloj—.
—¡Vaya! Y yo corriendo. Es que me dijeron en el centro comercial que pasaba a y cuartos. Habrá que esperar entonces.

Cerró el paraguas y lo sacudió hacia la calle. Luego se quitó el abrigo, con una sensualidad que casi me puse a tararear el you can leave your hat on y lo sacudió despreocupada de tal forma que me mojó toda la cara. Me quedé mirándola, con el pelo chorreando, sin saber qué decir. Pero ella se disculpó nuevamente y me secó la cara con su mano. Su tacto suave y frío me produjo una corriente eléctrica que recorrió mi espina dorsal y se quedó alojada en mi nuca. El efecto secundario fue un sonrojo imposible de disimular.

Ella sonrió pícara, apartó su mano y me la extendió a modo de saludo.

—Me llamo Elisa.

Le estreché la mano con timidez, pero ella la apretó con calidez. Luego entablamos una conversación trivial sobre el tiempo, la lluvia, las esperas y las desesperaciones. Y así fue pasando el tiempo. Poco a poco la pequeña marquesina se fue llenando de gente que iba y venía según pasaban los minutos y se sucedían las guaguas a distintos destinos. Al poco tiempo ya no cabía nadie más en la marquesina y Elisa y yo nos apretujamos hombro a hombro en una de las esquinas. El tiempo pareció detenerse en aquella esquina donde el vaho de nuestra voz empañaba los cristales mientras las gotas de lluvia, al otro lado, dejaban surcos minúsculos al descolgarse lentamente hacia el suelo.

De pronto todo el mundo comenzó a moverse. Una guagua se paró junto a la acera, con un rótulo electrónico que ponía: “Las Palmas-Arucas”. Iba hasta los topes, y la gente de la acera comenzó a arremolinarse con prisa delante de la puerta. Apretujones, empujones, gritos. Elisa hizo gala de su habilidad con los codos y poco a poco se fue posicionando en los primeros puestos, pero yo me fui rezagando. A merced de la marea humana me dejé llevar, pero de repente la puerta de la guagua se cerró. El chófer gritó a modo de disculpa: “en seguida viene otra guagua de refuerzo”, y arrancó y se fue. Y se llevó a Elisa, que en pie en la parte trasera de la guagua me decía adiós con la manita.

Yo me quedé en medio de la acera, mojándome bajo la lluvia y contemplando cómo la guagua se perdía tras la rotonda al final de la calle. Fui el primero en llegar y el único que se quedó sin coger la guagua. Regresé al cobijo de la mampara y volví a repasar los horarios en el panel informativo, la próxima no volvería a pasar hasta dentro de una hora. Y en esto estaba pensando cuando de repente sentí que alguien me empujaba.

—Perdone. He entrado corriendo huyendo de la lluvia y no me he dado cuenta que había alguien aquí dentro.

Sonreí.

jueves, 14 de mayo de 2009

Después ....


Después de
un descargue de hormonas y neurotransmisores,
de un vaciado de sentimientos y emociones,
de proyectar en una mujer todas mis fantasías,
correr durante siete meses detrás de una ilusión,
de sufrir, pensar, subir, bajar, desesperarme,
de descubrir el corazón y el alma de mi amada,
de haber abierto mi alma y mi corazón
y yo mismo descubrirla de nuevo,
no siento ninguna dependencia de esa persona
sino una paz interior…
Ahora toca esperar…


(1 de mayo 08)

..............................................

Después de diez meses de
idas y venidas,
de aquí me bajo
ahora me subo,
de ensalada mental,
de emociones fluctuantes,
de volver a ser niño,
de una vuelta más de tornillo
de ser humilde para abrir los ojos
y ver ¡Qué frágiles somos!
Para dejarme arrastrar
por hermosas pulsiones
bajo el paraguas de la imaginación,
para sufrir,
para ilusionarme,
para llorar,
hablar con los amigos
y abrazarme con las amigas,
sentarme en el diván de la consulta,
después de tantos meses,
¡Sigo vivo!
Soy animal…
Racional…
Emocional…
¡Tengo amigos…!
Después de tantos meses
he vuelto a aprender una lección más.

(14 de junio de 08)


martes, 12 de mayo de 2009

saludos

hey,, camaradas conspiradores....si.. soy yo, al fin he podido conextar en este inframundo...tan esquivo para mi, azotado diariamente por las terribles tempestades de la relidad tangible. ja ja ja.
en fin, que tal camaradas? como va todo? quiero decir que estoy sorprendido por la calidad del espacio al que hemos mudado nuestra conspiración, bueno, mas que mudado, mutado, y como buena mutacion, que ahora esta de moda (wolverine y esas cosas), creo que ha mejorado sus caracteristicas y cualidades. si si si. me alegro por todos. en fin, tambien me alegra saber que aun se mantuien el anterior espacio. bueno, me encuentro en casa de gustavo, aqui con el susodicho, vicente y quien escribe. he de irme ya porque despues de las doce a vicente se le convierte el carruaje en una rubia explosiva y claro prefiere estar en casa que compartirla, asi que le quedan diez minutos para tal magnifico evento......bueno, me despido hasta la proxima bajada al inframundo...no sin antes recomendar encarecidamete, el libro de Angela Becerra. "De los amores negados" maravilloso.



bueno gentes un saludo y hasta la proxima..un placer.

salud, repuvlika y rock..


por cierto, pueden visitar la pagina de nuestro grupo musical en my space.com/rocksoco
a ver si les gusta.....bueno ahora si---

Adios Antonio Vega.

Hace un rato, trasteando por internet, leí casi por casualidad una noticia que después de la sorpresa inicial me dejó helado. Antonio Vega ha muerto por una neumonía. Conforme leía la noticia se me ha hecho un nudo la garganta, y no he podido evitar recordar aquellos tiempos pasados en que sus canciones formaban parte de la banda sonora de la vida de la gente de mi generación.

Aquellas fiestas de sábado por la noche en el garaje de Tinocas, cuando todos esperábamos que sonaran las lentas y "alguien" apagaba las luces. Los fines de semana en la casa-cueva en San Mateo. Las tardes noches en el pub Area, entre copas de vodka-limón y charlas con los amigos. Las expediciones nocturnas a La Atalaya de Santa Brígida en el opel corsa, riéndonos de la vida, y oyendo radiocasettes grabados directamente de la radio. Las incursiones a Playa del Inglés en busca de guiris locas, o borrachas, o ambas cosas. Las verbenas en pueblos perdidos, los carnavales, las fiestas de fin de año... Cuando regresan a mi memoria estos recuerdos, acompañado por los mejores amigos, por las mejores charlas, por las mejores risas, siempre suenan de fondo las mejores canciones. Las canciones que marcaron nuestra juventud. Y Nacha Pop sin duda alguna, marcaba el ritmo. Esas canciones que removían nuestras conciencias, que marcaban esa mirada de soslayo a aquella morena, que generaban sonrisas cómplices y llenas de malas intenciones. Canciones que fueron creadas para permanecer en el recuerdo, para convertirse en himnos de una generación, canciones que se nos marcaron a fuego en el corazón. Nostalgias de hoy, recuerdos de ayer, amores de hoy y la Chica de ayer.

Se nos fue Antonio Vega, pero siempre nos quedarán sus canciones...y nuestros recuerdos.


Estos tipos son tan buenos que sólo me limitaré a decir que se llaman "Vetusta Morla", son madrileños y tienen en el mercado el disco "Un día en el mundo", además del Ep "Mira". Hace unos meses los vi en vivo el CICA.
!Pusieron patas arriba al teatro!
He elegido esta canción por el video. Me encanta ese paseo hasta la Fnac de Cayao.



"Facto Delafé y las Flores Azules" son de Barcelona. Mezclan Hip hop con melodias pop; tienen dos trabajos en la calle. "El monstruo de Las Ramblas" y "La luz de la mañana". Los escuché por primera vez en "Disco grande" de Radio3, donde ganaron el concurso maquetero, y se han convertido en uno de mis bandas favoritas.





R.M.V.

PRUEBAS


Se podría ampliar el tema de los feeds con accesos a miles de programas, audios, videos, libros...Lo puse en pruebas a ver si les gusta y podemos hacer una lista de programas tales como la libélula de RNE u otros diferentes. Lo que permite el feed sobretodo es acceder al contenido multimedia, es decir, poder escuchar los programas de otros días, etc...
Hoy en día, miles de páginas ya tienen la opción del feed.
Vamos a una página web, buscamos el programa deseado y lo añadimos al gadget que he puesto hace un momento.
¿Qué les parece?
Saludos.
Mode

lunes, 11 de mayo de 2009

José Gregorio González

"Las reliquias de Hitler"

Recuerdo que a principio de un curso en el I.F.P. de La Orotava tenía un problema personal que no conocían los de mi entorno laboral. Me encontraba con un grupo de alumnos hablando y sonriendo cuando a unos diez metros, el autor de este libro me miró, luego se acercó y me preguntó “¿Qué te pasa?” Nadie se había percibido de mi “bajo” estado de ánimo y el lo hacía desde la distancia.
Después de algunos años sin saber nada de su carrera profesional me he tropezado con artículos suyos en varias revistas y ahora me he zambullido en su último libro.
En este nuevo libro José Gregorio dedica las primeras 125 páginas ha introducirnos en el conocimientos de las sociedades secretas que influyeron en el movimiento nazi. Esta parte es muy desconcertante para los lectores que desconocen este tipo de literatura y sirve de repaso para los que llevamos tiempo en este tipo de literatura. A partir de su introducción comienza a hablar del personaje central, Hitler y todas las personas y circunstancias oscuras que influyeron en él. Otra visión, u otro punto de la vista de la historia que a algunos les pueden resultar inverosímiles pero a otros les puede entrever que las cosas no son como parecen, y que la historia tiene muchos agujeros negros.
Les invito a leer el libro (está en la Biblioteca de Arucas), para conocer un poco a su autor y el campo profesional en donde se mueve.
……………………………………

El auto de este libro José Gregorio González (1972) se ha formado en el ámbito de la dietética y el periodismo, está ligado profesionalmente a la comunicación institucional desde hace más de una década, lo que no ha impedido que venga desarrollando en los últimos quince año una intensa actividad divulgativa y de investigación en el terreno de los enigmas históricos y las anomalías científicas.

Currículo:
1. Sección semana “Claves de Caminos” en El Día (desde 1991)
2. Programa radiofónico :Esencia de Medianoche” desde 1994 en Radio El Día.
www.esencia21.com

3. Publica en las revistas: Enigmas, Más allá, Año Cero, Hera o Espacio.
4. Cofundador del primer portal de enigmas del archipiélago canario:
www.esencia21.com

Libros publicados:
1. Criptozoología, el enigma de los animales imposibles (2002)
2. Canarias Mágica. Ruta y Misterios (2003)
3. Enigmas del Cristianismo (2003)
4. Coautor de Gótica (2005)
5. Las Reliquias de Hitler (2005)


domingo, 10 de mayo de 2009

Kawabata Yasunari


Quisiera dejar constancia de este escritor japonés que fue el primero en recibir el premio nóvel de literatura en 1968. Fue mentor de Mishima. Sus libros más conocidos en Occidente son El país de la nieve, la casa de las bellas durmientes y El maestro de Go. Por ahí me he encontrado varios e-books suyos que añadiré en el grupo de Windows Live. En cuánto lea alguno de Yasunari, comentaré que me ha parecido. Sólo quería dejar constancia de este autor japonés después de que cada día estamos entrando más si cabe, en la literatura japonesa, primero con Murakami y luego con Soseki o Yoshimoto. Si consigo encontrar algún libro de este autor en papel, lo comento por si hay alguien interesado en comprarlo.
También dejo enlaces a Lecturalia y a un foro que me ha parecido genial, Abretelibro. Parece muy concurrido y hay subforos con distintos géneros literarios. Fue en este foro donde encontré a Yasunari y también un espacio dedicado a Murakami.
Saludos.

El Rincón del Cinéfago




X-Men Origins: Wolverine. Dir: Gavin Hood
Lobezno. USA.2009

La franquicia X-Men se remonta a la infancia de Logan; un niño enfermizo cuyo hermano, Victor, tiene la misma mirada y mala baba que el Damian de “La profecía”. Logan sufre la transformación de sus manos al montar en cólera y comete un parricidio que obliga a los hermanos a huir; y al jovencito, a asumir su poder y su condición salvaje. Juntos, luchan en varias guerras durante años (Lobezno desembarcó en Normandía y cogió, cual Rambo, la ametralladora en Vietnam!!) . Pero su unión a la patrulla de mutantes con malvados fines del general Stryker, y el carácter irascible e insaciable, y las uñas largas de su hermano Victor, los convierte en enemigos íntimos. Así arranca “Lobezno, los orígenes”. Como se hizo hace unos años con “Batman Begins”, la infancia y el enamoramiento del superhéroe explica muchas de sus actitudes y desgracias.
El director, Gavin Hood, es más sosegado contando la trama que el anterior Bryan Singer. Se nota que no es un acostumbrado a estas superproducciones de ritmo a todo trapo, porque su “mano lenta” acostumbrada al cine de carácter más intimista y social se nota, por ejemplo, en la preciosa fotografía de las Montañas Rocosas de Canadá. Hace un trabajo bastante digno manteniendo el interés y la espectacularidad de algunas escenas que caracterizan a esta saga que parece no tener límites. Hugh Jackman (no me imaginaría a otro tipo llevando esa camisilla que parece comprada en una tienda fashiongay de Chueca con la misma dignidad y elegancia) está pletórico: enamorado hasta las trancas de Kayla (atención a la historia de la guapa muchacha; no adelanto nada, pero tiene miga), bautizado de forma algo pastelosa como Lobezno y sediento de vendetta. Una de las escenas extraordinariamente espectaculares es la de la transformación de Logan en invencible gracias a su esqueleto de adamantium. William Stryker, que recluta a mutantes por todo el mundo, pone precio a su cabeza, y es aquí cuando Dientes de sable entra, a saltos en acción, con sed fratricida; y Gambito, que presta ayuda a Lobezno para intentar encontrar a Stryker. Vemos, presos de los devaneos de Stryker, a los que con posterioridad serán los protegidos del profesor Xavier- un jovencito Cíclope que si se quita las gafas la arma, o a la pequeña Mística. Este parece el spoiler de la siguiente peli de la franquicia: los inicios de la escuela de mutantes de Charles Xavier, “First Class”.
Debo admitir que no es lo mejor de X-Men; tiene momentos algo aburridos, aunque la espectacularidad del final, y la aparición y desaparición de Deadpool (este personaje me gustó particularmente), contra el que pelea los hermanos espalda con espalda, me dejó un buen sabor de boca cuando aparecieron los créditos y se encendieron las luces de la sala.
Una entrega más del gran negocio del matrimonio Marvel-Hollywood. Una visita más al cine para ver fuegos artificiales en sonido digital. Una espera más para ver la siguiente entrega… ¿La última vez que veremos a Hugh Jackman tan escotado?

R.M.V.

sábado, 9 de mayo de 2009

Un 99% de impunidad



Ayer leí una entrevista a Sergio González; un periodista y escritor nacido en México D.F. que ha sufrido las consecuencias de querer saber más de lo que todos cuentas sobre las desapariciones y asesinatos de mujeres en Ciudad Juárez. Actualmente está amenazado de muerte y, debido a sus artículos, en los que relataba los asesinatos en serie y acusaba a la policía de hacer la vista gorda, recibió una monumental paliza que le causó hemorragia cerebral, semanas de hospitalización y pérdida de audición. En la entrevista- en la que se le puede ver fotografiado con la nariz rota y los audífonos- he podido leer algunos pasajes que me han helado la sangre. Cuenta los rituales que llevan a cabo los asesinos (secuestro en la vía pública, traslado a casas de seguridad donde son sometidas a todo tipo de abusos, torturas, violación, estrangulamiento… luego abandonan sus cuerpos o los descuartizan y se los dan de comer a los cerdos). Algunas chicas han conseguido sobrevivir y cuentan los hechos a la policía, pero ésta hace oídos sordos.”Están como anestesiados, no responden”, dice González.
Los narcos tienen atemorizados a todos y ocupan la mitad de los municipios del país. La lucha entre cárteles es feroz, y el temor hace que se silencien las bocas. En la lista de la revista Forbes aparece entre los más millonarios del mundo el narco más poderoso de México; Joaquín El Chapo Guzmán. La corrupción se ha convertido en institución, y eso aclara muchas cosas.

Sergio González tiene dos libros editados: “Huesos en el desierto” (reportajes y artículos periodísticos) y “El hombre sin cabeza” (sobre los sacrificios humanos y la idea de difundir el miedo). Ambos en Editorial Anagrama

Roberto Bolaño le pidió ayuda cuando tenía a medio terminar su novela “2666”, y documentó La parte de los crímenes con su ayuda.
Los datos de La comisión Nacional de Derechos humanos cifra en 450 asesinadas y 4500 desapariciones. González afirma que el Gobierno Mexicano y los narcos tienen un pacto de sangre, pero que a su pluma, pase lo que pase, no lograrán censurarla en su afán por luchar contra la impunidad y dar luz a la conciencia social.
En el año 94, un procurador de justicia dijo que las víctimas, si fueron asesinadas es porque algún motivo darían…y las autoridades mexicanas han empezado a decir que la pesadilla de Ciudad Juárez es un invento literario.

Roberto Bolaño escribió que el cementerio de Santa Teresa (Ciudad Juárez) era como un cementerio de 2666. Sergio González lo subraya:
“…un cementerio de desierto. Las flores son de plástico o papel. Las pocas que hay naturales no parecen flores. Las lápidas están amontonadas en una loma de polvo. Al frente está el río que separa la frontera de México y Estados Unidos. Del otro lado se ven las praderas verdes, las casas ordenadas. Se ha convertido en un cementerio de mujeres”
R.M.V.

jueves, 7 de mayo de 2009

El caso de la rubia celosa

Me removí nervioso en el sofá. Alargué la mano hacia la copa y aproveché para recolocar mi culo sobre el maldito sofá de Ikea.
¿Puede repetirme toda la historia desde el principio?, quisiera tomar notas. Dejé la copa en la mesa y arrastré una libreta hacia el borde mientras rebuscaba en un cajón bajo el escritorio en busca de un bolígrafo o cualquier cosa que me sirviera para escribir.
La mujer comenzó de nuevo a relatar toda su historia. Yo ponía cara como de interés mientras garabateaba sobre la hoja de la libreta con un bolígrafo rojo que estaba en las últimas. Alternaba la mirada entre la hoja y el escote de la rubia, era lo que más tenía a mano, ya que durante toda la visita no había levantado la mirada del suelo. Se limitaba a hablar y a parlotear tonterías mientras inspeccionaba la mugre del suelo de mi oficina.
La cliente, a quien voy a llamar la rubia, ya que como profesional de la investigación privada mi deber de confidencialidad es sagrado, cayó en mi oficina sobre las cuatro de la tarde, unos minutos después de que yo abriera el despacho. Y digo cayó porque una mujer como esa no entra, irrumpe; era una mujer que no pasa desapercibida en ningún lado. Será porque a donde quiera que mires, siempre verás un poco de ella de reojo. Se presentó, me dio la mano muy nerviosa y se sentó sobre la única silla que se encontraba frente a mi mesa en el despacho principal. Resultó que la silla era cuatro tallas menos de la que necesitaba su culo, o tal vez ocho. Sin dejarme hablar comenzó a contar su historia, pero hablaba tan rápido que no podía entenderle nada. Intenté interrumpirla un par de veces, pero ella no me hizo caso, y continuó con su cháchara, incoherente y desordenada. Así que me dediqué a examinar su escote. No es que vistiera de una forma escandalosa, ni mucho menos lujuriosa. Y tampoco se puede decir que llevara un escote demasiado generoso. El caso es que sus tetas eran tan enormes que parte de ellas pugnaban por escaparse del sujetador y de la camiseta blanca con flores rosas que llevaba puesta. Y es que con semejante camiseta es normal que sus tetas intenten huir, mis ojos casi me arden en las órbitas cuando la vi entrar. Deberían detener al chino que vende estas cosas. Divagué de tal forma que no me di cuenta de que la rubia había terminado su relato, y yo que aún la miraba con la boca abierta de la impresión solo atiné a decirle ¿puede repetirme la historia desde el principio?, quisiera tomar notas. Y ella sin levantar la vista del suelo lo repitió todo, pero esta vez más calmada y con más orden.
Después de un buen rato, cuatro copas más, y dos hojas llenas de dibujitos ella terminó de hablar. Solo la interrumpí un par de veces para aclarar las cosas. Nos quedamos los dos en silencio, ella mirando al suelo, y yo mirando un espacio en blanco entre su escote y la nada. Arranqué un trozo de papel en blanco de la libreta, escribí un número y lo arrastré hasta el borde de la mesa. Estos son mis honorarios, la mitad por adelantado y la otra mitad cuando le entregue el informe con mis conclusiones. Si acepta puedo empezar hoy mismo. Ella levantó la cabeza y asintió, sólo entonces pude ver sus enormes ojos azules, tristes y apagados de amargura. Hurgó en su bolso, sacó una cartera, contó unos cuantos billetes y los puso sobre la mesa. Junto al dinero colocó una foto y con el bolígrafo que le ofrecí escribió detrás una dirección y unos datos. Se levantó y sin decir nada, se marchó.
Me quedé mirando la foto y las palabras escritas al dorso. Menuda pinta, pensé. ¿Y esta mujer está enamorada de este individuo?, si debe tener diez años más que ella por lo menos.

El individuo en cuestión, al que a mi deber profesional y el compromiso de confidencialidad me obliga a llamarle el calvo, era como poco cuatro tallas más ancho que su pareja, calvo, con ojos pequeñitos que se ocultaban tras unas gafa pequeñas, una papada que hacía desaparecer su barbilla. Vestía un traje negro con una rosa en el ojal, camiseta blanca y una pajarita que debía haber comprado en el mismo chino que la camiseta de su amor. Daba tanta grima que entraban ganas de meterle la rosa por el culo, con espinas incluidas.
El amor es ciego, dicen, pero el dinero además es sordo y mudo. Así que cogí el fajo de billetes y me fui directo a la dirección que me había indicado la rubia.



Mientras mi sobrino se tragaba una hamburguesa yo me bebía una cocacola con pajita y miraba de reojo el culo de la chica de la limpieza, que fregoteaba con garbo una enorme mancha de grasa en el suelo. Si quería resolver con rapidez El caso de la rubia celosa no me quedaba más remedio que acudir a un profesional de la informática. Y a falta de algún amigo que me ayudara en el asunto sin que me exigiera la devolución de uno de esos pequeños préstamos a los que he ido recurriendo entre mis amistades, o ex-amistades a estas alturas, tuve que recurrir a mi sobrino. Un pequeño cabroncete de quince años que sabía más de informática de la que podría yo aprender en dos vidas. Quedamos para merendar en el Macdonals de Triana y le conté la historia, o parte de ella en honor a mi deber de confidencialidad para con mis clientes…aunque al final tuve que contarle toda la historia. Maldito cabroncete. Aprovechó para pedirse otro menú y comenzó a hacerme preguntas mientras se partía de la risa.
¿Me estas diciendo que tengo que entrar en Second Life y seguir a un tontolculo hasta ver si lo puedo pillar metiendo la bragueta donde no debe? ¿Pero eso es en serio? Ya te he dicho que su mujer, que es bastante rarita ella, me ha contratado para esto. Comprobar que su marido le pone los cuernos con alguna fulana en el chat ese, Second Life. ¿Podrás hacerlo? Hombre, registrarse y entrar es fácil, el problema es encontrarlo. Si pudieras darme su nick lo encontraría sin mucha dificultad. Luego sería cuestión de seguirlo sin que me pille hasta que meta la pata, o cualquier otra cosa. ¿Y qué coño es eso de Second Life? Yo he entrado algunas veces, pero me resulta aburrido. Es una especie de mundo virtual donde la gente interactúa unos con otros, se pueden hacer muchísimas cosas, incluso comprar terrenos y construir casas. La rubia me escribió esto detrás de la foto, ¿podría ayudarte?
Dejó la hamburguesa a un lado y observó divertido la foto. Menuda pinta gasta el tipo este, me lo encuentro en un callejón por la noche y pido ayuda a gritos. Le dio la vuelta a la foto y leyó lo que la rubia había escrito. Cogió una servilleta y copió el texto, luego me devolvió la foto. Con esto podré localizarlo sin ningún problema, lo que no puedo decirte es cuanto tiempo tardaré en conseguir lo que me pides. Y desde ahora te digo que si son más de cinco días te buscas a otro tonto, que yo tengo cosas más importantes que hacer que seguir a un imbécil por Second Life.
Tiré el vaso de plástico de la cocacola sobre la bandeja y me levanté guiñándole un ojo. Quedamos que si consigues las pruebas te doy cien euros, y cuanto antes las consigas antes cobras. No te preocupes tío, en cuanto lo pille con los pantalones en las rodillas, hago unas cuantas capturas de pantalla y te las envío por correo electrónico. Perfecto entonces, me despedí con un gesto y me fui.
Al salir a la calle, cogí el teléfono móvil y marqué un número. Era hora de dar el primer informe a la Rubia.

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Tres días más tarde estaba en mi despacho bebiendo un buen whisky de la oferta del mes del Carrefour. Había contado los cuatro mil euros restantes por finalizar la investigación de la Rubia. Finalmente había resultado que sí que era una cornuda, el cabronazo de mi sobrino me había enviado las pruebas el día anterior. Yo, diligente, avisé a mi clienta y la cité para hoy. Pensaba que iba a montar una escena, llantos, gritos, gemidos, desmayos. Ya estaba pensando en cómo izarla del suelo si llegaba a desplomarse en un vahído. Pero no. Se limitó a recoger el sobre con las imágenes impresas, las observó con tristeza y me dio el dinero acordado. Y luego se marchó sin despedirse.
Estaba divagando con estos pensamientos cuando sonó el timbre de la puerta. Aparté cien euros del montón de pasta y metí el resto en un cajón bajo llave. Abrí la puerta y entró sonriente mi sobrino, se espatarró en el sofá de la sala de espera y levantó la palma de la mano. Le dí el dinero prometido y le pregunté cómo había conseguido las fotos comprometedoras, ¿tuviste que seguirlo mucho tiempo? En realidad no le seguí. Simplemente me creé un avatar femenino, una tía rompedora, me hice el encontradizo con el tipo en cuanto lo localicé por Second Life. El resto fue bastante fácil, una conversación casual, un par de copas, ¿me llevas a casa?, sube para tomar la última copa y de ahí directamente a bajarse los pantalones. En la ESO se aprenden muchas cosas.
Pero entonces no había constancia de que le pusiera los cuernos antes de que te conociera a ti. Me quedé perplejo por unos instantes, pero mi sobrino se levantó despreocupado y levantó la mano. Pues no lo sé, y me da igual, lo que verdaderamente me interesaba lo tengo en la mano. Y con la brasa que me dio el jodido bien que me lo he ganado. ¿Brasa? Pues que en cuanto cogió confianza empezó a contarme su vida. Que si su mujer era muy ardiente, que si lo tenía agotado, que si todo el día dale que te pego, que si por lo menos con el ordenador podía evadirse un poco y tener una charla amable sin que el sexo sea el motivo de la conversación, que si él prefiere el amor y el cariño. Pero…¿entonces como conseguiste llevártelo a la cama? ¿Pero quien te ha dicho que me lo llevé a la cama? Pero…¿y la foto? Buenooo, eso es solo un montaje, le pillé cuando estaba meando en el baño, un par de capturas de pantalla, un poco de fotoshop y se hace un montaje que no eres capaz de pillar el truco. Cien euros son cien euros, tío. Y sin más se largó de la oficina dejándome sumido en un mar de dudas.


Me planteé si era ético engañar a un cliente, además las pruebas aportadas con toda seguridad provocaría un divorcio. Y encima le había cobrado ocho mil euros por un simple montaje infográfico. Ya sé que la historia era muy surrealista. Una pareja que se conoce por Internet, que pasan la mayor parte del tiempo enganchados al ordenador, metidos en mundos artificiales para llenar el vacío de sus tristes vidas. Me los imaginé en su casa, ella acariciándolo por la espalda, metiéndole la mano por la camiseta. Él rehuyendo, absorto en su realidad virtual. Ella ardiendo dentro de su picardías talla ballenato (de encaje negro, supongo), intentando convencerlo para llevárselo a la cama. Aquél tipo que se cansaba por subir las escaleras hasta su casa. Seguí pensando en la historia, la Rubia que ni discutió el precio de mis servicios, que ni miró las fotos impresas, que ni siquiera pareció sentirse ofendida por los cuernos. Que si lo pienso bien parecía aliviada.
Me serví un buen vaso del whisky de garrafa, y me quedé observando el fondo del vaso. Y de repente lo entendí todo. Lo que ella pretendía era acabar con su matrimonio con un esposo inapetente y aburrido. Pero debía hacerlo de forma que pudiera culpar a su esposo. Por eso contactó conmigo, un detective venido a más, cuyo mayor éxito fue resolver el caso del asesino que se olvidó su DNI. Un tipo sin escrúpulos que haría lo que fuera con tal de ganar el dinero, alguien que no tuviera el juicio suficiente para plantearse el fondo del problema. Me eché un largo trago del brebaje de oferta. Muy lista la Rubia. Una mujer de armas tomar. Una mujer que ahora estaría sola, falta de cariño y necesitada de alguien que la consolara. Alguien que admirara todo su esplendor embutido en un picardías de encaje negro. Tiré la botella de whisky a la papelera (pensaba que la venta de veneno estaba prohibida), cogí el móvil y marqué el número de la Rubia.