viernes, 13 de septiembre de 2013

Bang....Bang...

Creo que tengo el mismo miedo que el resto de mi especie, aunque a veces se tape con la inconsciencia, alcohol o alguna otra droga. A veces lo tapamos con sexo y otras con putos sentimientos abstracto, pero el miedo ahí está al acecho, dispuesto a salir en el peor momento.

Hoy puedo dar las gracias a la inconsciencia seguida de media botella de Jack Daniel y a este banco, que sustenta a esta pelleja.

Odio que me hagan esperar, a causa de eso no paro de fumar y mirar el puto reloj como el jodido conejo de " Alicia en el país de las maravillas".

Me siento en este banco a diario, a veces cambio al de enfrente, cruzando la calle y me imagino a mí misma sentada en el banco  pasando las horas bebiendo, fumando e imaginando la vida de la gente que pasa absorta en sus pensamientos y en su jodida vida de mierda. No creo que sean muy diferentes a la mía, todos nadamos en el mismo mar de mierda.

Mientras pienso como voy a esquivar a mi casero (le debo más de dos meses de alquiler) alguien se sienta a mi lado. No le presto mucha atención,  sigo buscando un plan de huida pero me parece bastante curioso, llevo parando aquí hace más de dos meses y nadie se había sentado nunca.

Es un hombre, no me saca muchos años por lo que puedo deducir en este estado ebrio, va bien peinad, creo, vaqueros rasgados y una camiseta negra. Me pregunta la hora, se la doy amablemente, borracha, sí, pero no mal educada. Me pide un trago de Jack, ahí dudo unos instantes no me fio de nadie. Al  final le acerco lentamente la botella y  a partir de ahí todo borroso y atropellado.

Me despierto de un salto  ¡JODER! no dejo de tener las mismas pesadillas una y otra vez, ya ni mi inconsciencia etílica las para.... ¡AAHH! pero mira quien me acompaño anoche ahí está el, como se llame, sin ropa.  Ahora me doy cuenta de que yo tampoco llevo... ¡MIERDA! el pánico me invade... me levanto de la cama como si tuviera fuego.  Me pongo una camiseta, las bragas y no paro de dar vueltas a mi habitación. 

Como coño lo traje anoche hasta mi casa ?  MIEDO, como ha podido pasar? MIEDO. Que cojones le habré contado? MIEDO...

Ahí está el constante de mi especie que sale sin remedio...Corro hasta mi mesilla, abro el primer cajón y cojo mi revolver S&W...

BANG.....BANG.....BANG.....BANG.....BANG.....BANG.....


4 comentarios:

Satori Kundalini dijo...

Buen relato. Sigue así Ana.

Juan G. Marrero dijo...

¡Sigue así...! ¿Disparando...? ¡Chacho, no te pases...!..Yo siento mucho MIEDO....

karnak dijo...

Jajaajaa, muy bueno, muy bueno.

ANA CALERO dijo...

GRACIAS! VEO SIEMPRE MUY TARDE LOS COMENTARIOS JEJEJ