sábado, 18 de mayo de 2013

La intención



La noche del viernes 17 de mayo me fui a ver el partido de fútbol a casa de un amigo en una gran pantalla…
¡Qué pasada…!

El dueño de la casa iba con el Atlético de Madrid, el otro amigo con el Madrid y yo a priori con ninguno. Por la mañana un alumno  había hecho una porra en clase y la mía fue 2-3 a favor del Atlético, es decir que en realidad tenía una pequeña desviación en mis preferencias.
El partido fue malo en “calidad de juego”, pero muy intenso en emociones como cualquier final. El Madrid a medio gas se  bastaba para unos rojiblancos que no eran capaces de parar el balón, dar buenos pases , centrar un balón bien o tirar un tiro por dentro de la portería (a excepción del gol), parecía un equipo de regionales.
Lo anterior se lo comentaba a mis colegas y el colchonero comentaba que ese equipo solo jugaba con pundonor, pero no con fútbol y necesitaba un jugador en el centro del campo para repartir y subir la pelota (ejemplo, Diego que estaba el anterior año).
Cuando empató Diego Costa me alegré y el merengue dijo:
-¿Pero tú no eras neutral…?
Después ver los dos balones seguido chocar en los  dos palos,  comenté :
El partido lo gana el atlético, porque tanta  suerte está inclinando esto para ellos…!
Al acabar los 90 minutos de juego, Simeone le dijo a los atléticos:
-¡Vamos a jugar al fútbol…!
Supongo yo. Porque los jugadores del Atlético de Madrid en la primera parte de la prórroga comenzaron a para el balón, dar buenos pases, avanzar hacia la portería blanca…
Y el destino (LA INTENCIÓN, filosofía que está de moda, que si deseas algo intensamente, se suele cumplir) con la ayuda de las “tonterías de Mourinho” hizo lo demás…
¿Estadísticas o casualidad?
-Las cuatro finales anteriores de copa, el Atlético de Madrid se las había ganado al Real Madrid, y tres en el Bernabéu.
- En el caso de Iker Casillas, la estadística nos dice que el Real Madrid no es capaz de ganar una final copera con él en el banquillo. En 2002, en el famoso Centenariazo del Deportivo (1-2), y en 2004, en la derrota frente al Zaragoza en Montjuic (2-3), él tampoco estaba bajo los palos.


Otra casualidad. Ayer escuché un disco entero de un grupo que hacía mucho tiempo que no lo hacía,” Ten Tears After” y cuando estaba acabando el libro  “La matriz divina” de Gregg Braden  este lo nombra al final del libro.

martes, 14 de mayo de 2013

Vlatko Vedral “Descodificando la realidad (el universo como información cuántica)”


La incertidumbre del universo cuántico


¿Cuál es la naturaleza de la realidad? ¿Por qué hay algo y no más bien nada? Estas son dos de las más profundas preguntas que la humanidad se ha planteado y sobre las que han reflexionado los grandes pensadores de Oriente y Occidente. En Descodificando la realidad. El universo como información cuántica, que abarca desde las estrategias para apostar en el casino hasta la teleportación cuántica, Vlatko Vedral nos muestra que, a través del concepto de información, podemos empezar a entender la estructura del Universo y a vislumbrar la esencia misma de la realidad. Información puede parecer una palabra trivial que alude a los miles y miles de cifras, páginas y materiales que nos llegan de todas partes en el mundo en que vivimos. Pero también es uno de los conceptos más profundos de la ciencia moderna. El Universo y todo lo que contiene puede entenderse en términos de información. Nosotros mismos somos información. La evolución describe la herencia de información con cambios graduales de sus unidades portadoras, los genes. Cada partícula, al ser medida, se representa con un conjunto de datos. ¿existe realmente al margen de esta medición? Según la teoría cuántica, sí y no. Experimentamos la realidad -la creamos- por medio de la interacción. Partiendo de la definición clásica de información de Claude Shannon -concebida para mejorar la calidad de las líneas telefónicas-, Vlatko Vedral avanza hasta el reconocimiento de su importancia y su profunda conexión con el concepto de entropía en termodinámica y su reformulación en el mundo cuántico. Cuando se combinan el “cuanto” y la “información” emerge todo un mundo de nuevos significados y nos encontramos considerando el contenido informativo de los agujeros negros, el potencial de la teleportación, cómo surge un universo determinista de un fondo aleatorio y otras cuestiones fundamentales acerca de la realidad en las que la ciencia moderna comparte la preocupación de los grandes pensadores de Oriente y Occidente por una explicación del Universo que es a la vez exquisitamente simple, bella y extraña.
------
El universo no estaría lleno de energía , ni de materia, sino de INFORMACIÓN.
A partir del año 1920-30 después del descubrimiento de la Física cuántica, nuestra percepción de la realidad cambió.
Antes nos basábamos  en las leyes de Newton. Luego se pasó a la F.C.
El principio de SUPERPOSICIÓN (entrelazamiento, diferentes posibilidades): un átomo puede estar en dos sitios a la vez. Si modificas una partícula, se modifica la otra, aún estando a distancia.
Einstein nunca creyó ese principio.
La F.C. habla de azar e incertidumbre.
El hecho de OBSERVAR un fenómeno, lo altera.
La  INFORMACIÓN en una sociedad adquiere mucha importancia. La persona que tiene muchos amigos y muchos contactos, tienen más éxito.
A mayor número de personas, la información se intercambia a mayor velocidad.
¿Qué es la información…?
El ADN es pura información.
La energía y la materia no tienen existencia antes de la información.
El componente de la REALIDAD no es la materia ni la energía, sino la información…
Hay que PENSAR en “unidades de información”….
Nuestra INTERACCIÓN con el mundo es importante para que SURJA el propio mundo y no se puede hablar de él, INDEPENDIENTEMENTE de eso…
Ventajas tecnológicas de la física cuántica:
Se necesitan unos 20 años para conseguir un ordenador cuántico.
Pero ya se habla de biología cuántica:
.-¿Algunos seres biológicos están utilizando la física cuántica para su vida y no lo detectamos, por ejemplo la fotosíntesis en las plantas…?
Nuestras placas solares consiguen un 20 % de energía del sol, las plantas cerca de un 100 %.
.-Magnetoresonancia:
Animales que se orientan gracia al magnetismo terrestre. ¿Será ingeniería cuántica?
¿Será el universo un ordenador cuántico?
¿Están las células y el cerebro humano relacionados con fenómenos cuánticos?
La información cuántica QUIZÁS sea el hilo conductor del que derivan todas las reglas del universo
-------------------------- 
A ver si con este tema, comenzamos a abrir un debate sobre la física cuántica y la nueva era de Acuarios, donde se supone que tenemos que estar receptivo a nuevas ideas... 
Es recomendable el libro "El universo elegante. La teoría de las supercuerdad " de Brian Green

martes, 30 de abril de 2013

Lucas



Hace unos meses mi hijo me dijo que le buscara un perro, porque el que tiene “Ingo” ya está muy viejo.
El martes 30 del abril cuando llegué a la casa donde vivo de alquiler me encontré, donde suelo aparcar el coche, un perro pequeño de color negro. Desde que me bajé del coche nos hicimos amigos. Comencé a acariciarlo y me preguntaba que hacía un animal tan bonito, con su collar y cadena amarrado en la orilla de la carretera. Me fui y le pregunté a la vecina, que también hizo amistad con el canino, pero no sabía nada. Telefoneé a un amigo y me comentó que lo indicado era avisar a la policía. Mientras el animal estaba sentado sobre el muro tranquilito.
Cuando fui a casa  de mi hijo a llevarle un poco de arroz le di al perro un poco de comida que llevaba para Ingo. Cuando volví, lo saludé, y al entrar en mi casa fue el primer momento en que comenzó a protestar, más que un ladrido era un lamento. Asé que bajé con un poco de agua y el animal se abalanzó sobre ella.
Como pasaba el tiempo y nadie echaba de menos al perro, llamé a la madre de mi hijo al trabajo y le comenté lo del perro. Ella pasó alrededor de las 15,30 y le encantó el perro. Me dijo que se lo llevara hasta ver si alguien lo reclamaba, ya que no íbamos a dejarlo allí.
Cuando estaba a punto de salir a las 15,45 para el instituto a una reunión de trabajo y llevarme el perro, sentí un coche aparcar al lado de la casa y la voz de señor:
¡¡Hola Lucas…!!
Me asomé a la ventana y le dije al recién llegado (conocido mío): ¿Es tuyo el perro…?

-No. Es de un amigo. Que me acaba de decir que si había visto a Lucas, que se le había escapado….Yo lo vi, esta mañana cuando pasé ahí, pero no lo reconocí…
Y el vecino del Tahiche, se llevó al perro…
¡Chacho…Eso no se hace…! Toda la mañana el perro tirado, y cuando decido recogerlo van y me lo quitan de las manos…(cómo decía la vendedora)…
¡Ta luego Lucas…!

martes, 23 de abril de 2013

23 de abril. Día del Libro.

"Las novelas son vidas que no vivimos". 




Esta semana pasada he estado hablando de la fantástica novela de Javier Marías "Los enamoramientos", y mientras comía viendo el telediario desfilaron los caretos de Rajoy, Cospedal, Obama, un juez homòfobo, Zapatero, Maduro, Napolitano, Mourinho...y entonces recordé esta parte de dicha historia que aprovecho un día como hoy para recomendar su lectura.






Es una novela sobre el ser humano, una radiografía certera, inteligente, fría y contada por la prosa
de alta literatura de Javier Marías; páginas repletas de descripciones de la mezquindad del ser humano, el mismo ser que ama con locura y odia, de su historia como ser que amó y olvida. Es una historia fascinante que recuerda a las pasiones de Shakespeare, a los secretos que las familias ocultan,  las muertes a veces necesarias aunque no deseadas, el sentido de esa muerte "a partir de ahora", que contaba el genio inglés, como en Corazón tan blanco, esos secretos se ocultan para no herir pero laceran el alma cuando son revelados con el tiempo.
Recomiendo Los Enamoramientos, hoy, día del libro,  y para releerla toda una vida para "aprendernos".

domingo, 21 de abril de 2013

Mini de gatos y perros





“¿Dónde está el perro?”, preguntó el gato después de incorporarse tras el viaje, a dentelladas, que le hizo emprender el perro por encima de la mesa y tras quedar despatarrado en la esquina del salón. Desentumeció sus músculos doblando el lomo y estirando las patas delanteras. Sacudió la cabeza como si estuviera mareado, aturdido o desubicado. Tenía los bigotes destensados, como una cuerda rota de guitarra inservible. Terminó por arrancarse un maltrecho colmillo que le colgaba de un fino hilo de encía y se lamió la cavidad con gesto amargo, pero siguió sondeando con la lengua cualquier resto de sangre que pudiera esconderse en el hocico. De la cavidad donde había estado anclado por años el viejo colmillo brotaba abundante sangre; escupió un pequeño coágulo y avanzó, parsimonioso, hacia el pasillo. Intenté cortarle el paso inútilmente y disuadirlo de que fuera en busca del perro, al que vi correr escaleras abajo con la intensión, vacua, de no regresar hasta que el gato hubiera muerto, porque él sabía que ya no podría volver a tirarse relajado y despreocupado en el pasillo, enroscarse en el sofá  o dormir la siesta en el balcón en verano, pero el gato, elevando de modo regio y desafiante la cola y las orejas, zigzagueó entre mis piernas en un silencio mortal. Cuando alcanzó la puerta entornada giró la cabeza muy despacio, como si se estuvieran plegando maltrechas bisagras y dejó en el aire, vocalizando de forma nítida y amenazadora: “En peores refriegas me he visto”, y me guiñóel ojo.