domingo, 18 de octubre de 2009

El Rincón del Cinéfago


Agora. 2009

Director: Alejandro Amenábar


Me aburrí viendo Agora. Mientras avanzaban las dos horas que Amenábar dedica a contar la historia de Hipatia, una mujer inquieta en un mundo de hombres obtusos, me preguntaba una y otra vez: qué me quiere contar esta película que no me hayan contado ya muchos con anterioridad, de mejor manera y con mayor fortuna. Arriesgado es tomar como eje central de la película a un personaje que en toda ella aparece como un secundario. Es curioso. Hipatia (qué guapa Rachel Weisz, por toldos los Dioses) lleva a cabo su investigación sobre las estrellas, el movimiento de la tierra y la relación con el sol, rodeada por la intolerancia pagana, la situación neutral judía (a priori, sólo a priori, que aquí se hostian todos) y la visión monoteísta y creacionista cristiana… y todo esto con la curradísima recreación de Alejandría y su grandiosa biblioteca. ¿Ha descubierto algo nuevo Amenábar en este campo? Bueno sí; es posible que descubra que “los otros”, el público, bostezará más de lo pensado y que contar con tantos millones de euros no asegura una obra maestra por mucho Oscar, mucho Goya, mucha “tesis” sobre Alejandría que se tenga o mucho “mar adentro” que se esté metido en la industria; “abre los ojos” Alejandro .

Sería falso por mi parte centrarme en la “poca chicha” de la historia y no destacar los grandes momentos visuales que tiene Agora: planos generales de Alejandría (aunque en momentos se abusa del mismo y parezca que recurra al Google Earth) cargados de detalles, el vehemente asalto cristiano a la Biblioteca mientras las pétreas puertas tratan de soportar la avalancha, las lapidaciones cristiano-judías y judío-cristianas, Rachel Weisz, aunque esté algo sosa, pero Amenábar supo devolverle al final el protagonismo que por momentos perdió entre tanta pelea callejera y cháchara eclesiástica. Un gran despliegue , en definitiva, con trabajados escenarios, música apabullante, fieles caracterizaciones , crítica a la intolerancia (…los cristianos a caer de un burro ), amor por la filosofía y la astronomía… pero… no consigue meterte de lleno en la historia: de Hipatia seguimos sabiendo más bien poco, lugares comunes contados en muchas otras películas, momentos, a mi criterio, desaprovechados visualmente – el saqueo y destrucción de la Biblioteca sabe a poco, y la única imagen nítida del faro es la que nos ha metido por los ojos Telecinco desde hace un mes- , poca tensión narrativa que desemboca en más de una cabezadita y algún suspiro molesto que se escuchó en alguna butaca; ah!, y dos desertores en la sala así como a los cuarenta minutos-, y la sensación, mientras salen los créditos, de que Amenábar quiso contar la historia de una mujer histórica de la que se sabe poco, pero ya estaba tan metido en el proyecto y con tasta pasta para usar que se vio en la necesidad de rellenar para tapar agujeros narrativos que ni el de Bricomanía conseguiría hacerlo.

R.M.V


2 comentarios:

karnak dijo...

De hipatia poco se sabe, no hay textos suyos,solo referencias hechas por otros autores y la única biografía fue hecha por un obispo que obviamente la odia. El resto lo ha ido añadiendo la tradición, la ilusión y la imaginación. Y como es tan bonito fabular, pues cada uno nos inventamos la historia como nos gustaria que hubiera sido.

Modesto González dijo...

Pues parece un buen tema para una película. A mí, de Amenábar, si me han gustado sus películas, sobre todo "Los Otros". Las demás, pues en su día parecían ser diferente a todo lo demás dentro del cine español. Cuando la vea, daré mi crítica.