jueves, 29 de abril de 2010

El Rincón del Cinéfago


"Nadie sabe nada de gatos persas" Irán. 2009

Director: Bahman Ghobadi


Las palabras “Cine Iraní” nos lleva inevitablemente a pensar en una película de planos estáticos e interminables, de actuaciones redentoras y contenidas, tramas dramáticas y costumbristas salpicadas de descarada y valiente denuncia contra la opresión, y una buenísima acogida en festivales europeos y sesudas loas en los medios cinéfilos. “No sabemos nada de gatos persas”, porque esta película es dinámica, divertida a ratos, joven y musical; muy musical.

Cuenta la odisea de dos jóvenes músicos que se buscan la vida pateando Teherán para conseguir formar un grupo (ellos son un dúo), unos visados “alegales” y poder viajar a Londres para cumplir su sueño: triunfar haciendo “su” música. La llegada al poder en 2003 de Mahmoud Ahmadinejad conllevaba, entre otras cosas, la persecución de cualquier música no religiosa («ghéna»). Las mujeres no pueden cantar, excepto en coros, ya que las emociones que producen sus voces se consideran pecado.


Esta trama, a priori simple, nos lleva a realizar un nuevo y desconocido viaje con la banda sonora de ese Irán que no “sale en la tele”. El Irán de los jóvenes que luchan por sus metas en un régimen opresivo (la escena de la prohibición de llevar un perro en un coche pone los pelos de punta; o las súplicas de uno de los chavales ante el juez para que le rebaje la desorbitada multa por distribuir deuvedés extranjeros), el Teherán rockero, popero y más”vanguardista”. Con cada nuevo paso que dan los dos chicos para conseguir a dos guitarristas, un baterista y un bajo; el director realiza algo así como un video musical que atraviesa las calles, los suburbios y las caras de Teherán de punta a punta.

Esta película tiene un innegable sabor a película Occidental independiente, pero sin olvidar que bajo el severo régimen en la República de los ayatolás (aunque esta crítica existe, no está subrayada) en su underground se mueven jóvenes cerebros con muchas ganas de hacer y de contar cosas; por eso el afán de sus protagonistas en dar un último concierto secreto (casi todo se tiene que hacer de esa manera, escondiéndose en sótanos para cantar, corriendo el peligro de que cualquier vecino llame a la policía) antes de emprender su viaje de ida a Londres.








1 comentario:

Claudio Ramírez dijo...

Las teocracias es lo que tiene. Esta pelicula suena interesante y ya la tengo apuntada para pillarla por inter... en el videoclub. Si quieres otra visión de Irán, similar a esta, te recomiendo el comic Persépolis de Marjane Satrapi, que narra la epoca en que cayó el Sha y subió al poder el Ayatolah Jomeini, el paso atrás que dió el pais y la guerra con Irak.