viernes, 25 de junio de 2010

Jackson Pollock.

Voy a canibalizar un trabajo que hice para Historia del Arte. Tuve la fortuna de descubrir a este pintor americano, que desarrolló una técnica muy especial y que consiguió hacer algo que nadie había hecho en toda la Historia del Arte. Hacer una pintura sin que el pincel toque la superficie a pintar. Lo divertido, es que en vez de tirarle piedras, le convirtieron en uno de los grandes pintores contemporáneos. Veamos porqué. (El vídeo pertenece a la película "Pollock", interpretada y dirigida por el genial Ed Harris).

 La tela está completamente cubierta de color, un horror vacui característico de la obra de Pollock y que el propio autor denominó all-over, llamado así porque llena toda la superficie del soporte y evita la existencia de un único centro de atención. Para su creación se ha utilizado una técnica muy particular llamada dripping (del inglés: drip, gotear) y que consiste en dejar que el color gotee sobre la tela desde un contenedor agujereado o salpicado directamente con las manos mediante el uso de bastones o brochas (splashing). Es una técnica pictórica característica del Action Painting, que consiste en salpicar un lienzo con pintura de manera espontánea y enérgica, sin un esquema prefijado, de forma que el cuadro se convierte en espacio de acción y no en una reproducción de la realidad. El principal elemento de esta técnica es el movimiento o la acción del pintor con relación al aspecto físico de la pintura, en conjunto con la superficie donde trabaja. Pollock no emplea caballete sino que coloca la tela directamente sobre el suelo para poder estar literalmente dentro de la pintura y de esta forma se desplaza sobre su superficie lanzando pintura o moviendo botes agujerados por los que gotea pintura. Tampoco empleaba pinceles o paleta sustituyéndolos por varillas o cucharas.




Emplea los colores tal y como salen del bote y utiliza colores puros: blanco y negro sobre un fondo de ocres y grises, con los que forma líneas que se curvan unas sobre otras en un extraño arabesco. Marcadamente transparentes a pesar de las muchas capas de color. No hay un motivo especial que centre la vista del espectador, es una obra que se debe disfrutar íntegramente, reemplazó la idea convencional de composición por otra que eliminaba los puntos de fuga, comprime el espacio y lo priva de perspectiva. No hay jerarquía de las formas y la pintura es un continuo que se podría expandir más allá de los límites del lienzo. Este cuadro muestra una intensidad inmensa gracias a la rapidez y a la energía de su ejecución que es palpable en el cuadro. Como no podía predecir el aspecto final de los cuadros no les ponía título hasta el final del proceso creativo y aún así, para no influir en el espectador, prefería darles un número, llamarlos sin título o referirse a ellos por la fecha de creación.


El propio Pollock definió su pintura de esta forma: “Mi pintura no viene del caballete. Casi nunca estiro la tela antes de pintar. Prefiero afirmar la tela sin estirar sobre una pared dura o el piso. Necesito la resistencia de una superficie dura. Sobre el piso me siento más cómodo. Me siento más cerca, más parte de la pintura, ya que de esta manera puedo caminar alrededor, trabajar desde los cuatro costados y estar literalmente en la pintura. Esto es similar a los pintores rupestres rupestres indios del oeste. Continúo alejándome de las herramientas usuales del pintor, tales como el caballete, la paleta o los pinceles. Prefiero palos, cucharas, cuchillos y gotear pintura fluida o una densa pasta de arena, vidrio molido u otros materiales inusuales adicionados. Cuando estoy en la pintura no me doy cuenta de lo que estoy haciendo, sólo después de una especie de período de acostumbramiento ver, en lo que he estado. No tengo miedo de hacer cambios, destruir la imagen, etc., pues la pintura tiene una vida en sí misma. Trato de que ésta surja. Sólo cuando pierdo el contacto con la pintura, el resultado es una confusión. Si no, es pura armonía, un fácil dar y tomar y la pintura sale muy bien”.




La obra se realiza sin un plan previo, y como el Jazz se construye conforme se ejecuta. Lo importante es la inmediatez, el acto de pintar más que el resultado final. No existe por tanto, un tema, ni un espacio determinado, ni una disposición compositiva, ni figuración. Su acción responde a un impulso libre, automático, y el resultado es un espacio puramente óptico y totalmente cubierto (all-over). La pintura es un espacio de expresión de sentimientos, pero no hay nada que descifrar.

El autor en referencia a un artículo escrito por un crítico dijo: “Un crítico ha escrito que mis cuadros no tenían principio ni final. No comprendía su sentido, ahora bien, ese era uno. Era incluso un hermoso cumplido, sólo que él no lo sabía”.

El autor

Jackson Pollock es el más importante pintor norteamericano del siglo y símbolo dentro del expresionismo abstracto. Nació en Wyoming en 1912. Estudia pintura en la Manual Arts High School de Los Angeles y en 1930 llega a Nueva York kpara estudiar pintura en la Art Students League. A principio de la década de los treinta sufre la influencia del muralismo mexicano a través de la obra de Clemente Orozco y y Diego Rivera. Entre 1935 y 1942 colabora con David Alfaro Siqueiros en la realización de murales en Nueva York. Realiza su primera exposición individual en la galería de Peggy Guggenheim el Art of This Century en 1943. De este período data la influencia de Picasso y el surrealismo, así como del psicoanálisis que inicia para combatir el alcoholismo. Con el tiempo toda pretensión de objetivar la distancia dio paso a un acercamiento desenfrenado a la pintura. Los caminos que tomó Pollock en busca de sí mismo, de un arte original, están cubiertos de cuadros de calidad muy diversa. Su obsesión por encontrar la verdadera originalidad le lleva en 1947 a tomar una decisión transcendental. Decide utilizar un método por medio del cual puede dar forma a su naturaleza más íntima sin hacer uso de diseños conscientes. Inspirado por Siqueiros, crea el principio del dripping y consolida la action painting. La técnica responde a sus necesidades expresivas de forma perfecta y en todos los cuadros de este período impresiona la intensidad de los trazos en los que pintura y dibujo forman un todo, dando lugar a un espacio puramente pictórico que invade la pintura entera, nace con ello la pintura all over, que rechaza los puntos de énfasis o las partes identificables del lienzo, de ahí que Pollock abandone la idea tradicional de composición, entendida ésta como la relación entre las partes. Tras un período de intensa creatividad (1947-1951) produce las black paintigs, pinturas negras, donde reaparecen extrañas figuras y retorna de nuevo al dripping. En 1950 realiza sus primeras exposiciones individuales en Europa. Destrozado por el alcohol muere en accidente de automóvil en agosto de 1956.

La posguerra afectó profundamente la sociedad americana lo que supuso la aparición de movimentos culturales como el pictórico del Expresionismo Abstracto, o el movimiento Beat en la literatura. Tanto el uno como el otro rompen con la forma tradicional de ver la sociedad.
 
 

La obra de Pollock fue un referente en el Expresionismo Abstracto, junto con otros pintores de la época desarrolló un lenguaje pictórico inédito y propio que influyó en la pintura posterior. El efecto más importante fue el desplazamiento del centro artístico de la pintura mundial a Nueva York, además influyó en movimientos pictóricos que se desarrollaron posteriormente como por ejemplo el Informalismo, que se caracteriza principalmente cuando los artistan dejan hablar a la materia. Enlucidos, arpilleras, óleos turgentes que podrían recordar las filigranas tridimensionales del dripping que emplea Pollock en sus obras.

Pollock marcó un record en el mercado del arte en el año 2006 cuando su obra “Nº5, 1948” alcalzó la cifra de 109 millones de euros.


La obra se adscribe al estilo artístico del Expresionismo Abstracto, siendo Pollock uno de sus representantes más característico.

El término fue utilizado por algunos teóricos que intentaron matizar el término con definiciones, pero no termina de ser especialmente acertado para definir el conjunto de la obra de los pintores de este estilo, pues en la práctica comprende estilos pictóricos muy diferentes, tanto en la técnica como en el tipo de expresión. Sí podemos definir algunos rasgos que son comunes:



1.- Con la abstracción. Uso de formas no extraídas del mundo visible.
2.- Enfasis en la libertad, espontaneidad y expresión personal de las emociones.
3.- Libertad en técnicas de ejecución con el fin de explorar los componentes físicos de la pintura para evocar cualidades expresivas (dinamismo, violencia, misterio, lirismo)
4.- Uso intuitivo de la pintura mediante una libre improvisación psíquica que la emparenta con el surrealismo.
5.- Renuncian a composiciones estructuradas, construidas sobre elementos discretos y segregables, que son reemplazados por grandes superficies unitarias, áreas indiferenciadas, redes u otras imágenes que aparecen en un ámbito desestructurado.
6.- Grandes áreas de color que llenan las superficies con el fin de dotar a los resultados visuales de monumentalidad y cierto poder de absorción.
7.- Uno de los movimientos dentro del expresionismo es la action painting, el uso de la pintura suelto, dinámico y elaborado con poderosos trazos que se mezclan con técnicas parcialmente dictadas por el azar como el dripping o el vertido directamente del bote.



5 comentarios:

Claudio Ramírez dijo...

En esta página pueden ver el ranking de cuadros más caros de la historia. A ver si algún día vemos una obra del Maestro Rafa en este ranking.

http://www.artespain.com/cuadros-mas-caros/01-10.htm

Modesto González dijo...

Me ha encantado el artículo. Recuerdo hacer bajado esta película hace tiempo, pero aún no la he visto. Ya me has animado. Increíble el arte, no sólo de crear, sino de innovar, hacer "incorrecto lo correcto", cambiar lo establecido, y dotar al arte de algo nuevo. De ahí que el mérito sea doble.
Gracias por darme a conocer más a Pollock y, cuando vea la película, te diré que me ha parecido.

hellawaits dijo...

muy bueno el artículo claudio, interesante....estamos deseando ver esos cuadros que vas a bacer....entre tu y rafa y raúl van a darle la vuelta al mundo del arte pictórico, que ganas de ver una exposición yaaa, joer.....

Satori dijo...

Eso, yo quiero ver trabajos de Claudio ¡YA!, que según fuentes muy cercanas a él me han confirmado que ha comprado unos cuantos lienzos para hacer sus pinitos con esta técnica.
¡Y se lo tenía calladito!. Aiiiins.

Claudio Ramírez dijo...

En el feisbuq tengo la foto del cuadro que hice con esta técnica, es una mierda pinchá en un palo. Pero el arte es asín.