domingo, 6 de noviembre de 2011

Fin de semana en Garañón

  Este relato comencé a escribirlo en el mes de octubre, ha sido modificado varias veces por lo que no tiene frescura. Le conté a mi amigo cibernético lo que me había sucedido con ésta historia, y me arrepiento de haberle confesado mi sentir. No es que desconfíe de él, es que hice un comentario negativo de una conocida suya, vete a saber si es su prima, su mejor amiga, su alma gemela..... desde aquí le pido disculpas, se me olvidó ése detalle.
" Estaba deseando que llegase éste fin de semana de biodanza en Garañón, fui con mis hermanas Reme y Yoli. El viernes a las 16,45 quedamos. Reme condujo su coche y tardamos en llegar casi dos horas. Aparte de dar la vuelta a la isla nos perdimos en muchas ocasiones. Yo imprimí el mapa de carreteras, pero no tuve en cuenta desde dónde arrancaba el asunto.Nosotras estábamos en Las Palmas y el mapa partía desde el Sur. Yo me sentía exculpada porque no tengo carné de conducir y soy un despiste andante. Yoli vive en Lanzarote y Reme aunque vive aquí, no sale por esos andurriales, además era la conductora, falló la copilota (Yoli). Lo malo de llegar tarde es que en la cabaña las primeras se cogieron las camas de abajo. Casi me parto la crisma bajando  la  escalera de la litera.
  El sábado fue un día completo de biodanza pero en la primera sesión de la mañana, salí algo cansada. Fuimos al comedor, comimos estupendamente.Yoli y yo mirábamos a Reme de reojo, no dijo ningún comentario sobre la actividad en todo el finde, era su primera vez y entraba a lo bestia.
Hicimos un pequeño descanso y a las 16,30 h. era la siguiente sesión pero el sueño me invadía.Tropecé con Inma que tampoco iba a ésa reunión y me aconsejó que durmiera. A las 22h había otra y era mejor la nocturna.
En la nocturna tampoco la aguanté entera , me marché a dormir, ya no podía con mi cuerpo.El domingo asistí a las dos más restantes pero no disfruté al 100%. Por la tarde vuelta a casa, pero antes paramos en San Mateo y nos engullimos unos pastelillos en la dulcería que está en la calle trasera, donde la iglesia.  Me metí en la cama nada más ducharme.Al siguiente día por la tarde me iba a Lanzarote, no me podía mantener en pié , estaba mareada y tenía empacho, vamos estaba rarita rarita.
En Tias estuve cuatro días encerrada en la casa malita, febril.... sólo vi el sol a través de la ventana del dormitorio y del baño,  visitado sienes y sienes de veces. Menos mal que en la planta baja estaba yo sola y tenía dos baños a mi disposición.....qué afortunada me sentía.
Mi primera salida después de ser atacada por un virus fue un paseo por Puerto Calero. Nos sentamos en la terraza del bar chillaut " Buda ".

Me pedí un Campari con mucho hielo. Sentada cómodamente en un sofá muy mullido acompañada de música new age. Con mi estómago vacío de alimentos solidos, la bebida se me subió enseguida a la cabeza.  No recuerdo el regreso a Tias, hay un nubarrón enorme en mi memoria.

Y aquí termina el maldito relato que me tenía reconcomida.

5 comentarios:

Satori dijo...

Me gusta el relato. Me reí por momentos, lo siento... pero es que imagino las situaciones.

karnak dijo...

Siempre he pensado que en esas reuniones de biodanza pasan cosas raras. Pero al margen de todo, me ha gustado mucho el relato.

Araceli dijo...

Ríete que para éso lo escribí Rafa. Fué más cómico, pero hay situaciones inconfesables....

Juan G. Marrero dijo...

¡Pobrecita....!
Todos hemos tenido y tenemos situaciones de esas...
¡Contarlas es otra cosa...!
Así que en Tías....¡Vaya, vaya...!

Satori dijo...

Por favor, confiésalas, no nos dejes con las ganas...
Ayyyyy, ¡quién fuese hipnotizador pa sacar esas historias de esas cabecitas!!!!!