martes, 12 de noviembre de 2013

TROZOS DE DESPEDIDA

  Voy a empezar a odiarte, no quiero, pero mi cuerpo tira de ello como una espada que busca venganza. Provocas que mi sangre se dilate y apriete, mientras pienso como deshacerme de ti, ese ser superior de vaqueros ajustados y mirada gánster.
  ¿En que momento empezaste a ser mas que un puto humano?
Quizás siempre fuiste así y yo te doy categoría de dios, un dios de cuerpo inerte y mente brillante. Ya ni me hablas, ¿que cosa verdad? antes que no podías pasar sin contarme tu día, como resolvías las inclemencias de lo humano, como brillabas al dejar por el suelo a tu  jefe con tu conocida verborrea..
  ¿Y ahora? ya ni te acuerdas, seguro que en esa oscuridad que te invade hay un resquicio de nuestras noches húmedas, nuestros jadeos y caricias, seguro que se repite en un eco de tu jodida cabeza ya vacía.
  El silencio y este olor metálico es lo mejor que nos ha pasado en años. Tu mirada pintada de clemencia casi me enternece, pero por algún lado tenia que empezar. Te embalo a piezas con ese mimo que nunca tuve, siento tanto que no puedas verlo ni sentirlo, que volvería a reconstruir tu cuerpo y darle vida para volver hacerlo, pero ya es tarde. Cojo tu ser desmembrado, cuidadosamente embalado y lo reparto por la ciudad. Primero dejo en el bar que tanto nos gustaba, como lo he puesto en paquetes no se que parte de ti dejo, igual tenia que haberlo hecho mas ordenadamente, lo se, me lo hubieras recriminado como si escupiera a tu madre a la cara, mas de una semana. El siguiente en el parque por el que paseábamos las noches de verano, nunca olvidare tus gestos de huele culos por no llevar las zapatillas que te gustaban. Siguiente parada, el cine, donde discutimos la primera vez y se repitió en cada estreno, cerca nuestro restaurante donde siempre pedías la misma  mierda y tratabas como esclavos a los que te servían, aquí dejare dos.
  Me vuelvo a montar en el coche con una emoción que hacia años que no sentía, creo que van a brotar unas alas en mi espalda en cualquier momento y voy a echar a volar tan lejos que tu recuerdo se convertirá en humo para que el viento lo destroce y desaparezca. 
  Aun me quedan dos trozos de ti, uno lo lanzare en marcha gritando lo que te gustaba oír cuando follábamos como si no hubiera un mañana. El otro es tu cabeza, si, me dirijo hacia tu casa, te dejare con una nota que diga "Lo siento mama, siempre fui un capullo". Me encantaría quedarme con ella, siempre fue lo que mas me gusto de ti, pero creo que tu familia lo merece mas que yo.
  Empiezo a notar mis alas, busco el sitio mas alto que puedo para probarlas, la emoción me embriaga hasta el punto que pego el ultimo salto... El viento me revuelve el pelo y se va... 

6 comentarios:

Ángel Díaz dijo...

como ya te dije, me encanta.

karnak dijo...

bueno, bueno, bueno, muy bueno.

Juan G. Marrero dijo...

El ángel caído...Muy bueno....

Satori Kundalini dijo...

¡¡¡¡¡Pero que bueno este relato!!!! ¡¡¡Bueno no!!!! ¡¡¡¡BUENÍSIMO!!!!! Enhora buena Ana.

Satori Kundalini dijo...

¡¡¡¡¡Pero que bueno este relato!!!! ¡¡¡Bueno no!!!! ¡¡¡¡BUENÍSIMO!!!!! Enhora buena Ana.

ANA CALERO dijo...

GRACIAS CHICOS!!