miércoles, 9 de septiembre de 2009

El Rincón del Cinéfago


Anticristo
Dinamarca. 2009
Director: Lars Von Trier


El sábado por la noche me senté en destartalado sofá de casa (invertí en la TV y el DVD y me olvidé de la comodidad…) intentando soltar los lastres que durante este mes había leído sobre esta película: violencia gratuita, vómitos y desmayos en las salas, deplorables críticas…Sabía que lo que iba a ver: una película de uno de los más grandes, inteligentes y arriesgados creadores actuales y uno de mis favoritos. Me sobrecogió con “Rompiendo las olas”; me descolocó con “Los idiotas”, me hizo sentir absoluto odio con “Dogville, me hizo tragar en seco con “Bailando en la oscuridad”… con “Anticristo” consiguió ese déjà vu emocional, pero todo junto.
“Un matrimonio, después de perder a su hijo pequeño en una fatal caída se retira a una pequeña casa del bosque Eden. El marido, psiquiatra, intenta ayudar a su esposa que ha quedado muy tocada psicológicamente después del accidente del bebé” A grandes trazos esta es la historia de esta película que no sé si etiquetar como de terror, porque cumple con las bases del género o de thriller psicológico. A medida que avanza, con una capacidad visual espectacular con planos muy largos de la naturaleza salvaje que rodea la casa con el único sonido monótono del viento y de las bellotas que golpean el tejado, los momentos tensos aumentan hasta el punto de que en algunas escenas, no aptas para estómagos débiles de violencia sin escrúpulos y amputaciones redentoras, es casi imposible no estremecerse. El marido intenta que la sufrida esposa supere su pánico a la naturaleza (la gran protagonista y la vez la gran malvada) y su sentimiento de culpa. Entre medias, sexo explícito y a veces brutal; reminiscencias satánicas; ansiedad; animales moribundos; mucho dolor… y la mano, para algunos genial (me incluyo) y para otros fraudulenta, de Lars Von Trier. Pero es que este danés hace lo que le sale del ojete (recuerdo su Celebrities en Muchachada Nui): vuelve a la génesis del cine con su memorando Dogma 95 y rueda un par de películas con cámara al hombro, diálogos improvisados en ocasiones, sin efectos de iluminación ni sonido… y cuando todos lo imitan rueda la obra maestra Dogville con la señora Kidman. Creyó encontrar la horma de su zapato en una obra de arte andante como Björk (cuentas las malas lenguas que su convivencia en el set de rodaje era imposible, cuestión de egos porque los dos lo tienen y mucho) y se saca de la manga un musical que ataca al corazón. Von Trier dice que “Anticristo” es una historia que rodó a medio gas después de salir de una larga depresión; pero eligió a dos actores que se atreven con todo; Willem Dafoe (en qué película no nos enseña el nabo este tío) y Charlotte Gainsborg (qué miedo da en su rol de madre/esposa desesperada) y consigue que, aun sin ser una obra para poner en lo más alto de su filmografía, no se olvide fácilmente: los primeros minutos, el “Prólogo” (la historia se divide en partes: Prólogo, Pena, Dolor, Desesperación y Epílogo) es de una belleza excepcional: una escena húmeda rodada en blanco y negro y a cámara superlenta. Cuando la vi el fin de semana pasado, le comenté a Juan Boro que todavía estaba haciendo la digestión. Cuesta seguirla, pero vale la pena que “duela la barriga”.

R.M.V

2 comentarios:

Juan G. Marrero dijo...

Nosotros con el pánico que pasamos a partir de que lleguen los gremlins a las aulas tenemos secreción de adrenalina de sobra...jejeje..

Karnak dijo...

Pero es buena o no es buena la película?, porque con tanto elogio no me ha quedado claro...