domingo, 15 de agosto de 2010

Las reinterpretaciones de la Historia.

Hace un rato hablaba con Mode sobre los nuevos interpretadores de la Historia que copan las listas de ventas de libros. Entre ellos César Vidal y Pío Moa. Mi profesor de Historia Contemporánea, hablando sobre estos historiadores, decía que hay historiadores y divulgadores. Los primeros analizan científicamente el hecho histórico, revuelven entre las fuentes, visitan archivos, contrastan los datos y criban la información. Los segundos se dedican a difundir la historia según determinados criterios, subjetivos en la mayoría de los casos, bajo directrices que benefician a intereses particulares. Esta generación de escritores se empeñan en dar nuevas interpretaciones a la historia reciente de este país. Básicamente centran sus esfuerzos en denostar a la República, justificar el alzamiento y echar mierda a la memoria histórica.

 

  El caso de Pío Moa es significativo. Inició su "carrera" en el GRAPO, y despues del advenimiento de la democracia se recicló en ultraderechista. Se ha dedicado a escribir libros donde se aplica en reinterpretar la historia reciente de España, sobre todo a echar las culpas a la izquierda republicana de provocar el inicio de la guerra civil.

"En 1933 el sector más importante del PSOE se decanta por la dictadura del proletariado y por la revolución al estilo soviético. El único que protesta es Besteiro. Dice textualmente que se está envenenando a los trabajadores y que eso sólo puede concluir en un baño de sangre. No fue una huelga, no fue un movimiento de protesta. Fue una guerra civil preparada y organizada para imponer una dictadura del proletariado. Una dictadura de tipo soviético. Pero siguen sin reconocerlo".

  César Vidal ofrece interpretaciones similares:

   Vidal divide su ciclópea producción intelectual en cinco grandes pasiones: retorcer la historia, sea el siglo que sea, denostar la II República, tergiversar la Guerra Civil, blanquear el franquismo y destrozar, despedazar y triturar al Gobierno socialista. No se le mueve una patilla de la gafa para escribir que "el 18 de julio no hubo un golpe militar fascista" o que Hitler, en 1938, dijo la siguiente frase: "Nos hemos equivocado ayudando a Franco en esta guerra. Teníamos que haber ayudado a los socialistas españoles con la esperanza de convertirlos en nacionalsocialistas.

  Este último párrafo ha sido extraído de un artículo que ha salido hoy en el País digital:

  http://www.elpais.com/articulo/reportajes/martir/compas/elpepusocdmg/20100815elpdmgrep_5/Tes

  Estos autores escriben sus textos sin contrastar fuentes, sesgando las citas, mutilando la información que no interesa, etc. Conformando escritos que apoyan intelectualmente las tesis de ciertos sectores de la sociedad. Su público, que lo tienen, no es muy exigente en lo que a información científica se refiere, simplemente quiere leer lo que confirme sus "teorías" sin importar el rigor o la veracidad de lo que leen:

  una porción de páginas de relleno que envuelve la inanidad total a la hora de tratar el tema que es presunto objeto de análisis [...]; un aparato «crítico» repleto de notas improcedentes o de relleno, con siglas que quizá pertenezcan a fuentes ignotas, con una bibliografía contextual que se exhibe pero que no se emplea, trufada de títulos deliberadamente poco accesibles al lector español, que se citan de forma incompleta o que no aparecen en la relación final. (Eduardo González Calleja).

  Con este tipo de intelectuales, ¿Qué tipo de sociedad estamos construyendo?

 
 
 

4 comentarios:

Modesto González dijo...

Pues la sociedad que cada uno quiere "hacer a su manera". Saben que sus libros están manchados de mentiras, de falsedades, de una "parcialidad" que raya lo absurdo; pero así se alimentan, con el convencimiento propio de que lo que realmente sucedió, es lo que ellos piensan u opinan.

Juan G. Marrero dijo...

Ustedes lor rojos lo ven todo de color "rojo"... Por cieto LA ROJA ganó el Mundial de fútbol. ¿qué escribirá César Vidal dentro de unos años sobre esa final...?

Modesto González dijo...

Ya sabes que el término "La Roja" molesta a algunos sectores de la derecha, por no decir a todos. Si Franco levantara la cabeza... le daría la copa a Holanda, fusilaría a todos los jugadores, y prohibiría, como así estaba establecido, que nadie llevase camisas rojas... ejejejje

Claudio Ramírez dijo...

Pues por mucho que le molestara a Franco, el rojo es el color del ejército español. Ya los tercios españoles,que no tenían uniforme homogéneo, se cosían una cruz de San Andrés roja para distinguirse de los soldados de otras naciones de España.