domingo, 2 de agosto de 2009

El Rincón del Cinéfago. UP (o parte de ella)


UP. USA. 2009
Directs: Pete Docter, Bob Peterson



Coitus interruptus. Eso sufrí anoche en el minuto 62 de una obra maestra absoluta. Me lo estaba pasando como hacía tiempo que no disfrutaba. Una historia hermosa, emocionante, condensada en unos diez minutos donde se suceden las imágenes de una larga historia de amor y deseos compartidos sólo acompañados por la música y que el público infantil difícilmente entenderá. Y esto hace grande a esta película animada. Cine infantil con personajes desternillantes y cine adulto con una historia de amor y viudez capaz de atenazarte la garganta y hacer que tragues en seco un par de veces. Los colores, las texturas de las telas, la apariencia real de todo lo que se mueve y de lo que permanece inerte en pantalla… referencias cinéfilas (de nuevo muy difícil de entender por un crío) de otros tiempos y de otras aventuras cinematográficas de culto (la casa volante suspendidas por miles de globos le debe mucho al maestro japonés Hayao Miyazaki – “El castillo ambulante”-). Y emprendimos el viaje del Sr.Fredircksen y su gordinflón polizón Russell, y con la eterna fotografía de la esposa, Elli, por la que el viejo cascarrabias realiza el viaje. Nos estábamos emocionando; nos estábamos riendo; estábamos cuchicheando asombrados con la técnica de estos geniecillos de Pixar… y de pronto SILENCIO. Incómodo silencio mientras en la pantalla el orondo Boy Scout encontraba un nuevo amigo en forma de enorme pájaro equilibrista de tantos colores como un cuadro expresionista alemán. Y se alargaba la silenciosa agonía y el mutismo de los personajes (de los que ya nos habíamos encariñado) era desesperante. Nadie se moví a de su butaca. Nadie hablaba, con la esperanza de que en cualquier momento el niño y el viejo despertaran de su silencio y nos perdiésemos una palabra. No hubo forma. Diez minutos después se encendieron las luces de las salas y las voces de los “humanos” nos arrebataron la aventura. El sistema de sonidodolbydigitaltecnologíapuntadeloscojones se había estropeado. Abandonábamos nuestras butacas a paso de funeral, girando el cuello y despidiéndonos de UP. Devolución del dinero. Ningún grito; ninguna palabra más alta que otra. Una ordenada fila para la devolución del billete de nuestro viaje a las Cataratas Paraíso en la casa del millón de globos de helio, en la que todos hablábamos de la obra maestra que duró solamente 62 minutos.


R.M.V.

1 comentario:

Modesto González dijo...

Tal como te comenté en el bazar, esta película la vi en screener y en latino. Pues me encantó más que muchas otras de pixar. lo del cine, es una putada que te cagas. Así de claro.