viernes, 29 de julio de 2011

Cuidados del cuidador y la tradición….

Después de la transición española se pusieron de moda las guarderías, la incorporación de la mujer al trabajo cambió la estructura familiar. Y la gente se fue acostumbrando a dejar a los niños de meses al cuidado de extraños.
Luego los niños crecieron y desde los tres años no tuvimos ningún reparo en matricularlos durante seis horas en aulas, y cuando daban las vacaciones nos enfadábamos porque… ¿Qué hacemos con ellos…?
Hace años, en la dictadura era importante tener una mujer en la familia porque ella era la destinada a cuidar a los padres. Esta sentencia la llegué a escuchar de boca de varios hombres.
Pero la sociedad siguió avanzando (también retrocediendo en muchos valores, ignorancia, crisis, capitalismos devastador, pero eso es otra historia) y aparecieron las residencias y centros de día donde van los ancianos a pasar parte de su jornada o todo el día.
Como profesional que preparo a alumnos para este tipo de trabajo tengo bastante experiencia, aparte de leer y hablar con mucha gente cualificada sobre el asunto, hago diferencia según el usuario o anciano:
1º Cuando una persona mayor puede defenderse sola en su casa, esta debe permanecer en ella aparte de relacionarse con su entorno.
2º Cuando una persona mayor necesita una pequeña ayuda, es poco dependiente, a veces se le puede atender en su domicilio. O sus familiares si la necesidad es poca, y con apoyo de profesionales (ayuda a domicilio) cuando es más alto el nivel de dependencia.
3º Cuando el usuario no puede moverse, necesita ayuda las 24 horas, esa persona es candidata a una residencia.
4º Cuando una persona padece demencia senil que altera su vida y la de su entorno o enfermedad de Alzheimer que produce lo mismo es candidata a una residencia.
En las residencias hay tres turnos de profesionales que no tienen lazos emocionales con los usuarios, y eso les protege de sentirse afectados por la enfermedad de los pacientes y todas su tormentas afectivas.
Debemos trabajar y luchar por BUENAS RESIDENCIAS con buenos profesionales titulados y cualificados con continuas auditorias al local y a los trabajadores.
En algunas residencias hay animadores socioculturales, hacen fiestas, salen de viajes, etc.
A veces, la ignorancia o la falta de medios hacen que los familiares intenten echarse ese excesivo trabajo sobre sus hombros, y suelen acabar siempre mal.
Aunque he intentado disuadir a varios familiares para que pongan a enfermos con demencia senil o también Alzheimer en residencias, hay una resistencia muy fuerte a hacerlo. Sobre todo por la educación católica.
En todos estos años de experiencia he visto muchos casos interesantes.
1. Una vez que estuve de visita con mis alumnos en el Hospital Insular de Lanzarote nos encontramos con un matrimonio que eran muy felices allí en la residencia. Ellos mismo nos contaron que estando en su casa los dos cayeron enfermos, no podían moverse y así estuvieron varios días. Gracias a un vecino que pasaba por allí pudo dar la alarma. A partir de entonces, ellos se sienten seguros en la residencia y son muy felices. Tienen una habitación y entran y salen, pero están tranquilo porque desde que caen enfermos los atienden.
2. En la última visita que hice al mismo hospital, conocimos el caso de una señora de casi 90 años que se movía en silla de ruedas, pero ella hacía todo lo relacionado con su higiene, tenía su habitación muy bien decorada y era muy feliz allí.
Tenemos que cambiar nuestra manera de pensar. Nosotros iríamos de visita a ver a nuestros familiares, pero dejarlos en casa es un disparate para nuestra salud, nuestra vida y a la larga incluso para el paciente que es mejor que esté con gente de su edad y atendido por profesionales.


Redes: El azote del Alzheimer


3 comentarios:

Mensy dijo...

Sí, tengo que te darte la razón. Se hace muy duro cuidar a una persona con Alzheimer en su domicilio, tanto para el cuidador principal, familiares, sanitarios…………Pero La realidad es que, las mayoría de las Residencias no funcionan lo bien que deberían e ir de visita no es lo mismo que ver las cosas desde dentro día a día y desde luego no veo nada de malo en que el sanitario se implique emocionalmente con los residentes, de hecho creo que si todos nos implicásemos un poco las cosa funcionarían mejor porque esos profesionales cualificados que tú dices, pasan de ser el Dr Jekyll a Mr Hyde cuando se van las visitas………..
La mejor manera de comprender una enfermedad o un situación es la empatía y desgraciadamente son pocos los profesionales que haya conocido que la tengan……

Juan G. Marrero dijo...

Ves que digo auditoria al centro y a los profesionales...Pero claro, eso en todos los trabajos...Pero no se hace...

Satori dijo...

Tengo el corazón dividido, si le pasase a mis padres, hay una parte de mí que no querría verlos en un centro.
¿Será porque he visto algunos, (los pocos que he visto), y las condiciones eran pésimas?.

Hay mucho trabajo por hacer aún, ¡mucho! en cuanto atención al anciano se refiere,pero no por parte de los profesionales, si no por los empresarios sin escrúpulos que quieren enriquecerse dejando de lado el bienestar de los ancianos.

Ese es mi miedo, es mi resistencia... inculuso para mi mismo en un futuro.