
Ayer visité la exposición dedicada a
Quino en el Ateneo Municipal de Vecindario.
Una vez más, aunque releo sus tiras una y otra vez, quedé asombrado con su capacidad de observación del mundo que habitamos, con su mordacidad y su inteligencia para criticar la condición humana. Las viñetas anteriores a su célebre
Mafalda son igual de geniales y cargadas de la misma mirada viva, inteligente y crítica que los soliloquios de la pequeña cabezona porteña. Fue una larga visita, y un pausado y agradable paseo por sus dibujos, imprescindibles y necesarios en los tiempos que vivimos. Esta misma tarde charlaba con el amigo Juan, con el que comparto admiración por este dibujante-artista-pensador argentino, y recordamos a El Roto, otro crítico
viñetista capaz de condensar todo el pensamiento crítico en unas pocas líneas y un dibujo de trazo simple para explicar un mundo tan complicado.
Igual que escribí en el Libro de Visitas de la exposición: “El mundo es una sopa”. Gracias Quino, ¡Maestro!





NOTA: Esta chica que se contoneaba
encima de esos tacones se merecía una
expo para ella solita
R.M.V.
1 comentario:
¡Genial....!
El del Guernica es una pasada...
Yo releo contianumente a Mafalda. Y en mi casa tengo esas láminas recortadas de creo que era una revista que salía con el País hace muchos años.
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