lunes, 18 de julio de 2011

Mujeres al borde de un ataque de nervios

El sujeto sentado a orillas del mar con el ruido de las olas estaba intentando ordenar sus pensamientos.
“Primero pensó en el título del artículo, otro día puede que dedique el mismo a los hombres, pero como ando delante, al lado y detrás de algunas mujeres me voy a referir a ellas. Le comentaban varias amigas, cuando les contaba alguna de sus relaciones, que “las mujeres andan un poco perdidas…”. Si, puede que víctimas de un ataque de nervios. Las mujeres se han tenido que incorporar al mundo laboral y tienen varios brazos como los pulpos, uno para los hijos, otro para las labores del hogar, otro para el trabajo, etc. Y muchas dejan sus emociones para cuando vayan surgiendo. Y claro, cuando llegan estas explotan y a veces o estallan ellas por dentro, lo que producen un gran desequilibrio interior o las proyectan contra los que están al lado, también alterando su equilibrio interpersonal. Entre tantas explosiones a veces aparezco yo, o ya estaba ahí y soy desplazado. Tengo que lidiar con mis emociones, que también van y vienen y la de esa mujer que a veces me arremete como un toro.
Algunas amigas le comentan:
¿Qué haces ahí…? ¡No te compliques…!
¡Ya…! Pero es que donde quiera que vaya, hay terreno y lidia emocional. A veces unas son más leves que otras pero hay que jugar, e incluso pelear a veces. Ya que esto ocurre en el mundo laboral, en la amistad, en la familia y en las relaciones de pareja.
A lo largo de la vida he ido acumulando una serie de amistades con diferentes matices. Están las amigas de mucho tiempo o no y con las que tengo buena empatía, esas me conocen, nos entendemos y profundizamos en temas sin sonrojarnos. Luego otras que son amigas, pero que no tenemos tanto en común, y por último las amigas con las que he tenido, tengo o tendré una relación “más amorosa” por llamarlo de alguna forma. Estas últimas son las que me dan para escribir y pensar mucho, también para utilizar las tácticas aprendidas en el ajedrez o las de Guardiola en el césped. En este terreno, todo es un mundo, casi todo el personal dice que sabe y te da consejos, pero cuando se trata de solucionar sus problemas, no son capaces…
¡Entonces…!
Cuando uno ya está metido en el meollo comienzan las adivinanzas…
¿Qué hago…? ¿Qué quiso decir…? ¿Qué ficha mudo…? ¿La llamo o me llamará…?
¿Y entender la mirada o el mensaje…?”
Las olas seguían chocando contra las rocas y el sujeto continuaba en su laberinto mental.
“Tengo varias amigas o conocidas cuyo mensaje es claro al igual que el mío, y nos entendemos.
Pero a veces voy buscando a alguna desesperadamente y ella o se escabulle o juega al escondite. Y las oportunidades no suceden muchas veces. No hablo de ciencia ficción, sino de realidad. Tengo una amiga que con la mirada me insinuaba algo, con su presencia, luego su ataque de nervio personal la lanzaba muy lejos.
¿A dónde voy a buscarla…?
¿Por qué tengo que ir…? Porque quiero…
¿Su teléfono…? ¿Cómo se encuentra…?
Otra que conoces y te engancha. La vuelves a ver y te vuelve a atrapar…Pero luego…Necesita tiempo para…”
Mientras la marea iba subiendo por la playa, iban sus pensamientos agolpándose en la cabeza y cada vez le resultaba más difícil andar por los recovecos de su mente.
“Le venían nombre de mujeres que lo llevaba a situaciones graciosas a veces, interesantes, románticas, también tensas a menudo, pero ahí estaba grabado en sus circuitos neuronales esos nombres, esas mujeres que alguna habían arañado (como decía un amigo) sus sentimientos y estaban pegadas para siempre. Podrían abrazar a cada una de ellas, besarlas…Con alguna lo había conseguido, incluso llegar hasta los más íntimos…”
El sol comenzaba a ponerse en el horizonte y sus pensamientos también comenzaron a oscurecerse por lo que decidió continuar con sus inquietudes alrededor de las emociones femeninas en otro momento…

3 comentarios:

Mensy dijo...

Pienso que la sociedad en general sufre un gran desequilibrio emocional y no creo que sea cuestión de sexos, más bien es algo individual que cada uno intenta combatir dependiendo de perspectivas, experiencia, querer cambiar las cosas o que estas funcionen de otro modo. Pero no es tan fácil……………..Como tu bien dices actualmente hay demasiados factores que te van asfixiando hasta que explotas…………..
Por otro lado las mujeres han tenido y han querido incorporarse al mundo laboral y han luchado para integrarse en una sociedad que les tenía vetadas a un papel de sumisión en todos los terrenos( al igual que el hombre cumplía con el suyo), y en el terreno emocional a ser buenas madres y esposas aguantando muchas cosas inadmisibles…………………..

PD: Me gusta mucho este artículo por el enfoque que le das y porque no es fácil expresar las emociones personales……………….parece que controlamos mejor las emociones de los otros que las propias,,,,,,,,,,

Satori dijo...

Quitando que cada ser humano es un mundo, y aclarando que no se trata de ir contra las mujeres ni infravalorarlas. Sí que a mí siempre me ha resultado un poco complicado entenderlas...
Quizás porque el hombre tiene otra programación en la cabeza, estamos hechos para cosas sencillas, y quizás por que la mujer tiene más capacidad que el hombre en muchos aspectos.

Raúl M.V. dijo...

Sabes lo más que me ha gustado de este...¿artículo?... no sé si llamarlo artículo, mejor relato, porque tiene más pinta de relato, con esas pausas descriptivas del momento en el que el narrador piensa... como digo, lo más que me ha gustado es precisamente lo que creo que temes...que parezaca un totum revolutum de emociones, pensamientos y palabras. Pues eso es lo que me ha enganchado desde el principio:

"...Las mujeres se han tenido que incorporar al mundo laboral y tienen varios brazos como los pulpos, uno para los hijos, otro para las labores del hogar, otro para el trabajo, etc. Y muchas dejan sus emociones para cuando vayan surgiendo. Y claro, cuando llegan estas explotan y a veces o estallan ellas por dentro lo que producen un gran desequilibrio interior o las proyectan contra los que están al lado también alterando su equilibrio interpersonal. Entre tantas explosiones a veces aparezco yo, o ya estaba ahí y soy desplazado. Tengo que lidiar con mis emociones que también van y vienen y la de esa mujer que a veces me arremete como un toro".


Qué difícil, no?, lidiar con sus emociones, sus estados de ánimo y encima, lidiar con los tuyos. qué trabajo!!!! Me ha gustado este arranque. Y también está bastante bien como continúa, mezclando la razón y la templanza (ajedrez y Guardiola) y la pura y dura pasión, que deja de ser racional, y el desconcierto:


"¿A dónde voy a buscarla…?

¿Por qué tengo que ir…? Porque quiero…

¿Su teléfono…? ¿Cómo se encuentra…?

Otra que conoces y te engancha. La vuelves a ver y te vuelve a atrapar…Pero luego…Necesita tiempo para…”


y me ha encantado el final:


"El sol comenzaba a ponerse en el horizonte y sus pensamientos también comenzaron a oscurecerse por lo que decidió continuar con sus inquietudes alrededor de las emociones femeninas para otro momento…"



Me gusta , y no temas que no se entienda, se entiende, como nosotros entendemos a las mujeres, jejejeje. quiero decir, se entiende, pero al leerlo se consigue ese estado de "qué difícil es todo esto, tantos tipos de mujeres, de consejos, de puntos de vista...conseguido esa especie de desconcierto ermocional para el que seguimos sin estar 100 por 100 entrenados.