martes, 14 de diciembre de 2010

Operación Galgo


NOTA: Después de escuchar las "perlas" que ayer soltó en rueda de prensa José Mª Odriozola, Presidente de la Real Federación Española de Atletismo, culpando directamente a los acusados en la Operación Galgo... me quedé a cuadros. Una hora y media de preguntas y respuestas consigue que uno patine irremediablemente. Lo mejor, tomarlo con humor.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Los "servidores" casi "pisa" a los "controladores"


Estos días entre luces y sombras, como todos los días, ha pasado el puente de principio de diciembre. Un seis de este mismo mes hace dos años falleció mi padre. Días antes de estas pequeñas vacaciones había estado hablando con un amigo el cual tiene a un familiar de edad avanzada con problemas. Le comentaba que la dureza de cuidar a un familiar en sus últimos momentos se te puede grabar de tal forma que luego cuesta olvidar esas imágenes. Yo todavía no quiero hablar de mi padre porque no consigo quitarme de la cabeza esos instantes.
Pero también ha habido tiempo para ver jugar al Barcelona. Tengo que conformarme con las jugadas repetidas porque no tengo televisión de pago. Pero, más allá de toda la alienación que comporta el deporte...
¡¡QUÉ MARAVILLA...!!!

Mientras, la otra cara de la moneda en el deporte, los aficionados de la Unión depresiva se quedaron amarillo en el partido contra el Jerez.

El puente también sirvió para discutir entre todos los españoles, los que estaban encontra de los "DESCONTROLADORES" y los pocos que los defienden porque dicen que son... ¡Trabaj....! ¿Traba...qué...? ¡Trabadores...!
¡¡Jua ,jua, jua....!!!!!
Yo hace tiempo hablando con los amigos comentaba que a los jueces, políticos, profesores, médicos...Y una larga lista de profesionales había que hacerles una revisión psicológica "anual/o bianual" al igual que a los pilotos de avión. Pero viendo el panorama, ahora añado a este grupo de ¿profesionales? a los cuales hay que hacerles también dicha revisión. Pero también les haría una para hacerles ver la realidad en la que vivimos el resto de los mortales (claro, exceptuando a los hijos de...manipuladores, especuladores, banqueros, políticos, magnates...y todos esos delincuentes del capitalismo...Inalcanzables por ahora para la justicia...).

Estos días, un grupo de trabajadores de la enseñanza hemos tenido que rellenar TELEMÁTICAMENTE el Concurso de Traslado (pedir centro de destino), pero....Los SERVIDORES de la Consejería de Educación no SERVÍAN...Y claro, como son un grupo pequeño de profesionales han pasado los días y na de na...La Consejería no ha sido capaz de solucionar el problema...
( http://www.canariasahora.com/opinion/6414/ )
Pero no queda ahí el desatino de esta Consejería, porque después de salir el FRACASO de los estudiantes españoles según el informe PISA un viseconsejero intentó con palabras darle otra interpretación a los resultados, y claro ha sido denunciado por un sindicato.
(Las declaraciones del viceconsejero negándose a entrar en la comparativa entre Canarias y España y calificando los malos datos de poco significativos, pretenden obviar la política del Gobierno de CC y del PP de recortes salvajes y de desmantelamiento del sistema público educativo
http://www.stec.es/comunicados_prensa/STEC-IC-Comunicado%20PISA.pdf ).

Pues eso, luces y sombras, por ello estoy releyendo el libro "Encuentro con la sombra" (y publicando capítulos) para comprender un poquitín la conducta humana, tan variable como el tiempo.

domingo, 12 de diciembre de 2010

La Corona de Huesos. Claudio Ramírez.

El oscuro guerrero giró la cabeza y miró hacia atrás alertado por un grito que sonó a sus espaldas. Hacia él se dirigían dos jinetes a toda carrera con las lanzas en ristre. El guerrero alzó su lanza y apretando con los dientes las riendas utilizó la otra mano para sujetar el escudo con la intención de hacer frente a los intrusos. Sin embargo en lo alto de una duna aparecieron más jinetes que corrían hacia él. En un momento ya contaba una docena. El guerrero volvió grupas y espoleó su montura hacia las estribaciones montañosas que se elevaban hacia el oeste, con un poco de suerte conseguiría llegar hasta allí y podría encontrar algún hueco donde esconderse. Llevaba una ventaja de unas doscientas varas pero su caballo no había descansado en horas y no creía que pudiera aguantar el ritmo durante mucho tiempo. Los jinetes iban acortando cada vez más la distancia que los separaba y las montañas estaban aún a una media legua de distancia, se abrieron en abanico para cercarlo confiando que las pendientes fueran demasiado abruptas para huir por ellas. Las cosas no podían ir peor cuando algunos jinetes desplegaron sus arcos cortos y comenzaron a dispararle, más con el objetivo de intimidarle que con intención de alcanzarle, pues aún estaban demasiado lejos como para tener un blanco fácil.




El guerrero aseguró el escudo a su espalda y continuó la alocada carrera pero sabía que era cuestión de tiempo que los dos primeros jinetes le dieran alcance. Si disminuía la marcha para hacerles frente le alcanzaría el segundo grupo de perseguidores y entonces sí que no tendría oportunidad alguna contra un enemigo que le superaba ampliamente en número. Pero tenía que pensar algo si no quería que los dos jinetes tras él le clavaran la lanza por la espalda.



Sacó los pies de los estribos, volvió a guiar las bridas con la boca y agarró con fuerza lanza y espada esperando con paciencia la oportunidad de atacar. Y ésta llegó. Los jinetes se le acercaron a toda carrera por ambos lados, en cuanto vió la cabeza del caballo de su izquierda dio un golpe de riendas y lanzó su montura hacia él haciendo que ambos caballos chocaran, saltó al suelo rápidamente mientras el otro jinete caía enganchado por los estribos, y antes de que su perseguidor de la derecha tuviera tiempo de reaccionar arrojó su lanza al caballo que cayó a un lado herido en el cuello. Se abalanzó sobre el jinete y lo degolló antes de que pudiera levantarse. El otro jinete que había quedado atrapado por un pié se debatía para levantarse, pero fue abatido de una certera puñalada entre las costillas, le destrabó el pié del estribo y se subió al caballo, mucho más fresco que el suyo, y continuó la carrera hacia las estribaciones. La breve refriega había acortado significativamente la distancia con el grupo perseguidor, ahora estarían a unas veinte varas, pero su caballo era más veloz y la distancia se mantenía. El problema es que ahora sí estaba a tiro de los arqueros y varias flechas zumbaron peligrosamente junto a su cabeza.



Fijó la vista al frente observando entre las paredes rocosas que tenía enfrente, a su izquierda una suave colina se abría entre las montañas formando un pequeño valle y allí dirigió su montura. Ascendió rápidamente la colina y bajó por el otro lado flanqueado por altos riscos hasta llegar a una especie de planicie interior, tal vez la cuenca de un antiguo lago desde el que partían varios canales que posiblemente fueran cauces secos de ríos que desaguaban en el lago. Sin parar eligió uno de ellos al azar y se internó entre los estrechos riscos que formaban un laberinto de recovecos. Disminuyó la marcha y obligó al caballo a caminar sobre las piedras para no dejar un rastro fácil a sus perseguidores. Durante bastante tiempo continuó deambulando bajo los desfiladeros hasta que llegó a una amplia explanada que se abría entre los peñascos circundantes. En las paredes de roca habían numerosas cuevas, algunas lo suficientemente grandes como para entrar con el caballo. Condujo su montura a través de una de ellas y desmontó, ató el caballo a la pared y rebuscó entre las alforjas. Encontró un odre con agua. El guerrero sonrió para sí, había salido ganando con el cambio. Bebió pausadamente y descansó oculto tras las rocas.



Después de varias horas escudriñando los acantilados se convenció de que sus enemigos habían terminado por abandonar la persecución. Sin embargo el guerrero no quería poner a prueba la suerte que hasta ahora le había acompañado. Así que optó por mantenerse oculto por lo menos hasta el día siguiente, por lo pronto se contentó con rebuscar más a fondo entre las alforjas hasta que dio con un trozo de carne seca y una pequeña bolsa de grano. Le arrojó un poco al caballo mientras roía la carne, después le dio de beber al animal y se sentó a la entrada de la cueva a beber tranquilamente mientras observaba la llegada de la oscuridad al pequeño valle.



Conforme iba cayendo la noche fue observando cómo las sombras daban un extraño aspecto a la pequeña vereda que desde el fondo llegaba hasta la cueva. Se dio cuenta que el terreno estaba allanado por la mano del hombre, y que incluso en algunas zonas aún se conservaban las losetas de piedra que mucho tiempo atrás habían marcado un camino. La piedra donde estaba sentado era en realidad un escalón desgastado por el tiempo y la erosión y cubierto de tierra y piedras. La escalera continuaba hasta el interior de la gruta. Subió por los escalones y penetró en el interior de una estancia. Bajo la escasa luz que se colaba en el interior pudo observar que el techo estaba cubierto de pinturas extrañas, aunque parte del estuco había caído al suelo. Las paredes estaban decoradas con bajorrelieves que representaban distintas escenas, de batallas, de cacerías, de vida palaciega. A intervalos regulares se abrían unas hornacinas excavadas en las paredes que alojaban en su interior unas pequeñas figuras. Parecían representaciones de ídolos y delante de cada estatuilla habían unas lamparitas de aceite, que tal vez se utilizaban en su momento para honrar a los dioses representados. En lo más profundo de la cueva se abría la pared hacia otra estancia mucho más oscura y húmeda. Comprobó las lamparitas una por una y encontró aceite en dos de ellas, no mucho pero suficiente para alumbrar durante un par de horas. Buscó en su bolsa el pedernal y un poco de yesca y encendió un pequeño fuego, luego prendió la lámpara y cuando una llama alta y amarilla se estabilizó en su extremo se encaminó hacia la estancia interior.



Se adentró en la gruta con la lamparita en alto. Las sombras huyeron ante la luz dejando a la vista una estrecha estancia de techo alto. Las paredes también estaban cubiertas de bajorrelieves, sin embargo al contrario que la otra en esta había bastante mobiliario, en el centro una pequeña mesa con cuatro sillas a los lados que aparecían desvencijados y cubiertos de polvo. Junto a las paredes se agolpaban pequeños armarios, cofres y baúles, también rotos y con su contenido desperdigado por el suelo. Pero lo más extraño de todo era un gran trono de piedra situado en la pared opuesta a la entrada. Sobre el trono se sentaba una figura inmensa, cubierta con una armadura metálica deslustrada y bastante oxidada. Tenía las manos recogidas sobre el regazo y sobre las manos sostenía una espada larga. A ambos lados del trono dos colosos de piedra ataviados con una armadura parecida a la de la figura central y armados con unas hachas inmensas también de piedra. Su talla era perfecta, con los más delicados detalles perfilados de tal forma que parecían seres humanos congelados por el tiempo, debían haber sido esculpidos en una sola pieza de piedra ya que no se veían los rebordes de las uniones. Tan sólo la figura de la derecha mostraba una imperfección, una fisura a la altura de las rodillas producto tal vez de un golpe fuerte o de una falla en la propia pieza de piedra.

El guerrero se acercó a la figura central, observó la espada que reposaba sobre sus manos y la cogió para observarla más de cerca. Se trataba de un arma excepcional, al contrario que el resto de objetos que había en la estancia, la espada se encontraba pulida y brillante, con el filo dispuesto como si acabara de salir de la fragua del herrero. La blandió en alto y la sopesó cuidadosamente, se trataba un arma de hechura perfecta, equilibrada, nunca había visto un acero de tal calidad. Decidió quedársela. Observó nuevamente la figura sedente a ver si encontraba una vaina para guardar la espada, pero no había nada que se le pareciera. Tal vez se había desintegrado con el paso del tiempo, visto como estaban los harapos que cubrían al hombre y que en su tiempo debieron ser las más exquisitas sedas dignas de un rey. De repente se fijó en algo que llevaba en la cabeza, en realidad se trataba de una diadema que ceñía su cabeza hecha en algo que asemejaba el marfil, la tomó con su mano y la observó detenidamente. Era un círculo perfecto de marfil con pequeñas incrustaciones de piedras rojas que bien podrían ser rubíes.




No pudo evitar la tentación de ceñirse la diadema, le quedaba un poco grande así que le bajó hasta las orejas, pero con ella en la cabeza y la espada en las manos se sintió un personaje importante. Comenzó a lanzar mandobles al aire atravesando la estancia de un lado para otro y combatiendo enemigos imaginarios a quienes derrotaba sin piedad. No pudo darse cuenta inmediatamente de que en la pared junto a los dos colosos de piedra comenzaba a desprenderse polvo que caía incesante sobre el suelo, al mismo tiempo que las estatuas comenzaban a vibrar, primero suavemente y luego elevando un grave rumor de grava removida que recorrió toda la estancia hasta donde el guerrero seguía su danza de guerra. Por eso no pudo ver cómo las dos estatuas se erguían en toda su estatura, se despegaban de la pared y avanzaron sobre él con las hachas dispuestas a golpearle. Sin embargo fue el destino quien lo salvó pues la fisura en las rodillas del coloso de la derecha terminó por ceder y tras dar tres pasos al frente terminó por resquebrajarse del todo haciendo que cayera por los suelos en un estrépito de piedras rotas.





El guerrero se giró justo en el momento en que la otra estatua descargaba el hacha sobre su cabeza. Tuvo el tiempo justo para lanzarse a un lado, esquivando por muy poco el ataque. Se sobrepuso a la sorpresa y vió como su atacante levantaba cuidadosamente el hacha del suelo, donde había abierto una brecha de dos dedos de profundidad. Sintió que su corazón se desbocaba al mismo tiempo que su cerebro cedía al terror, las rodillas se tambalearon y la espada tembló en sus manos. Pero solo durante el tiempo justo, cuando su adversario lanzaba un tajo que levantó chispas en la pared a su espalda, se lanzó de cabeza hacia el costado del enemigo y alzándose rápidamente salió corriendo de la estancia sin mirar atrás.



Su idea era coger el caballo y huir del lugar, pero no pudo llegar más allá de la puerta de la cueva. En ese momento ocho o diez nómadas entraban dentro espada en mano. Sus perseguidores habían dado con el rastro y esperaban emboscarlo mientras dormía. Se dio de bruces contra los primeros que cayeron empujando a los de atrás. Por suerte el guerrero tuvo más capacidad de reacción que los nómadas, giró sobre sí mismo y volvió por donde venía esquivando en el último momento a la estatua animada que entraba en la estancia con el hacha en alto. La refriega no duró mucho, los jinetes nómadas que no habían reparado en la figura que se alzaba en el umbral de la caverna interior se lanzaron de cabeza tras el guerrero, sólo para perderla bajo el hacha del guerrero de piedra. Los primeros que luchaban con fervor pero sin ninguna posibilidad eran empujados por los de atrás en su ansia de participar en el combate. Al cabo de un rato sólo quedaban tres nómadas heridos y presas del pánico, que dieron media vuelta y huyeron de la cueva. Tras ellos salió el guerrero que no quería convertirse en otra victima de la estatua implacable que los persiguió hasta los escalones de entrada a la cueva. Una vez hubo pisado los primeros escalones se paró y sin más revirtió a piedra, con el hacha en alto y pose amenazadora.



— ¿Quién eres guerrero?, Quiero saber tu nombre antes de matarte. —Dijo una figura imponente que se bajaba de un caballo—.

El guerrero apoyó la punta de la espada en el suelo y descansó por un instante. — ¿Y Quién eres tú que quiere saberlo?

—Soy Thyr-Laant, jeque de esta partida de halcones del desierto a los que tú has vencido. Sacó su espada y se plantó delante del guerrero haciendo una seña a los seis jinetes que estaban a su espalda para que no intervinieran.

— Y yo soy Ankor de la tribu de Amazh. Y ya estoy harto de huir. —Y diciendo esto se lanzó a su altivo enemigo blandiendo la espada que encontrara en la cueva—.



El jeque era un formidable adversario, empuñaba la espada con soltura y mantenía la presión sobre el guerrero lanzando tajos sin parar. Pero el guerrero los paraba todos con su espada cediendo terreno poco a poco hasta que la acometida perdió energía, entonces golpeó con fuerza el costado del jeque con un movimiento rápido que el otro paró con cierta dificultad para luego golpear desde arriba con un mandoble tan fuerte que le hundió la espada desde el cuello hasta la cintura. De una patada separó el arma del cuerpo caído, justo al tiempo de que uno de los jinetes se le echara encima lanzando un alarido. Con calma paró el golpe con la espada al tiempo que extraía de su cintura la espada corta y con un rápido movimiento horizontal le cortó el cuello. Con el mismo impulso giró sobre sí mismo y hundió la espada en el pecho de un segundo nómada que le acometía con una lanza. Ambos cayeron casi al mismo tiempo. Agarró la lanza del suelo y la lanzó hacia otro de los jinetes que cargaba contra él. Se la clavó en el pecho y el impulso lo lanzó hacia atrás. Los otros tres nómadas que quedaron se miraron entre sí esperando que el otro tomara la iniciativa, luego miraron al guerrero que les esperaba furioso con la espada en alto y cubierto de sangre de la cabeza a los pies y tirando de las riendas dieron media vuelta y huyeron al galope.



— ¡Huid malditos perros!, ¡Porque no aplacaré mi furia hasta haber bebido vuestra sangre! —gritó dando varios pasos al frente—.



El guerrero se enjugó el sudor de la frente y tocó sin querer la diadema que se había ceñido. Se la sacó de la cabeza y la miró fijamente. Ahora, bajo la luz de la luna llena, lo que había creído que era marfil resultó ser hueso. Hueso tallado de forma hosca que no se correspondía con el arte desplegado en la talla de las dos esculturas móviles. Además lo que había tomado por rubíes eran simples esmaltes de color rojo incrustados en el hueso. Regresó a la caverna interior y se quedó mirando la extraña figura sentada en el trono, parecía que le sonreía a través de la máscara funeraria. Volvió a colocarle la diadema de hueso y luego se entretuvo en rebuscar entre los cofres y baúles con la sensación de que no encontraría nada de valor. Y así fue, solo habían telas raídas y descoloridas, nidos de ratones, insectos y polvo. Rebuscó entre los muertos pero tampoco halló nada, sus armas eran poco más que hojas de hierro melladas y las bolsas que llevaban a la cintura sólo tenían amuletos de colores que visto lo ocurrido ya no tenían valor alguno. Aún así no se iría de vacío, salió al exterior y observó el cuerpo destrozado del jeque, le quitó la espada de la mano que aún la aferraba y le cortó la cabeza, luego la envolvió en un trozo de tela. En la última ciudad que había visitado se había enterado que el Exarca daba una recompensa de mil rupias por la cabeza del bandido. Luego reunió los caballos que habían dejado atrás los muertos y rebuscó algo de comida y bebida en ellos.



Un joven jinete alto, de piel morena, vestido con una túnica azul y con la cabeza cubierta por un turbante que solo dejaba al descubierto dos ojos negros bajó de las montañas y entró en el desierto seguido por una recua de caballos. Llevaba un pequeño escudo redondo colgando a la izquierda de su caballo mientras a la derecha llevaba una lanza con la punta cubierta por una tela. Al cinto llevaba una espada corta y colgando a la espalda con unos arreos de cuero llevaba una espada larga de magnífica hechura. Cabalgaba despreocupado pero alerta, no esperaba tener más percances, cualquiera que lo viera en la lejanía observaría un grupo de jinetes, así que esperaba llegar al oasis de Bir-Qaiyab antes del amanecer. Desde allí tendría que encaminarse a alguna población lo antes posible. No suelen dar recompensas por entregar cabezas podridas y llenas de gusanos.

La utilidad de lo inútil.

37. LA UTILIDAD DE LO INÚTIL (Encuentro con la sombra)Gary Toub
Hace más de dos mil años, el filósofo taoísta Chuang Tzu escribió diversas parábolas encomiando las cualidades de los seres humanos inútiles, feos o deformes -jorobados, tullidos y lunáticos, por ejemplo- y de los árboles retorcidos, nudosos y estériles.

Hay historias ilustran la importancia que los taoístas atribuían a las cosas que parecen no servir para nada, a todo lo que la sociedad y los individuos desdeñan por su inutilidad.
Es más, dichas historias constituyen metáforas que enseñan al sabio a apreciar e incluso a cultivar su propia inutilidad (o sus cualidades más inútiles) para poder llegar a gozar de una vida plena y natural.

La relatividad de los opuestos
Los cuentos que elogian la inutilidad nos trasmiten dos rasgos fundamentales del pensamiento taoísta: la relatividad de los valores y el principio de polaridad.
Los taoístas se dieron cuenta de que no existe ningún concepto ni ningún valor que sea superior o absoluto. Es por ello que, si ser útil es beneficioso, ser inútil, por su parte, no lo es menos. Existe un relato taoísta sobre un granjero a quien se le escapó el caballo que transmite claramente la interrela ción existente entre los opuestos:
Cuando su caballo se escapó su vecino se compadeció de él pero la única respuesta que recibió, fue: «¿Quién sabe lo que es bueno y lo que es malo?» Al día siguiente, el caballo regresó con una manada de caballos salvajes a los que se había unido. En esta ocasión el vecino le felicitó por su inesperada suerte pero la respuesta fue la misma que antes:
«¿Quién sabe lo que es bueno y lo que es malo?» También en esta ocasión nuestro granjero acertó porque al día siguiente su hijo se rompió una pierna al tratar de montar uno de los caballos salvajes. El vecino le mostró ahora su condolencia y por tercera vez escuchó la misma respuesta. «¿Quién sabe lo qué es bueno y los que es malo?» y una vez más sus palabras fueron acertadas porque al amanecer llegaron los soldados reclutando gente para el ejército pero su hijo se salvó a causa de su lesión.


Según el Taoísmo, el yin y el yang, la luz y la oscuridad, lo útil y lo inútil, constituyen diferentes aspectos de la mis ma cosa. Por consiguiente, en el mismo momento en que nos decantamos por uno de ellos reprimimos el otro y alteramos el equilibrio natural. Si aspiramos a la totalidad debemos seguir el camino de la naturaleza y perseguir el difícil objetivo de conciliar los opuestos .

Lo erróneo es lo correctoAdemás de nuestra tendencia a infravalorar a la sombra, también tendemos a considerar inútiles nuestros problemas físicos y emocionales. Se trate de una simple jaqueca, de un simple malestar diges
tivo, de una depresión o de un cáncer de mama, nos desagrada lo que no anda bien. Para nosotros, la enfermedad no sirve
para nada y, por consiguiente, la consideramos como un obstáculo y tratamos de eliminarla a toda costa.
Esta actitud frente a la enfermedad es consecuencia del reduccionismo causalista del modelo médico occidental que da por supuesto que las enfermedades son perjudiciales e inadecuadas y que una vez que hayamos eliminado su causa el paciente se recuperará...Desde este punto de vista, lo que parece incorrecto es absolutamente adecuado porque nos proporciona un nuevo sentido que puede servir a algún propósito desconocido.Según la psicología finalista de Jung nuestros problemas y síntomas contienen elementos positivos de fundamental importancia. Es por ello que Jung proponía que además de tratar nuestras enfermedades de un modo causalista y reductivo debíamos también tratar de encontrar su significado. Según Jung, nuestros síntomas y complejos neuróticos son elaboraciones del inconsciente para impulsarnos hacia el camino de la realización.

La utilidad y la individualidadLas enseñanzas de Chuang Tzu no sólo nos muestran el valor de la enfermedad sino que también nos enseñan que para desarrollar todo nuestro potencial debemos convertirnos en algo inútil a los ojos del mundo. De otro modo nos veremos obligados a llevar una vida fragmentaria e insatisfactoria despojados de aspectos primordiales de nuestra personalidad. De este modo, Chuang Tzu nos alienta- con su estilo un tanto exagerado- a desarrollar nuestra propia individualidad.
Jung también subrayaba la importancia de vivir nuestra propia vida. El punto fundamental del proceso de individuación consiste en desarrollar nuestra personalidad a pesar de las exigencias a que nos somete la vida colectiva. Jung estaba particularmente interesado en la crisis del individuo inmerso en la sociedad moderna ya que en el mismo momento en que se confunde con la masa su singularidad se ve reducida y distorsionada.

... Para alcanzar la plenitud debemos liberarnos del poder del psiquismo colectivo y del entorno que nos rodea y estar dispuestos a parecer inútiles o imbéciles.
...En otras palabras, debemos aspirar a convertirnos en nosotros mismos y a integrar lo que somos en el mundo.

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P.D. ¿Será por esto que hay tantos inútiles en el mundo? (sobre todo en política) porque siguen el camino del Tao...

sábado, 11 de diciembre de 2010

ENCUENTRO CON LA SOMBRA


34. ¿QUIÉNES SON LOS CRIMINALES?
Jerry Fyerkenstad

Los criminales representan todo lo que nosotros no somos ni queremos ser, todo lo que rechazamos y deseamos expulsar de la sociedad. «Qué maravilloso sería que pudiéramos librarnos definitivamente de todos
ellos. Esas personas ruines e indignas deben ser exterminadas. Encerrémoslas y tiremos la llave». Pero ese camino es un camino aparentemente erróneo del viaje del alma, un camino negativo, la Vía Negativa de la alquimia.

Los delincuentes son los esclavos espirituales de las minas de nuestra ignorancia

En realidad, el deseo de erradicar el crimen es el deseo de eliminar al alma, la imperfección y la necesidad de la gracia, el deseo de construir un mundo regido por consultores, conductistas, empresarios y relaciones
públicas. No resulta, por tanto, extraño afirmar que padecemos un fascismo edulcora do de rostro educado y amable (un fascismo literalmente no violento, como subraya reiteradamente Noam Chomsky en sus escritos sobre la sutileza del fascismo americano).
Necesitamos a los delincuentes para poder detener a alguien que no seamos nosotros mismos. Preferimos mandar a otros a las minas, algún voluntario desesperado, una víctima propiciatoria que se encargue de llevar a cabo el trabajo sucio. No es soprendente que nuestra cultura haya abrazado una religión como la cristiana cuya teología santifica el que otra persona (Cristo) haga nuestro trabajo esencial y muera para expiar nuestros pecados. Pero esto no hace más que postergar nuestra crucifixión, abortar el proceso alquímico antes de su conclusión e impedir nuestra transformación en profundidad.
Si prestamos atención, metafórica y literalmente hablando, al mundo del crimen descubriremos que necesitamos a los «delincuentes» para atacar, violar y asesinar a nuestro ego habitual, a las pautas conceptuales y emocionales que corrompen nuestra alma y nos empujan a tomar decisiones y llevar a cabo acciones dañinas para el cuerpo social y para los objetos y criaturas del mundo. Sin embargo, aunque este crimen sea inevitable también debemos apresar al delincuente, mirarle a la cara y aclarar las cosas. Debemos escuchar las razones que arguye para justificar su agresión, cosa que no lograremos, en cambio, si nos limitamos a encerrarlo y tirar luego la llave, a desterrarlo o simplemente a ejecutarlo.
Aunque sacrificáramos a toda la humanidad con ello no haríamos más que perder la oportunidad de hacernos más humanos y desaprovecharíamos la ocasión de profundizar nuestra comprensión tanto de los aspectos oscuros como de los luminosos de todo el espectro de la humanidad. Lo peor de todo es que también parece que nos gustara
sacrificar a la tierra que nos sostiene e, incluso, al alma humana. Creemos que los aztecas eran primitivos porque sacrificaban seres humanos para complacer a sus dioses pero no queremos darnos cuenta de que, al amordazar nuestra conciencia para no admitir que nosotros también sacrificamos a los delincuentes, inmolamos al Tercer Mundo en aras de nuestra prosperidad y a las generaciones venideras a cambio de unos pocos bienes de consumo.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

N.Y. trazo a trazo



“Fue amor a primera vista: ‘la ciudad que nunca duerme’ es uno de mis lugares en el mundo. La convertí en mi musa: es una metrópoli bella, alocada, única. Es la quintaesencia de las grandes ciudades”




Recientemente me han regalado este precioso libro del ilustrador alemán Werner Kruse, alias Robinson , de la editorial Electa. Es un tomo apaisado, repleto de dibujos en los que te puedes pasar largo rato embobado. El día que me lo regalaron, dije: "Anda, un ¿Donde está Wally?, para viejunos".

Eran los años sesenta, como dice su prólogo, y para un artista la Nueva York de aquellos años reunía todos los atributos de una musa: era bella y era única, y era La Ciudad; todas a la vez. Robinson la recorre meticulosamente, a mano. Dibujos precisos que son una réplica exacta de edificios y calles en la que no falta ningún detalle: la ventana del apartamento de John Lennon, el escaparate de Tiffany’s en la Quinta Avenida, la luz biselada de la Grand Central…Todo eso, y más, sale del lápiz de Robinson.

Una gozada de libro, regalo que agradezco a Enoc, y que nos empuja, un poquito más, a querer conocer esa ciudad que ya, tanto conocemos.


lunes, 6 de diciembre de 2010

El imponente Pensador

Auguste Rodin

Anoche, entrada la madrugada, nos acercamos a Triana para contemplar la exposición, en plena calle, de las siete estatuas de Auguste Rodin que el Musée Rodin de París ha cedido a la ciudad, y que estarán a pie de calle hasta el 16 de enero. Comentábamos, mientras paseábamos entre ellas, que esperemos salir airosos de este pulso que el Ayuntamiento echa al civismo de la ciudad. Las imágenes que acompañan la entrada son de Enoc, el amigo con el que fuimos hasta Triana, que fotografió la belleza y el silencio que se respiraba en "el museo callejero".















Fotos:
Enoc Sosa; 6-12-2010

sábado, 4 de diciembre de 2010

Cenizas


Sábado 27, madrugué para trabajar un poco en la casa. Colocar lavadora...A las once cuando salía para repasar matemáticas con mi hijo y llevarle unos churros de la nueva “Churrería /pizzería” comenzó a llover...
¡La ropa...!
Domingo 28, me levanté temprano y como vi el día despejado (a pesar de “la alerta” en Canarias) salí con la moto. Regresé pronto porque tampoco iba a jugar con la suerte.
A las 11,00 me fui de visita a casa de una amiga y me traje dos libros…

¡Mi hijo me llama por la tarde porque ha escuchado que el lunes no hay clases por la Borrasca…!

Lunes 29, amanece con un el cielo despejado… A las 13,45 comenzó a llover…Pero paró pronto.
Por la noche me quedé para ver el resumen del partido del Barça contra un equipo que creo que no llegó a pisar el césped en toda la noche…Me dio pena del Madrid, porque el fútbol a veces es muy cruel, sobre todo cuando te enfrentas a esa máquina perfecta. Pero me quedé con la frase de Mouriño, el Barça es un equipo “acabado” y ellos están todavía en proceso. Y que todavía no ha concluido su evolución y cuando vuelvan a verse las caras las cosas pueden cambiar como el año pasado con el Inter…
¡Volver de las cenizas….!
Martes 30, pongo un disco de José Feliciano y escucho varias canciones ”Cenizas” y “Corazón de acero “de Rivas (entre otras):

http://escuchar-musica-espagnola.com/jose.feliciano.html

Miércoles 1, un amigo me envió una INTERESANTÍSIMA y DIVERTIDA conferencia de Joan Melé, vicepresidente de Triodos Bank sobre la BANCA ÉTICA titulada "Dinero y conciencia".
http://www.eoi.es/mediateca/?videoid=308

Jueves 2 de diciembre, el Inspector, después de saludarlo me dice que aprendió mucho el otro día en mi clase…
¡¡Bieeeennnn…!!
Votaciones de sindicatos…50 % de abstención...

Viernes 3, ¡¡¡DESCONTROLADORES aéreos….!!!
Por la tarde caos en los aeropuertos…
Sin entrar en profundidad sobre si esto es consecuencia de un sistema capitalista…Y que a los banqueros también HAY QUE SACARLES LOS TANQUES y ponerlo en las puerta de los banco, bla, bla,bla….La realidad es que la gente ha quedado tirada…Claro que tienen derecho a una huelga pero…
Ej: Llega un controlador aéreo con un infarto de miocardio a urgencias…Y el médico le paga con la misma moneda y le dice:
¡Mire estoy estresado, al igual que el resto de mis compañeros….!
Y claro, lo dejan tirado en el pasillo… ¡Y que se joda…
.!
Todos los trabajadores que están relacionados con el transporte y que pueden causar un daño muy grande a la ciudadanía y a la economía del país, debería estar regido por unas normas especiales (Ej: pilotos de avión, controladores aéreos, portuarios, conductores de autocar, trenes, metros y camioneros y por supuestos personal sanitario…).
Todos tenemos derechos a la huelga, pero no a PUTEAR continuamente a los ciudadanos, tus derechos acaban donde comienzan los míos.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Bienvenidos al Circo Wikileaks!


Esta mañana, mientras leía el periódico y sorbía el café –que animal de costumbres tan repugnante soy- reparé un buen rato en “la noticia de la semana”, de la que El País se ha jactado como “descubridores para España”, y se han revolcado en ella como en un filántropo intento de “abrir los ojos al mundo” y así reivindicar el derecho a la información que tenemos los lectores. ¡Ejem! Y entonces, cuando echaba un chorro de leche a los cereales, me pregunté: ¿qué cojones me están contando que sea nuevo?

Que EEUU hace su particular Gran Hermano vigilando a todo el globo, no se le esconde a nadie, y que no se fía de ningún súbdito, esta claro, mucho menos lo iba a ser del resto del mundo, sus mandatarios y sus planes. Como digo, siguiendo toda la semana los “destapes” del periódico de la familia Polanco, me han re-descubierto para mi asombro ¿?: que en Afganistán se cometían crímenes horrendos, que en Irak se escondió la verdad, que EEUU tiene terribles planes expansionistas ( ¿en serio?, pero, ¿seguro?...) que Berlusconi es un putero, que Sarkozy es un ególatra, que Rajoy no tiene carisma, que a Gadaffi le gustan las tetas grandes (y que es fan David Bowie, por su atuendo), que la presidenta de Argentina no está bien de la quijotera (claro, tanto bótox…) que Putin es el pistolero más rápido del Este y Mevédev un títere, que Esperanza Aguirre es hipreambiciosa (no me jodas, ¿en serio?), que Chávez es un molesto forúnculo lleno de pus en el culo, que la política española le baila el agua a la yanqui, que a Marruecos la corrupción le sale por los poros… vamos, que si esto se le escondía a alguien, o es un longevo eremita, o más inocente que un niño en Noche de Reyes.

Circo mediático fútil, que no cuenta nada nuevo al lector medianamente informado, y mucho menos, al que va un poco más allá y no se conforma con los titulares, pero que sirve para llenar horas de televisión y de negro sobre blanco con el engañoso eslogan de terrorífica exclusiva que hará temblar los cimientos de la política norteamericana. ¡Ja!

Los peores parados son el señor Asseng, al que han endosado un crimen de abuso sexual para pararle el dedo en el ratón (auqnque su paso a la historia no se lo quita nadie), el antisistema/militar/pirata fan de Lady Gaga, encarcelado por traición a su país. Y nosotros, claro, porque esta gente a la que los servicios de espionaje han etiquetado de esa guisa, tiene el destino del mundo en sus manos... ¿o tampoco ellos? Ah!, y Hollywood, claro, que ya tiene película.

Sabemos las cosas, pero nos gustan que nos la subrayen con fluorescentes.

"Pedro Páramo ya no vive aquí" de Paco Nadal

En primer lugar, gracias a Patri y Raúl, por regalarnos a Vanessa y a mi, el día de nuestra boda, este maravilloso libro de letras españolas y ambientes mexicanos. Es el regalo perfecto para una unión entre ambos países.



                                               Cada capítulo de esta apasionante aventura es un trozo del México violento y desconocido. Esa sociedad, la de la opulencia de "unos pocos", frente a la miseria de "unos muchos", está perfecta y magistralmente narrada por un periodista que se mete donde no le llaman.

Y es que nadie lo invitó a entrar en Chiapas cuando estalló la revolución de un enmascarado indígena llamado Subcomandante Marcos.

En este primer tramo de una carretera de palabras, y con un gran sentido del humor, Paco Nadal siente en sus carnes la desconfianza y despego de los indígenas chiapanecos, gentes sencillas hartas de la prepotencia de los españoles, que dura desde la colonización hasta nuestros días, y al que observan como un extranjero "que nada bueno trae".

Con una narración tan real que casi vives cada paso que el escritor camina, sigue, en el siguiente capítulo, desde la inmensa selva de Chiapas hasta la gran jungla de hormigón llamada Distrito Federal, y al que llama "La Locura de la Gran Megalópolis".
Personalmente, en el viaje que hice hace cuatro años, descubrí una vida dentro de otra vida. Me pregunté si nuestra existencia en Canarias es un chiste; y la vida real, que ninguna gracia le hace a cualquiera, se vive en el Distrito Federal.
Calles atestadas de distintas maneras de ganarse la vida, esperan que algún día ese sistema mal establecido sea juzgado por una nueva revolución que cambie la asfixiante situación en la que muchos viven.

Pero tal como van las cosas, si esperas a que todo cambie y se reparta la riqueza, o a que un nuevo "Pancho Villa" te solucione la vida y te sientas más seguro y te remuneren con sueldo digno; mejor espera sentado en una esquina, respira el humo contaminado, ensordécete con el tráfico y, ¡cuídese! porque si te levantas de la silla durante cinco segundos para saludar a un amigo, posiblemente ya no la vuelvas a ver.

Más tarde, su curiosidad lo lleva hasta el pueblo donde, supuestamente, lo escogió Juan Rulfo de ambiente para escribir una de las mejores novelas de la Literatura Universal: "Pedro Páramo".
Enmarcada la novela dentro del género del realismo mágico, Nadal va preguntando a algunos parroquianos si conocieron a Juan Rulfo. Unos dicen que lo vieron alguna vez; otros, que nunca pasó por allí; mientras algunos otros, comentan con orgullo que hasta lo conoció en persona cuando niño, y que vivió ahí hasta la juventud.
Sintiéndose inmerso dentro de la novela, entrevistó a otro escritor mexicano que sí lo conoció, y que lo recordaba sobretodo por su carácter huraño y cerrado.
Al final, me quedo con agradables experiencias vividas en este tramo del libro, pero no olvidaré el día en que alguien preguntó al escritor desaparecido:
¿por qué no escribe más novelas?
La respuesta de Juan Rulfo fue: ¡porque no me da la gana!.

En el siguiente capítulo tratan sobre la visita del periodista al pueblo de Pancho Villa: Chihuahua, donde descubre un personaje marcado por un duro pasado, de nombre Doroteo Arango, que se lanza a conquistar terreno de esclavos a revolucionar un país dominado por terratenientes explotadores y gobiernos corruptos hasta la médula.

En otra nueva historia, Paco Nadal señala en el mapa una línea ferroviaria, que lo transporta por el norte del país en "El tren de las barracas de cobre", uno de los dos ferrocarriles que aún sobreviven en el país, y que no descarrilan "de puro milagro".

Y así avanza hasta el último capítulo, "La Caza del Venado Azul" es la parte más humorística del libro. El escritor sentía curiosidad por la fama adquirida por la planta del "peyote", que únicamente la tierra lo regalaba en el desierto cercano al pueblo "Real de Catorce" y pocos sitios más. Dicho pueblo conoce muy bien esta planta alucilógena, que es destinada a usos medicinales y prácticas de espiritualidad, pero que muchas personas adquieren para "flipar" con sus efectos.

-Pues ya que estamos, ¿por qué no probarla?- diría el escritor antes de embarcarse a una aventura mística. Con tres personas más, y después de detallar el pueblo olvidado pero mágico de "Real de Catorce", se dirige hacia el desierto buscando la experiencia mística de este cactus tan difícil de encontrar.

No voy a contar lo que cada uno sintió, desde alucinaciones hasta vómitos, ganas de morir o de ver las estrellas como si las tuvieses ante tu rostro, o sentirse totalmente libre; pero sí, como al sentirse el periodista en un estado lamentable, llega como mejor puede al hotel, y   se acuesta.

Al despertar, la mejor parte estaba por llegar. Jamás en su vida parecía estar tan lúcido, así que sin darse cuenta, salió a borbotones esa historia que siempre tuvo en mente, y de la que al final dice, decidió que podría ser una buena historia para novelar. Se dedicó en cuerpo y alma a escribir todo lo que pudo en la habitación del hotel, y no salió hasta terminar el boceto. No vivió para otra cosa.
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NOTA: Dejar claro que lo leí hace bastante tiempo, que no recuerdo muchas cosas, salvo las necesarias, pero que más o menos esto es un breve y mal hecho resumen de una hermosa aventura a lugares donde nadie osaría meterse; donde nadie descubriría ningún interés; donde todo está abandonado; pero donde miles de historias desean ser descubiertas. Pero claro, no todos somos el genial "Paco Nadal".

En la próxima reseña, contaré las hazañas de un japonés que, al no tener nada mejor que hacer, se dedica desde primera hora de la mañana, a correr maratones y pruebas de triatlón.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Abriendo tus besos.

Abriendo tus besos.

Mis manos jugando entre tus cabellos
abriendo tus besos por la mitad,
deseando un momento eterno
de quietud y cercanía,
y olvidarme que estás donde no quiero llegar.
Si mi vida es tan frágil
no sé qué hago perdiendo el tiempo
imaginando, soñando...
Si ahora es todo lo que tengo
si tener es algo intangible
y mis manos no pueden acariciarte
ni abrir tus besos por la mitad.
Soñados, ansiados jadeos que salen de tu garganta
y con un soplo de ternura
arrima mi alma al abismo de la lujuria
por la que me dejo llevar.
Soy tan vulnerable de mis fantasías
tan dueño de ellas
como cuando ellas se adueñan de mí,
porque paso el tiempo ocultando aquella prenda
que nunca supiste que fue de ella.
Y sabes, a veces
que tengo todo un mar de lágrimas por beber
de recuerdos que se pierden
en las oscuras cavernas de mi delirio,
porque aún muero de ganas
de ser a quien más desees,
de ser lo que no te importe que sea...
y medir tu cuerpo saboreándote con mis labios
con la paciencia que el invierno
llena de escarcha mi ventana.

Satori 1-12-2010

martes, 30 de noviembre de 2010

rescatando cosas de por ahí....

Salvando las diferencias, emularé la actitud del camarada Claudio de rescatar cosas que andan por ahí perdidas en el disco duro o comunmente conocido HDD, mientras espero, como el resto de mis compañeros a que mi musa personal (creo que la morena de la guitarra, según boromir, aunque he solicitado formalmente que me la cambien por la pelirroja...) regrese de sus "vacaciones" en Lanzarote junto con las demás (encima que se van todas, se van juntas al mismo sitio...tócate los...) bueno, lo dicho, dejo algo que "escribí" hace un "tiempillo" saludos a todos.....


"Colocaremos piedra sobre piedra para enterrar el pasado y no dejar que el futuro se nos escape. Nos mataremos unos a otros empujados por la desconfianza y el egoísmo. Habitarán, los que sobrevivan, una tierra arrasada por las diferencias y la violencia humana, nada quedara de lo que una vez fue original y bello por que esta es nuestra condición, destruirnos unos a otros por estupideces, y nuestras conciencias permanecerán dormidas siempre y las que se despierten y se alcen en protesta serán silenciadas por aquellos que creen controlarlo todo, cuando nadie pueda controlar ya nada…"

lunes, 29 de noviembre de 2010

Ha muerto Leslie Nielsen.

 El protagonista de películas tan escacharrantes como Aterriza como puedas, Espía como puedas, Mr. Magoo, etc. Murío ayer de una neumonía. Sus películas quedan para el recuerdo.



 También ha muerto Irvin Kershner, el director del Imperio Contraataca, la mejor película de la saga de Star Wars.

sábado, 27 de noviembre de 2010

Cinco


Como otro sábado me sentía sentado en mi moto por la carretera de Arrieta-Órzola que está llena de pequeñas calas para bañarse. A los pocos kilómetros de pasar el primer lugar me hicieron señas unas chicas en bañador. Me quedé pasmado. Dude si parar, porque eran varias...Pero mi masculinidad fue más tenaz y aparqué.
-¡Hola! ¿Eres....?
-Si... ¿Cómo saben mi nombre?
-Te conocemos por medio de tus amigos hedonistas
-Me quedé boquiabierto.
-Primero habló una rubia con unas gafas de intelectual. Yo soy una amiga de un chico que hace poco se mudó de casa, tiene un tío escultor...Pero últimamente no tenemos mucho contacto.
-Luego se me acercó una pelirroja con un pincel en la mano. Yo era muy amiga de vuestro poeta, pero me ha puesto los cuernos con otra. La última vez que lo vi recorriendo el mercadillo estuve a punto de decirle algo, pero...
-Luego me fijé en una morenita que tocaba una guitarra. Me hizo señas para que me acercara y me dijo: ¿Tienes ángel...?...
-Un poco atónito le respondí que creía que sí.
-Pues yo, ¡Ya no...! Por eso me dedico a la música, para ver si lo recupero.
-De repente escuché: ¡Om...om....! Y vi una hemos rubia cerca de la orilla del mar, sentada en la postura del loto...


Abrió los ojos y me dijo: ¡Sabes lo que es el nirvana...!
-Si. ¿El grupo musical o la extinción de los deseos materiales?
-Pregúntale a tu amigo el hedonista que me ha dejado aparcada mientras lo busca.
-De repente, nos interrumpió otra chica que iba vestida como las niñas pijas de series de estudiantes.

Y me dijo: ¿Estudias o trabajas...?
-Las dos cosas.
-¡Ah...! Como esos hedonistas que yo conocí y que se está atragantando con tantas ocupaciones.
-De repente, todas me rodearon y me dijeron:
¡Dale un mensaje a tus amiguitos....!
¡O se ponen a trabajar, o seguiremos eternamente de vacaciones...!
-Y... ¿De parte de quién...?
-Comencé a oír un ruido de fondo, y no escuchaba sus voces, sino sus labios moviéndose, el ruido continuaba y me costaba oírlas....

Entonces gritaron:
-¡Niño....somos sus MUSAS....!

-Y el ruido del despertador terminó por despertarme
.....

¡Culpable!


Otra semana más entre ruidos, grillos (=alumnos), pulsos, suspensos (algún que otro aprobado), conversaciones, risas y disputas.

-¿Qué ha dicho.....?...Una disputa abuela....
-¿Cómo...?...Una riña abuela... ¡Una DISPUTA...!
-¡Entonces no era tan niña....!

Si un chiste para ir pasando algún que otro mal trago. Estos días he hablado con varios hedonistas y uno de ellos estaba un poco pesimista, la crisis le subía por la piel mientras charlaba conmigo.

Lunes 23
Por la noche estuve viendo una interesante entrevista en el programa “Página 2” sobre la novela
El club de los optimistas incorregibles” de Jean-Michel Guenassia.
http://www.novelasrecomendadas.com/novela.php?id=781&res=El-Club-de-los-optimistas-incorregibles
http://www.rtve.es/television/pagina2/

Miércoles 24
Después de muchas dudas, este día tenía una visita a Esterilización y Farmacia del Hospital General de Lanzarote con los 11 alumnos de 2º de TASS (Técnico Asistente Sociosanitario). El personal que nos atendió fue muy amable, pero el recorrido por ambos departamentos fue muy rápido.

Jueves 25
Interesantísimo artículo en El País sobre la especie humana:
La cultura sin cultura
http://www.elpais.com/articulo/opinion/cultura/cultura/elpepiopi/20101125elpepiopi_12/Tes
Entré en el blog de un compañero y este se desahogaba con un artículo (también escribe en el Canarias Ahora): http://periodicoenelcafe.blogspot.com/2010/11/padres-no-hay-mas-que-algunos.html

Viernes 26
Mientras hacía la guardia de recreo un compañero se dirigió a mí y me dijo:
¿Qué te pasa que te veo un poco decaído...?
Si. Es que tengo una de esas guardias por la falta de un profesor que se dio de baja por “ese problema...” Y, tengo yo que sustituirlo...
Enseguida mi compañero descargó contra mí su furia verbal después de un comentario que le hice sobre la problemática que estábamos tratando. La misma conversación surrealista que había tenido días antes con mi amiga por teléfono:
¡¡Culpable...Soy culpable...!!
De no actuar como ellos piensan que debo hacerlo...
Como no estaba el horno para bollo lo dejé correr, ya que debía guardar las energías para la siguiente guardia (que así fue, me hicieron falta porque los alumnos están a otra cosa, NO LES INTERESA PARA NADA LA ENSEÑANZA....)… Otra opinión más sobre el tema:
http://deseducativos.com/2010/11/25/que-de-hottentots-parmi-nous/

Esta tarde hablando con otro amigo que reside en Cataluña, me contaba que se va a abstener. Y luego me dijo: En este momento, hay dos tipos de mundo, los que tienen trabajo y los que no. Me comentó que fue a comer a un restaurante de Madrid bastante caro y estaba lleno. Y que había solicitado hoy mesa para tres en otro muy importante, y casi no le dan mesa…
Crisis? What crisis?
Lo había llamado para hablar de mujeres y me olvidé…
¿Qué me está pasando…?
Por la noche cuando fui a meter el coche en el garaje me encontré una propaganda:
Churrería /Pizzería Juan Santana, (C/ Benito Pérez Galdós, 48, Tahiche) a unos 200 metros de mi casa…
¡Bien….!