domingo, 21 de noviembre de 2010

La marea azul.

LA MAREA AZUL


Como cada madrugada, me dirigía a mi trabajo. Una mañana fría y oscura, desapacible. La niebla enroscaba sus tentáculos de vapor en las farolas y unas gotas de agua manchaban los cristales del coche, mientras el limpiaparabrisas, al ritmo de la música del cd se movía mecánicamente arrastrando las gotas con su baile de metrónomo. Con la mano izquierda iba limpiando el vaho del cristal, mientras circulaba con precaución por las calles. En cinco minutos subía por la vieja carretera del cementerio, al mismo tiempo que la niebla se replegaba ante el alisio que ya soplaba tierra adentro, dejando al descubierto las blancas paredes del camposanto, solitario y tenebroso a mitad de la colina. Seguí circulando por la ciudad, por la maraña de calles que ya me conocía sobradamente sin prestar demasiada atención mientras me restregaba las legañas y bostezaba aburrido a punto de llegar a mi destino.

Y de repente intuí que algo había cambiado. Abrí los ojos, perplejo, y de pronto lo percibí con claridad. Un légamo azulado y viscoso recubría las calles. Como si durante la noche la marea hubiera recubierto las calles y al bajar, mientras se retiraba, hubiera dejado atrás un mar de algas de color azul.

El campo acuoso, de un viscoso turquesa, se extendía por todas las calles de la parte baja de la ciudad. Los pocos transeúntes que vagaban a esas horas, chapoteaban torpemente sobre la extraña bajamar, mirándose sorprendidos unos a otros, buscando una respuesta al extraño fenómeno.

Paré junto a la Plaza Central, donde un grupo de parroquianos se había congregado junto al Bar Esquina, en busca de un café caliente y de información. Pero en realidad nadie podía explicar el extraño suceso que contemplábamos. Uno de los allí presentes llamó la atención sobre las ondulaciones que oscilaban en una misma dirección, era cierto, una especie de corriente parecía mover aquella masa gelatinosa en una misma dirección. Pero de repente algo ocurrió.



Una ola fangosa y azul se alzó sobre los vehículos que se encontraban estacionados a la puerta del bar. Ascendió casi dos metros y luego cayó sepultando a los coches en un tsunami agitado y burbujeante. Cuando el líquido volvió a la calma no había ni rastro de los coches. Nos miramos horrorizados unos a otros, un par de hombres que se encontraban a mi derecha perdieron los nervios y corrieron por las calles chapoteando entre el cieno turquesa. Al final de la calle el fenómeno se repetía acometiendo contra toda clase de vehículos estacionados o en circulación. No se salvaban ni las motos ni las bicicletas, tan sólo los peatones y los aterrados conductores que se quedaban sobre el asfalto, sentados y empapados de una especie de tinta azul, después de que los vehículos que conducían desaparecieran misteriosamente bajo la extraña ola.

Pronto se desató el pánico y la gente comenzó a correr sin rumbo fijo por las calles, los pocos vehículos que seguían en circulación esquivaban a los corredores para terminar chocando contra las fachadas de los edificios antes de que una ola azul los cubriera y los hiciera desaparecer.

Observé nuevamente la extraña película oleosa que burbujeaba a nuestros pies, no parecía querer subir a las aceras, se limitaba a fluir por la calzada. Y ahora la corriente parecía ondular con más fuerza. Seguí con la mirada la dirección y pude observar que parecía seguir un patrón prefijado. Caminé con precaución por la acera sin perder detalle y al cabo de un rato pude comprobar que todas las ondulaciones parecían confluir en un mismo edificio.

A pesar de que ya debía haber salido el sol, la niebla se había cerrado y parecía que era medianoche. Alcé la vista y pude contemplar el lúgubre inmueble del Ayuntamiento, las dos plantas se alzaban amenazantes sobre los pocos transeúntes que deambulaban sin rumbo, las sombras se alargaban desde sus tejados y absorbían la poca luz que atravesaba el filtro de niebla. A simple vista pareció elevarse sobre el horizonte, y las ventanas se alargaron y las puertas se oscurecieron mientras las paredes se afilaban en las esquinas. Frente a la fachada principal discurría la calle Primera, un amplio boulevard con bares y comercios a los lados que ahora estaba completamente vacío. Por detrás se veía el extraño perfil del centro comercial abandonado, antiguamente había sido el eje comercial de la ciudad pero ahora solo quedaban las ruinas y el recuerdo de tiempos mejores. A ambos lados las estrechas calles se perdían en un laberinto de callejones peatonales, oscuros y desolados, por donde solo me llegaban apagados entre chapoteos sonidos de gritos y sollozos. Por el suelo serpenteaba la marea azul que salía a borbotones de los desagües del edificio y caía a chorros por las gárgolas del tejado, para luego dispersarse por las calles de la ciudad.

Observé una puerta lateral entreabierta y sin pensarlo dos veces me introduje dentro. Las mesas aparecían volcadas y los cajones abiertos y su contenido esparcido por el suelo. Armarios rotos, sillas tiradas y cristales por todos lados. Entre los escombros ví una persona, la saqué solo para comprobar que había muerto, le habían abierto el pecho y extraído el corazón y los pulmones que colgaban a un lado. Debía ser algún honrado ciudadano que había acudido a pagar sus impuestos. Aguanté como pude las arcadas y continué caminando entre el caos, ahora con mucha más precaución. Sea cual sea el mal que se había apoderado de la ciudad ya no se limita a atacar coches, ahora también va por los contribuyentes. Al llegar a la planta baja pude escuchar un eco lejano de voces, parecían salir de una de las puertas laterales junto a las escaleras. Escudriñé el interior entre las tinieblas y al final me pareció ver una luz que oscilaba entre la oscuridad.



Entré con mucho cuidado de no hacer ruido y me fui arrastrando hasta el fondo. Me encontraba en el primer sótano del edificio, a mi alrededor se encontraba lo que parecían ser los archivos de la ciudad. Aquí no había nada revuelto, lo que fuera que buscaban los intrusos se encontraba en los pisos superiores. Me arrastré hasta una columna lateral y me agazapé entre un enorme archivo, desde allí tenía una perfecta visión del círculo de luz, alcé la vista desde mi refugio y el terror se apoderó de mi alma. La horrenda visión que tuve ante mí revolvió el pánico en mi mente y amagó un alarido desde mis pulmones que solo pude evitar tapándome fuertemente la boca con la mano al tiempo que mis ojos lloraban de puro miedo. Hube de agarrarme a la columna para no caerme, pues mis rodillas temblaron ostensiblemente y caí de bruces casi desmayado. Me arañé la mano para recuperar la consciencia y fui calmando mi respiración poco a poco. Volví a alzar la vista despacio luchando contra mi propia razón que me obligaba a salir corriendo del lugar. Y ví, ¡Oh Dios Mío! Un blasfemo aquelarre, ¡perdóname Señor! Un Sínodo maldito, quería arrancarme los ojos ante esta horrible visión, ¡ángeles del cielo, traed la luz a este infierno!, pues nunca podré olvidar aquel cónclave sacrílego que volverá a mí como una pesadilla. Y ví, un círculo de veinte figuras encapuchadas con las manos alzadas en un rezo de perdición y pecado, tenían grabados en sus túnicas el Caos y la Corrupción, el Poder y la Podredumbre, cada una de ellos portaba una antorcha y señalaba el centro de la estancia donde un gran pozo oscuro se hundía en las profundidades de la tierra. Junto al borde una terrible figura leía un libro sobre un atril de piedra. Entonaba sus versículos que eran respondidos por el resto del sanedrín al grito de “Iä Iä” y a medida que su discurso avanzaba en el pozo un horror reptante y fungoso se agitaba en sus profundidades. Levantaba su bastón de mando y el resto respondía alzando las antorchas y saludaban: “hail, hail”. Entre la cacofonía reinante pude distinguir algunas palabras: “Ph’nglui mglw’nafh cthulhu, R’lyeh wgah’nagl fhtagn”. Y comprendí la terrible verdad que se escondían tras esos versículos, se trataba del libro prohibido, del tomo maldito, el Constitunomicón, el libro de las Libertades Muertas, escrito en los albores de la democracia y que había sido proscrito por los Sacerdotes Legisladores del Culto de la Injusticia. Y pude observar también que cada vez que uno de los acólitos levantaba su antorcha, arrojaba al pozo ofrendas votivas y exvotos constitucionales: Libertad de culto y de reunión, Libertad de pensamiento y justicia, derechos inalienables a la vivienda, a la educación, a la sanidad. Y con cada ofrenda el monstruo en el pozo crecía y rugía de rabia vengativa, y destilaba de su boca un vómito índigo y viscoso: La extraña marea azul.

Mi valor no aguantó más, mis temblores se hicieron incontrolables y caí de espaldas, con tal mala fortuna que vine a tropezar con una silla que terminó cayendo con un fuerte ruido. La ceremonia tenebrosa de interrumpió de repente y todo el mundo miró en mi dirección. El Conductor del Culto agitó su bastón de mando hacia mí y al instante varios de sus acólitos se lanzaron en mi persecución. Comencé a correr como un poseso en medio de un laberinto de pasillos y habitaciones cerradas hasta llegar a una pequeña puerta abierta que conducían a unas escaleras que bajaban. Era demasiado tarde para retroceder y buscar otra alternativa, así que comencé a bajar con cautela, mientras escuchaba los ruidos de mis perseguidores rebuscando en el piso superior. Al fin llegué a una estancia inmensa en forma de caverna, del techo goteaba por todos lados ese líquido azul pegajoso, y del fondo llegaba un espantoso hedor de podredumbre y corrupción. Me acerqué temeroso y lo que ví acabó por evaporar los pocos restos de cordura que aún me pudieran quedar en la mente, en el alma o en el corazón. Ante mí se abría un enorme socavón, tan grande que podría caber una iglesia en su interior, debía extenderse por los sótanos del ruinoso centro comercial e incluso hasta los cimientos del parque que había al otro lado de la plaza del mercado. Y en dicho agujero se alzaba un terrible y horroroso ser, semejante a un gusano gigante, abotargado y arrugado, que se movía sinuoso al compás de una extraña música. Lo que yo había vislumbrado en el pozo en los pisos superiores era tan sólo el apéndice superior del pavoroso ser. A un lado del monstruo pude ver dos individuos sentados en el suelo con las piernas cruzadas, tocaban un extraño instrumento parecido a una flauta y con la música parecían tener controlado al terrible leviatán. Me acerqué despreocupado de mi propia seguridad, a estas alturas ya no me importaba mi vida cuando mi cordura había bajado a los abismos de la realidad. Creí reconocer a los músicos, uno de ellos era el presidente de la cámara de comercio de la ciudad y el otro un conocido médico a quien yo le otorgaba una inmaculada reputación y que gozaba de cierta credibilidad entre determinados círculos vecinales. No pude mostrar mi estupor más allá de unos segundos, pues a mi espalda resonaron el eco de los pasos de varias personas. Mis perseguidores habían dado conmigo, y se apelotonaban a poca distancia dispuestos a lanzarse sobre mí, pero se limitaron a apartarse a un lado. El Conductor del Culto se abrió paso entre sus acólitos y se enfrentó a mí, alzó su bastón de mando y me exigió: “olvida todo esto, entrégate a nosotros y a cambio te daremos un salvoconducto para sortear la Marea Azul y cuando todo esto termine serás uno de los nuestros”.



La razón volvió a mí, los recuerdos navegaron por mi memoria trayendo imágenes de guerras pasadas, de oscuros pozos ya casi olvidados, de eras de dolor y miedo bajo las botas del terror. La rabia encendió mi ánimo y sin pensarlo dos veces me lancé contra el Conductor y le golpeé con toda mi fuerza, lo alcé sobre mis hombros y lo arrojé hacia la criatura monstruosa. De sus costados emergieron varios seudópodos que lo agarraron con firmeza y lo elevaron hasta su terrible boca que dejó de lanzar líquido azul para engullir al canalla como si fuera un insecto. No dejé que los acólitos encapuchados reaccionaran, agarré el bastón de mando y golpeé al flautista comerciante en la cabeza. Esparcí sus sesos por el suelo y un nuevo tentáculo agarró al desgraciado y lo engulló como al anterior. El otro flautista se revolvió esquivando mi golpe y profiriendo un terrible alarido: “no podrás evitarlo insensato, yo lo invoqué hace años y para acogerlo diseñé y construí esta caverna subterránea donde preparar su advenimiento, la llegada de Park-Im-Etroo”. No esperé más, le dí un bastonazo con tal fuerza que le arranqué la mandíbula, y mientras un tentáculo lo elevaba del suelo destrocé las dos flautas que habían caído al suelo. A mi espalda los acólitos recobraron los ánimos y se lanzaron a por mí, pero el monstruo sin el gobierno de la música comenzó a dar bandazos de un lado a otro, mientras cientos de seudópodos caían por todos lados aplastando todo lo que atrapaban. Corrí hacia la pared y me escabullí por una puerta lateral que subía a la superficie, atrás solo pude ver cómo los acólitos que corrían presas del pánico eran aplastados por los tentáculos. Salí al exterior detrás de una esquina del edificio en ruinas, y continué corriendo hasta el parque al otro lado de la plaza, chapoteando entre charcos inmensos de agua azul, mientras las entrañas de la tierra se removían en medio de un terrible terremoto. De repente toda la plaza y el centro comercial se vino abajo y una inmensa ola azul se elevó por los cielos seguida de una nube de polvo y tierra. Luego el silencio.

Un enorme socavón era todo lo que quedaba en dos manzanas a la redonda, en su interior no había nada, excepto en el fondo donde se estaba formando un pequeño lago con el agua azul que caía de la superficie, todo el repugnante líquido azulado parecía regresar al agujero de donde había salido.

Emprendí el camino de regreso a casa, estaba agotado y herido. Dí un par de pasos y tropecé con algo, entre los escombros había un libro. Antes de recogerlo ya sabía qué era: El Constitunomicón, el terrible libro de las Libertades Muertas, prohibido por un montón de tiranos que anhelaban llevar la oscuridad al mundo. Lo oculté entre mis ropas y seguí mi camino.


sábado, 20 de noviembre de 2010

Día extraño


Esta semana del 15 al 19 de noviembre ha estado plagada de acontecimientos. Algunos no se pueden narrar por ser demasiados delicados. Otro si, como la visita del Inspector a mi aula el miércoles 17 a 6ª hora. Los alumnos me dejaron en un buen lugar ya que realizaron el circuito que les puse en la pizarra (diferentes prácticas) con gran eficacia.
Acabe de leerme dos libros de César Mallorquí (hijo de José Mallorquí, el autor del cómics “El Coyote” que tengo yo), “Las lágrimas de Shiva” (2002) y “La caligrafía secreta” (2010). Según un amigo profesor de literatura les gusta mucho a los jóvenes. Ha ganado muchos premios de literatura juvenil.

http://es.wikipedia.org/wiki/C%C3%A9sar_Mallorqu%C3%AD

Pero el viernes 18 me esperaba varias sorpresas a lo largo del día. El destino de vez en cuando te hace guiños, a veces para empujarte a caminar otros para endurecerte en la vida.
A primera hora tuve otro pequeño pulso con las alumnas de segunda. Leve, pero pulso.
Cuando me fui a desayunar me encontré con una compañera sustituta que me contó todos sus problemas. Bastante estresada por su trabajo de sustituta y el futuro incierto según ella.
A cuarta hora me esperaba una de esas famosas guardias, la profesora de francés me había dejado un par de ejercicios para que los alumnos lo realizaran. Pero ¿Quién le pone el cascabel al gato…? ¿Gato…? Para mí son como GRILLOS…No quiero volver sobre lo mismo de siempre…Pero…
¡¡Que alguien me saque de aquí……!!!!

Les hice una visita a los tíos de mi hijo y me llevé una alegría, porque el sitio donde compro la comida ha cerrado unos días por vacaciones. Y me señalaron otro lugar, el restaurante de la asociación de vecino. Así que me fui a compra mi pescadito…
Están preparando la apertura de una pizzería a unos 200 metros de mi casa.
También tuve problemillas con una farmacia donde compraba algunas cosas para los alumnos.
A las 15,30 mi hijo me llama que hay que devolver el equipaje del equipo de baloncesto, que tenía casi todo pagado. Lo invito a subir conmigo a San Bartolomé y se niega. Tengo que ir yo a subsanar otro de los aburrimientos del niño.
Por la noche tengo una discusión surrealista con una amiga por teléfono, ella piensa que tiene la razón y que estoy equivocado sobre un asunto que cada cual tiene derecho a pensar lo que quiera. Después de hablar con ella llamo a un amigo y me da la razón. A veces, uno no puede hacer nada ante determinados problemas.

Sábado 20
El cielo amanece oscuro. Llamo a un amigo para hacerle una visita, pero se encuentra trabajando en El Mojón y me dice que el cielo está despejado por esa zona. Por lo que me animo a coger la moto. Cuando estoy llegando a Órzola un coche que viene de frente me pica las luces. Al principio no sabía si era para mí, pero me fui dando cuenta que el cielo estaba cada vez más oscuro y una niebla me rodeaba. El aviso era que estaba lloviendo. Me di la vuelta, pero tuve que para varias veces para secar el casco, aunque eran gotas pequeñas no me dejaba ver la carretera. Menos mal que la lluvia solo era en aquel lugar, de vuelta no me encontré con ella y pude llegar sequito a Tahiche.



Por la tarde en TV-2 emitían “Nostromo” y estaban entrevistando a Juan Manuel de Prada. Este escritor del cual me leí “La tormenta” (y me gustó), cuando habla de literatura es agradable oírlo. Pero cuando aparece en tertulias, lo sé porque lo saca continuamente “El intermedio” es intragable. Habló de que su padre era un trabajador que estudió y acabó derecho. Y era su transcriptor. Después de la agradable entrevista comenzó una tertulia con otros invitados pero no me quedé a verla, aunque el tema era interesante, pero muy extenso. Hablaban de autores que han escrito una o dos obras y luego o murieron o no escribieron nada más. Pero se limitaban a nombrar gente y decir obras y me aburría.
Cambié de canal y me encontré con el programa de cine “Pantalla Grande” de la Televisión popular. Me encanta ver a los dos presentadores porque son muy bueno, ahora cuando aparece una película que se mete con la iglesia, cambian y toda su inteligencia la utilizan para avasallarla y defender a ultranza la religión, a veces me da risa y otro cambio de canal.
¿Me estaré haciendo de derechas…?
A las 20,00 llamé a un amigo para hablar del suicidio de la Unión Deportiva en sus últimos partidos. Y coincidíamos en que el entrenador tiene que cambiar, jugar sí, pero HAY QUE DEFENDER MÁS…

Ahora me voy a cenar la carne de cerdo que me sobró al mediodía
…

lunes, 15 de noviembre de 2010

Pringaos del mundo: ¡UNIOS!

Pringaos del mundo: ¡UNIOS!

En 1848, se editó en varios puntos de Europa el Manifiesto Comunista. Escrito por Marx y Engels, sentó las bases del pensamiento marxista y del socialismo histórico. Comienza con esta frase:

Toda la historia de la sociedad humana, hasta la actualidad , es una historia de luchas de clases.

Esta frase, contiene la base del pensamiento marxista. La historia se explica por la lucha de clases, y cada momento histórico ha tenido sus propios contendientes que podemos dividir en: opresores y oprimidos. En la Edad Antigua: Patricios-Esclavos. En la Edad Media: Siervos-Nobles. En la Edad Moderna: Burguesía-Proletariado. Marx preveía que con el advenimiento del comunismo y la Revolución, la lucha de clases acabaría con el triunfo final del proletario y con la constitución de una sociedad justa e igualitaria. El resultado como todos sabemos fue todo lo contrario, los regímenes comunistas repitieron los mismos errores que los estados capitalistas y la lucha de clases continuó con la simple sustitución de las élites burguesas por unas nuevas élites burócratas. Y así continúa hoy en día la lucha de clases. Finiquitados los estados comunistas o reducidos a sistemas políticos aberrantes (como el régimen de Corea del Norte o la gerontocracia en Cuba), nos encontramos que en pleno siglo XXI, los planteamientos de Marx y de Engels, continúan aún vigentes. Hoy día la lucha de clases se perpetúa con dos nuevas clases sociales producto de la evolución de las dos clases predominantes a finales del s. XIX y principios del s. XX. Los políticos que han ocupado el lugar de la burguesía y los pringaos, que ocupan el lugar del proletario. Los primeros, seguros servidores del capital más feroz, han invadido los rincones más insospechados de los Estados soberanos. Han extendido sus redes y telarañas a lo largo y ancho de la administración y a lo largo de este último siglo han conseguido perpetuarse en el poder. Han conseguido blindar su posición, la ha hecho transmisible a sus herederos sin necesidad de establecer derechos de sucesión, y sobre todo la ha hecho inaccesible a nadie ajeno a esta élite. Se han consolidado en el poder, a modo de casta, haciendo que el pueblo les valide su posición a través de las urnas en un curioso juego al que comúnmente se denomina Democracia. La otra clase social, la forman los pringaos. Que podríamos considerar como la gran mayoría de ciudadanos que pagan impuestos de forma regular y que ven como sus derechos se recortan día tras día bajo el convincente argumento de que “es por nuestro bien”. Los pringaos, que han perdido la capacidad de crítica y la libertad de pensamiento, son tan culpables de su situación como pueden serlo las élites políticas. Por un lado, han permitido que la élite gobernante se haya ido apoderando cada vez más de todas los sectores de la sociedad necesarios para que su liderazgo y su poder no pueda ser discutido. Para ello, se han infiltrado en los medios de comunicación, un sector que históricamente funcionó como conciencia de la sociedad y que actualmente solo trabaja de voceros oficiales del régimen que los sostiene. Para que los pringaos sean capaces de entregar sus derechos naturales (vivienda, justicia, dignidad, trabajo, libertad, etc.) a las élites políticas, haciendo que el proceso parezca igualitario y justo, las élites han desarrollado y adaptado un sistema político tan antiguo como la historia de la lucha de clases. Rescataron la democracia tal y como la plantearon los griegos, la adaptaron a sus necesidades, la moldearon a sus fines y la utilizan a su antojo. Y lo más duro de todo, es que lo han hecho tan perfecto, que cualquier atisbo de crítica por parte del colectivo de pringaos se corta drásticamente con el argumento de: “atacar la democracia”. Esto sería cierto, y en muchos casos defendible por parte de los pringaos, si ciertamente el sistema político occidental fuera una democracia. Una democracia real. Repasemos el término.
Democracia, es un sistema político inventado por los griegos en el marco social de la Polis. Por los griegos, nos referimos principalmente a la Polis de Atenas, de donde salió el invento. En la teoría, la democracia es el gobierno del pueblo (demo, kratos), y viene a significar entre otras cosas que el pueblo elige a sus gobernantes, aprueba sus leyes y controla los gastos del estado. Este sistema “ideal” no funcionó ni en la propia Atenas. Los esclavos que eran la mayoría de la población, no tenían derechos. Las mujeres, que también suponían la mitad de la población, tampoco tenían derechos, y estaban supeditadas en todos los aspectos al padre o al esposo. Otros colectivos como los extranjeros, tampoco tenían derechos. Así que nos encontramos con un Estado que se valida a partir de una pequeña fracción de sus habitantes.
Hoy día tampoco ha cambiado mucho la cosa, si bien el sufragio es universal (y esto es así desde hace menos de 50 años) en la mayoría de las democracias occidentales. Del dicho al hecho hay mucho trecho. Por un lado, nos encontramos con los partidos políticos, que son las entidades básicas del control del Estado. A través de ellos, se perfila la ideología de las élites políticas, y en “teoría”, perfilan las directrices sociales y económicas de los gobernantes de turno. En la realidad, la única directriz que defienden es perpetuar en el poder a sus seguidores.
Hace ya tiempo, que los pringaos, nos hemos dado cuenta que la solución a la lucha de clases, no está en acudir a la urna a depositar tu voto como si fuera la carta a los Reyes Magos, con la ilusión de quien quiera que gane haga algo para cambiar la sociedad. Ya sabemos de antemano que quien quiera que gobierne, no va a hacer nada que permita al pueblo, a los pringaos, mejorar su situación. Se limitará a legislar para mantener a su élite política en el poder el mayor tiempo posible. En favorecer a los grupos opresores del pueblo: La Iglesia, la banca, el Capital. Sin embargo, y a pesar de haber tomado consciencia el pringao que nada va a cambiar, cuando toca acude a la urna a depositar su voto. Aún así, cada día es mayor el número de abstenciones que se registra en cada jornada electoral, cuando el pringao prefiere ir a la playa o quedarse en casa viendo la tele, que perder el tiempo apoyando una vez más a la élite política de turno.

Todos coincidimos en que la democracia es el gobierno ideal. El más adecuado para todos sectores de la sociedad. El único que puede garantizar igualdad y justicia para todo el colectivo de ciudadanos. Entonces ¿Porqué el sistema actual debe cambiar? Sencillamente, porque lo que hoy día llamamos democracia, hace tiempo que se convirtió en otro sistema político, deleznable, injusto y opresor. A medida que la democracia se ha ido infiltrando de élites políticas, se ha burocratizado su funcionamiento y ha entablado un pacto de amistad y dependencia con el Capital, la democracia se ha convertido en algo que ya definió el propio Aristóteles cuando analizaba el modelo social que defendía su maestro Platón, cuando teorizó sobre los sistemas sociales en La República y en otros de sus escritos: La oclocracia.

La oclocracia es el gobierno de la muchedumbre, de la chusma. De quienes permanecen bajo el auspicio de las élites políticas para recoger sus migajas. De los mediatizados por la telebasura, de los alienados por la iglesia y sus jerarcas. Esos que tras unas elecciones pululan por los Centros Oficiales tras los cargos electos al grito ¿Qué hay de lo mío? Y sobre todo, las grandes masas que viven subvencionadas con cargo a los presupuestos del Estado y los que acuden a las urnas pensando que con este inútil gesto podrán cambiar su situación.

¿Cuál es entonces la salida que le queda al pringao?

El propio Marx ya lo desvelaba en el Manifiesto Comunista, aunque el protagonista en aquella ocasión eran los proletarios: la Revolución.

 El primer paso de la revolución obrera será la exaltación del proletariado al Poder, la conquista de la democracia .

Los pringaos tienen que hacerse con el poder y hacer la Revolución Hedonista. Imponer el gobierno efectivo de la mayoría e instaurar la democracia. Pero la democracia real, no una ficticia ni una oclocracia. Y sobre todo, debe desmontar la burocracia institucional que pueda permitir el acceso de nuevo a las élites políticas al poder. Debe ejercer su hegemonía sobre los parásitos que se han anclado en todos los tejidos de la sociedad: políticos, capitalistas, grandes empresarios, burócratas, religiosos, medios de comunicación dirigidos, etc.

El único camino hacia una auténtica Democracia es la Revolución.  

domingo, 14 de noviembre de 2010

HIJOS DE MATRIX


En mi artículo de “¿Karma?” me escribió un hedonista un comentario y a continuación una segunda aportación de un desconocido que dejó su dirección y una interesante visión.
http://nadiemejorquenadie.wordpress.com/

Ingeniería Social de La Nueva Era
Aquí escribe el mismo comentario que puso en nuestro blog.
Al final habla de un libro: HIJOS DE MATRIX de David Icke (Cómo una raza interdimensional controla el mundo desde hace miles de años).
http://www.youtube.com/watch?v=_gbqnPCV6LU&NR=1


Esta semana he acabado el curso de Inteligencia Emocional, espero que esta asignatura pendiente de todos los humanos poco a poco vaya implantándose en nuestra vida cotidiana para que NADIE manipule nuestras emociones.
Hay gente que defiende como "suyo" tonterías que ha adquirido durante su vida. Manipulaciones que le han inculcado en su cerebro: ya sea una bandera, un sombrero típico, un equipo de fútbol, una religión....Se agarran a eso y lo defienden como si fuera suyo, y no son consciente de que se LO HAN IMPLANTADO EN SU CEREBRO. Por eso es muy importante la I. emocional, para ser consciente de las MANIPULACIONES a las que somos diariamente sometidos. Pero...

Sigo debatiéndome con los sentimientos, las pulsiones...
¡Como siempre...!
Mis fantasías me llevan de aquí para acá, un poco más allá...
Mientras sigo leyendo. Este fin de semana he recibido un paquete con cómics...Y me he lanzado a sus páginas, a sus historias...
También he regalado un libro estos días:
¡¡ENCUENTRO CON LA SOMBRA...!!
Deberían ya tener un poco de curiosidad por qué tanta obsesión con el...
http://www.sepanalitica.es/articulos/sombrayautoestimaWebSepa.pdf

miércoles, 10 de noviembre de 2010

El Destino de Dalí y Walt Disney

Ayer, en La 2 noticias (el único telediario que sigo sin sentir vergüenza ajena), de la preciosa boca de Mara Torres salió la noticia de la recuperación y exhibición del cortometraje que crearon Dalí y Walt Disney: "Destino". Esta obra se incluirá en las versiones diamante de las películas ‘Fantasía’ y ‘Fantasía 2000’ en Blu-Ray, que saldrán a la venta en diciembre.

La historia de esta colaboración genial viene a decirnos: "que en 1946 Walt Disney encargó a Salvador Dalí la realización del cortometraje ‘Destino’, basado en la canción homónima de Armando Domínguez. El proyecto no salió adelante: bajo presupuesto y una guerra mundial entre medias lastraron la idea. Sólo llegaron a rodarse 20 segundos de prueba. Roy Disney decidió retomarlo en 2003, partiendo de los bocetos e instrucciones que había dejado Dalí.

Hasta hace poco sólo podíamos visionar fragmentos del corto. Ahora, ‘Destino’ se puede disfrutar al completo.
El corto es una gozada en la que no falta el rostro omnipresente de Gala, el estilo fantástico de Disney, la magnífica música y las pesadillas surrealistas de Dalí representando un mundo que se transforma a cada momento.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Cara y cruz de las emociones


Estos días sigo con mi curso de Inteligencia Emocional "on line" por la Universidad de La Laguna. Después de escuchar a Eduard Punset decir en uno de sus programas que esta materia tendrá que llegar a las programaciones de los centros escolares españoles, como ya ha sucedido en el Reino Unido y USA.
Yo había leído "Inteligencia emocional " de Daniel Goleman hace muchos años. Luego me compré "Inteligencia social" del mismo autor. Los dos muy interesantes y necesarios para conocernos a nosotros mismo y a todo lo que está sucediendo alrededor.

Como todos los años, tengo enfrentamiento con mis alumnos. Yo intento enseñar, y ellos intentan escapar. Siempre tengo alguno que comprende mi enseñanza y los demás poco a poco van aceptando las normas:

¡SÓLO LA EDUCACIÓN TE HACE LIBRE!

Cruz:
El miércoles 3 de noviembre fue uno de esos días en que nos volvimos a encontrar, por un lado los once alumnos (selección del curso horrible del año pasado,) por el otro lado, yo. Días antes en mi lugar se encontraba otra compañera que también recibía acusaciones de hacerles trabajar demasiado. De repente:
-¿Podemos hablar contigo…?
-Si
Varias alumnas comenzaron a sacar toda su sombra arrinconada y me lanzaron dardos.
Al principio parecían que estaban todos contra mí. Pero mi defensa hizo que el grupo de 11 se fuera reduciendo. Y al final solo hablaban tres.
-¡Porque tú nos falta el respeto, dices que no llegamos…!
-¿Cuánto sacaste en el examen?
-4
-¿Y en la recuperación? (el mismo examen tipo test)
-4,5
-Luego, ¡No llegas…!
No les gusta que les envíe e-mail con mensajes. El último fue el de “Las 10 manipulaciones de Noam Chomsky “.

-¡Déjanos en paz…! ¡Somos así…!

Les respondí:
-Ustedes vienen faltando el RESPETO desde al curso pasado con su mala actitud…
A ustedes hay que arrinconarlos contra la pared para que reacciones.
-¡Sois MUY AGRESIVO Y MUY SUSCEPTIBLES…!
La discusión fue dura. No bajó en tono hasta el final de la clase y les dije que no iba a cambiar mi actitud hacia ellos…
…El artículo “¿Karma?” lo había escrito varios días antes…

Cara:
El jueves 4, les conté a varias compañeras que les imparte clase lo ocurrido el día anterior. Una de ellas, me dijo:
-¡Están muy tranquilos….!
Cuando tuve clase con ellos a 5º hora los puse a realizar prácticas la primera hora…
¡Como una balsa…!
¡La tormenta del día anterior había pasado…!
¿Hasta cuándo…?

lunes, 1 de noviembre de 2010

una tarde pictórica....

El pasado viernes día 29, Claudio y rafa me invitaron a su particular rincón de la tranquilidad y creación....todo un hallazgo para mi, ya que durante dos horas disfrute viendo como estos dos Hedonistas, armados con lienzos, óleos, acrílicos, brochas, esponjas y demás artefactos creaban auténticas obras de arte pictórico. Fui animado a unirme en las labores de pincelar un lienzo, pero preferí ser un mero espectador y disfrutar viéndoles trabajar, mientras les fotografiaba....

(el teatro de operaciones)






(todo preparado para comenzar)





los dos artistas a punto para la faena....


las primeras pinceladas....






















concentrados en sus lienzos....en la tranquilidad del lugar....








dos técnicas diferentes, dos artistas consumados....





todo va cogiendo forma y color...










.tras, la creación viene el limpiar todo el material y "prepararles la cama" a los cuadros para que se sequen....todo un arte...gracias por invitarme y hasta la próxima, que espero sea pronto.....

domingo, 31 de octubre de 2010

¿Karma?


Cuando estaba en 4º de carrera comencé a interesarme por la Parapsicología. Me compré libros (en aquella época no había internet) y busqué información. Y recuerdo que me hice acudí a una asociación o algo parecido que había en Barcelona. Varios años después aterricé en la Ciudad Condal y acudí a aquella Academia de Parapsicología (en el mismo edificio también impartían clases de Acupuntura y Medicinas Alternativas). Allí asistí a clases de varios profesores que luego se harían famosos en la televisión. Recuerdo un día tener a mi lado en la sala de espera al Dr. Giménez del Oso que venía de visita. En aquella época había una revista de Parapsicología que se llamaba "Karma" ( http://www.productoskarma.com/EM_QuienesSomos.aspx). Aquel curso (1984-85) fui una esponja absorbiendo todo lo que escuchaba y veía a mí alrededor. Continué leyendo e investigando por mi cuenta.

Entre más días pasan en mi vida, al contrario de lo que dicen sobre la mente que nos vamos haciendo CONSERVADORES, yo abro mi pequeño e insignificante cerebro al INFINITO conocimiento que hay ahí fuera (algunas hipótesis, dicen que si nos vaciamos de toda intoxicación externa seremos capaces de adquirirlo dentro de nosotros porque estamos constituidos por la misma materia que el universo). Observando vemos que los seres humanos hacemos muchas clasificaciones. Diferenciamos a los seres por edades. Colores. Por diferentes niveles intelectuales. Diferentes niveles emocionales. Pero sobre todo estamos diferenciados por diferente concienciación de nosotros mismos. Hay una escalera muy extensa y todos estamos situados a distintos niveles. Hay gente dormida, se encuentra en lo más bajo de la escala. Gente que de vez en cuando abren un ojo. Pero la mayoría de los seres humanos están durmiendo, alienados. Otros creen que son muy listos, tanto que lo explican todo desde su cerebro "programado". Otros se lo creen aún más y se inventan como manipular a los humanos en este planeta...

Mi pregunta es
¿Por qué tanta diferencia...?

Hay algunas hipótesis. Una es la del "karma". Los seres que están en peor situación mental (no tiene nada que ver con la situación económica, ni la del poder porque muchos que manipulan están muy obsesionados con sus causas tan alienantes como cualquiera) se supone que están pagando una deuda de sus vidas anteriores. Sobre esto se puede encontrar mucha bibliografía con diferentes opiniones según la secta, religión, filosofía, etc. que hable sobre ello.
Hay muchas personas (incluso intelectuales) que simplifican (no sé, como... ¿Desde su cerebrito con 100 MB....?) y pretenden explicar el universo desde sus limitadas y pequeñísimas mentes "programadas", pues todos hemos sido manipulados. Creo que hay que abrir la mente, SER HUMILDES y reconocer que con nuestras neuronas no podemos llegar muy lejos, y menos teniéndolas encerradas en un cráneo oscuro el cual recibe toda la información por unos sentidos muy limitados.

¡NO SABEMOS NADA...!

Si no, echemos una mirada hacia atrás... ¡Cómo ha evolucionado nuestro entorno! (para bien y para mal), como han cambiado los paradigmas y como han caído muchas tonterías tenidas como ciertas, bla,bla,bla....
Vuelvo a preguntar...

¿Por qué unos seres están todo el día enterrados en su "Show de Truman”?
( http://es.wikipedia.org/wiki/The_Truman_Show )

Incluso, muchos NO QUIEREN SALIR DE AHÍ. Porque otros hemos comenzados como todos en el 1º escalón y hemos subido peldaños según adquiríamos CONOCIMIENTOS DE LA VIDA (NO de materias).
¿Por qué muchos se niegan a aprender...?
Aquí es donde aparece otra vez el karma, es parte de su destino seguir BURRO para pagar. Pues si esta hipótesis es verdadera (desde mi ignorancia)
¿Cuántas vueltas tiene que dar esto...?

Porque...¡¡¡ Que burros seguimos siendo...!!!

P.D. Krishnamurti es uno de los autores que responde a muchas de estas preguntas

Documental "The Story of the Stuff" (La historia de las cosas)

The Story of the stuff, analiza el ciclo de vida de los bienes que consumimos: desde la obtención de las materias primas hasta el desecho, pasando por la fabricación, distribución y consumo.
Tiene apariencia didáctica, con dibujos simples y a la vez llamativos, que recorren el proceso del producto que consumismo. Ha recibido críticas (por parecer más un manual destinado a las aulas) y elogios de todo tipo (por el evidente estudio realizado y con la facilidad que lo expresa).

Su autora, Annie Leonard es experta en comercio internacional, cooperación internacional, desarrollo sostenible y salud ambiental.

Este pequeño documental habla sobre el consumismo, la publicidad, la obsesión por las compras, el consumo rápido, y el impacto que esto tiene en el medio ambiente, los recursos del planeta, la sociedad y en el individuo.


(3 partes, subtitulado en español)

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sábado, 30 de octubre de 2010

¡La madre que los parió....!

Estos días he estado, supongo que como todo el mundo, muy ajetreado.
Viernes 29 de octubre
Los alumnos se quejan, y se quejan, del examen tipo test...Se quejan de que la profesora de FOL le marcan muchas actividades, se quejan...
¡La madre que los parió....!
A 4º hora me tocó el PSC (ya les he hablado de ello, el plan de sustituciones cortas) que trae ahora a la consejera un poco estresada porque le acaban de presentar una denuncia por ello. Como lo sabía desde antes del recreo, en este me dediqué a hacerme el gracioso. Imitando a la compañera hacía gesto, dentro de un rato me voy a transformar en...Y voy a ser la profesora de matemáticas. Los compañeros se rieron un rato. Pero a mí se me quitó la sonrisa cuando vi llegar aquel rebaño de ñu entrando por la clase...
¡¡Fiesta, fiesta...hora libre....!! (Lo de fiesta lo he añadido yo, pero lo otro es de ellos...). Tuve que echar varios alumnos del aula para poder comenzar a dar clase de matemáticas. El protocolo de estas guardias dice que les dejes un libro (ya establecido por el centro) y leerlo en voz alta. Los expulsados volvieron en la misma mala actitud y los volví a echar. Faltando unos minutos llegó el director.
¡No puedes expulsarlo...!
Cuando vio la postura de los "gamberrillos " (por llamarlos de alguna manera) los amenazó con expulsarlos cuatro días a todos...Y yo salí en defensa de la clase, a todos no...Pero tampoco estaría mal....
Durante el tiempo que pasaba uno a uno a los alumnos a la pizarra a realizar ejercicios de matemáticas fui conociendo un poco a varios alumnos del aula.
¡Acabé por asustarme...! Hay muchos niños que necesitan ayuda urgentemente...No sé si es su familia, si es el aula, y si son ellos que han nacido con esa estrella (?). Si no recuperamos el CONTROL del aula:


1. ¿Cómo vamos a enseñar...?
2. ¿Cómo vamos a detectar a esos niños con problemas que no sea el de la agresividad?
3. ¿Cómo vamos a ayudar a estas generaciones....?


¡¡¡Socorroooo...!!


Sábado 30
Me visitó a las 10,30 una amiga médico que reside en Málaga. Comenzamos a desayunar y mientras me contó un caso (de tanto):
"Entra en la consulta, de forma BRUSCA un señor (por llamarlo de alguna manera) que llevaba dos horas despotricando de mi compañera desde la sala de espera (¡¡Llevo dos horas esperando...!!).
¿Usted dirás...?
El individuo responde de malas maneras, estoy muy mal, quiero la baja, bla, bla, bla...
¿Fuma...?
No...(La mujer...Di la verdad...)...Si, dos paquetes diarios...
Después de un rato de exploración:
Caballero, usted está muy mal. Tienen MUCHA ANSIEDAD, bla, bla,...Al entra a la consulta casi golpea a una señora por su brutalidad. Lleva dos horas criticándome (igual que le estoy dedicando más de los cinco minutos establecido a usted, lo mismo hago con el resto)...

¡¡¡El tío cambió de médico....!!!

Este paciente, al igual que el 99 % de los que llegan de esa manera a las consultas de los médicos, o a cualquier lugar público han pasado por el colegio, por "esas aulas de ñu", donde nadie puede enseñar nada...Y todos quieren ahogarse en sus miserables vidas...Todos saben, pero luego nadie nada en su mierda...
Si, hace falta INTELIGENCIA EMOCIONAL, pero ¿Para quién...? ¿Para los profesores, para los padres, para los alumnos....?
Todos debemos aprender a GESTIONAR nuestras emociones, pero como nadie se deja ayudar… Que siga LA GUERRA….

El Rincón el Cinéfago. Una semana de cine y confusión

“La red social” es una película muy extraña, a mi entender, por dos razones. Como simple película de exhibición para que el público juvenil (y para los que peinamos canas, también) conozca los inicios de esa herramienta que usan diariamente para estar en eterno contacto virtual con sus amigos, puede resultar demasiado lenta, pesada, snob, intelectualoide y pretenciosa. Por otro lado, vista con madura distancia, resulta un magnífico guión repleto de directos y ágiles diálogos en boca del tipo (y su trupe) que creó en 2003 “una empresa” que tiene más de quinientos millones de usuarios, que crece cada día y que le ha convertido en el billonario más joven del mundo. Y lo mejor de este guión de Aaron Sorkin, que dispara frases lapidarias como un AK47, es que la idea de la red social más grande del mundo nace del resentimiento, de la soledad y de la misantropía. ¿Ciudadano Kane?

“Exit through the gift shop" me ha encantado. No sé si es una forma más del graffitero sin cara Banksy de quedarse con todo dios y colarnos a un descerebrado fetichista compulsivo del VHS y que termina siendo una celebridad de “lo moderno” y el underground, o sí realmente, el artista que se hace llamar Brainwash, alias de Therry Ghetta, es un tipo que realmente existe y que en un par de meses pasó de ser la sombra de artistas callejeros cámara en ristre, a un artista cotizado re-visitando, re-creando y re-enguarrando los iconos Pop del siglo XX, y que Banksy utiliza para denunciar el mercantilismo y la impronta del arte contemporáneo. Sea como sea, broma o documental denuncia, Banksy tiene en su haber hazañas como mimetizar a un enorme elefante con una pared barroca, dar vida al pétreo y repugnante muro de Oriente Medio y ahora, filmar la película testimonial de una movida callejera de pantalones caídos que hace arte de la repetición y la fotocopia, del eslogan, y de la nocturnidad y el anonimato.

“Buried” o “Enterrado” necesita un nuevo visionado, y en versión original, para realmente loar a su guionista y sobre todo a su director. La vi en el Monopol, en una sala del tamaño del salón de mi casa, con un compulsivo comedor de roscas que me ponía tan nerviosos como el Zippo del prota quemándole las cejas. Está muy mal doblada, y puede que eso, le reste dramatismo y esa sensación de claustrofobia pretendida. Es una película jodida de ver, no lo niego (recuerdo haber tenido la misma sensación de desasosiego que viendo la escena en la que Cristo, en su Pasión con Mel Gibson, atado a un pilar y rodeado de romanos blandiendo sus flagelos, recibe una bíblica entrada de hostias). Por momentos, el director nos mete en la caja: buscando la jodida linterna bajo nuestro cuerpo, manejando un móvil en un idioma desconocido, intentando respirar el poco oxígeno que deja la lumbre del mechero, manteniendo conversaciones absurdas en una situación desesperada…; aunque hay momentos, a mitad de la historia, que llegas a desconectar un poco, imagino que debido a la sobre-exposición y porque algunas de las llamadas al móvil resultan increíbles.

Su director dijo en la promoción: "Prefiero no contaros mucho de la película, aunque tampoco hay mucho que contar, es un tío metido en una caja". Pues eso, un tío metido en una caja 94 minutos y todo lo demás.


R.M.V.

viernes, 29 de octubre de 2010

Sánchez Dragó y las 2 japonesas

Recordarán que hace un tiempo, sentados en torno a una mesa de la Plaza de Arucas en animada conversación y cívica compañía de desconocidos en otras mesas, departimos largo rato sobre las bodas con menores, la visión que se tiene del menor en otras culturas, la pederastia, la paidofilia en la literatura, la desviación sexual, ... Cada uno expuso su punto de vista: debatimos, escuchamos, compartimos, disentimos y... respetamos.

No sé cuántos habrán leído el libro de Dragó; ni cuantos se habrán quedado con el mero titular. Yo no he leído el libro de Dragó (hace tiempo que lo que le cuente su gato dejó de interesarme) y he leído y escuchado algo más que el titular ,y me remito a los escrito en el párrafo primero.

Noticia, fuente cadana SER

http://www.cadenaser.com/sociedad/articulo/varias-librerias-deciden-retirar-tiendas-libro-sanchez-drago/serpro/20101029csrcsrsoc_4/Tes


Nota 1: Uno dice que también se debería retirar "Lolita". Dudo, que este uno lo haya leído
aluna vez.

Nota 2: Recuerdo que hace unoa años, acusaron como "apología de la pederastia" la novela "Historia de mis putas tristes", del maestro García Márquez. Algunos leen, sin saber leer.

Nota 3: Estos libreros o, vendedores de libros, no se han parado a pensar en que esto convierte a esa novela en una simple cuestión de publicidad;la etiqueta de "libro proscrito" le dará
mayor difusión e interés por leer lo que se censura. Flaco favor, entonces.

Nota 4. Ay, Boadella, en qué te han convertido los Teatros del Canal.

miércoles, 27 de octubre de 2010

¿Pueden 4 mil personas representar a 40 millones?

Este es un curioso cortometraje con el que me topé esta mañana en el blog Espoiler, de Hernán Casciari. En él se pone forma a ese objeto del deseo del que dependen miles de millones de euros y cientos de puestos de trabajos... el Audímetro.
Decir, que el protagonista, el señor que lo tiene en su casa, conserva su anonimato, por razones de contrato con la empresa Sofres (encargada de medir las audiéncias) y la voz tampoco es suya, es la de un actor de doblaje.
Curioso, como dije al principio y, al parecer, tan real como que este aparatito sirve para "saber los gustos y preferencias" de todos los que vemos la tele.

¿Quién está ahí?

Dirigido por Alejandro Pérez Blanco